¡Por Honduras, hay que salir a votar!

marzo 11, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hay muchas personas que pudieran tener diversas razones para no acudir a las urnas el domingo, estando en medio de una pandemia que ha dejado a miles de hondureños en las peores condiciones que jamás una crisis había provocado en el país, lo que ha producido un agotamiento en la población que ha quedado desplumada por el doble efecto de dos huracanes. Y porque las condiciones sociosanitarias no estimulan para concurrir a las urnas. Sin embargo, a pesar de todas estas circunstancias que son adversas, a los hondureños no nos queda más que poner en la balanza el presente difícil en que nos encontramos o la posibilidad de afianzar el futuro cumpliendo con el deber cívico de elegir nuevas autoridades para garantizar la alternancia en el poder.



Las trascendentales elecciones primarias de este domingo abren la puerta para acudir en noviembre a elegir a un nuevo gobierno que puede reafirmar los logros de esta administración o ponerle un nuevo sello al país, como suele suceder en toda democracia, y como para muestra están los botones, miremos hacia el norte y veamos cómo el gobierno de Joe Biden le ha dado vuelta a casi todas las decisiones y políticas del gobierno de Donald Trump, con lo que se demuestra que en ninguna parte del mundo las obras y decisiones de un gobierno son continuadas o garantizadas por el siguiente.

Es posible que para los nacionalistas y muchas personas que no participan en la vida política la obra del gobierno de Hernández ha tenido repercusiones positivas para Honduras, pero para los opositores que por obligación mantienen puesto el ojo crítico sobre las obras y decisiones del gobierno, han sido más las cosas malas que las buenas que se pueden apreciar. Esto es natural, en ningún país la oposición aplaude las medidas del gobierno, para los opositores el objetivo de llegar al poder justifica ver negro donde hay color blanco y tachar de malo todo aquello que está surtiendo algún beneficio a la población.

Así es el juego de la democracia, a nadie debe extrañar que los opositores vivan solo para sacar del poder al partido que gobierna, porque la regla es quitar al que gobierna para ponerse en su lugar. Pareciera que esto es un absurdo pero no lo es, porque mientras haya alternancia en el ejercicio del poder la población mantiene las esperanzas de que la siguiente administración sea mejor que la anterior. En el 2017 hubo un paréntesis cuando el presidente JOH lanzó su postulación para ser reelecto, vale repetir esta aclaración por decencia histórica. Porque es necesario decirle al pueblo hondureño cuantas veces sea necesario que si en el momento que JOH anunció su aspiración de reelegirse los demás partidos hubieran rechazado la convocatoria del TNE, este organismo hubiera tenido que conminar al PN a que eligiera a otro candidato. Al mantenerse en silenció los partidos de oposición, le dieron luz verde al proceso electoral con la reelección de JOH incluida. Esta es la verdad histórica: los partidos opositores calcularon mal al creer que la reelección no le funcionaría al PN con JOH de candidato, pero los cálculos les resultaron adversos porque el PN cuenta con una membresía fiel que asciende, según su censo, a más 1 millón 400 mil militantes.

Si los hondureños no acudimos a las urnas el domingo, el electorado nacionalista que es el más duro entre todos los partidos, saldrá masivamente a las urnas y con una demostración palpable se anticipará a ponerle el sello del triunfo a las elecciones de noviembre. Eso para los compatriotas nacionalistas, además de elocuente será muy bueno, pero para Honduras lo mejor es que tengamos una verdadera contienda electoral, donde los demás sectores hagan sentir que tienen pasión por el triunfo y que están dispuestos a trabajar por ganar el ascenso al poder mediante la ruta del voto democrático.

Quedarse en casa como previsión al contagio esta vez no es lo recomendable, porque a estas alturas de la pandemia hemos aprendido como eludir y cuidarnos del virus. Con tres medidas sencillas que practicadas con disciplina resultan la mejor forma para protegerse en esta pandemia. Así lo hicieron los dominicanos, así lo hicieron los estadounidenses, los ecuatorianos, los bolivianos y varios países más. Podemos estar cansados, desanimados, irritados y hasta aburridos con los líderes de los diferentes partidos, pero de lo que no podemos aburrirnos ni irritarnos es por mantener la convicción de que en Honduras no viviremos mejor fuera de la democracia. Habrá quienes disienten con la democracia, que viven aplaudiendo a Cuba, Nicaragua y Venezuela, pero si usted los mira viviendo en Honduras es porque saben que ninguno de esos gobiernos les garantiza un mejor sistema de vida que el que aún tenemos en Honduras.

Por lo tanto, si aún esas personas que vociferan contra la forma democrática de gobierno que dirige los destinos del país, prefieren seguir viviendo en democracia, es porque saben al final de cuentas que vivir en democracia es el mejor sistema de vida. Entonces, dejemos el desánimo y la irritación a un lado y vayamos todos a votar el domingo. ¡Hagámoslo por Honduras!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 11 de marzo de 2021.

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