¡Por fin… el puente de Amapala!

octubre 13, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El anuncio ofrecido ayer por el gobernante hondureño JOH, es sin duda el más trascendental de los últimos tiempos, el más prospectivo, es la decisión que nos pondrá en el camino más seguro hacia la ansiada meta del desarrollo. Organizar un plan para desarrollar nuestras islas en el Golfo de Fonseca, con un financiamiento previamente asegurado por una institución bancaria regional, es un paso lleno de futuro que los gobernantes debieron haber tomado hace décadas, pero que fue pospuesto en varias ocasiones por la falta de visión de nuestros políticos y por la timoratez de los gobernantes anteriores para no entrar en choque con sus colegas de El Salvador y Nicaragua.



Los que perciben esta decisión crucial del gobernante hondureño como una iniciativa agresiva, deben tomar en cuenta que Honduras no puede depender que nuestros vecinos en el istmo estén o no de acuerdo con los pasos que den nuestras autoridades para desarrollar proyectos en nuestras posesiones territoriales que propendan el desarrollo local, regional y nacional. El anuncio del gobierno hondureño de concretar varias obras en nuestras islas del Golfo de Fonseca puede que no les caiga bien a los gobiernos de El Salvador y Nicaragua, pero ya era tiempo que un gobierno se atreviera a salir de la estrategia de la simple teoría para entrar al campo de lo práctico.

Por supuesto que el anuncio del gobierno de Honduras de entrar con paso firme a desarrollar nuestras islas en el Golfo de Fonseca puede inquietar a los gobiernos de los países vecinos, pero unir Amapala con tierra firme y reivindicar la soberanía en todas nuestras islas, conforme quedó definida y demarcada nuestra frontera con El Salvador, no es ninguna declaratoria agresiva que lastime a otro país.

Construir un puente que una al puerto de Amapala con tierra firme, es el sueño acariciado por los habitantes de la Isla del Tigre y del resto del país, es el paso fundamental para concretar la segunda salida del Pacifico al Atlántico, alterna al Canal de Panamá, que ha sido la única puerta por donde puede pasar el tráfico comercial del continente asiático hacia el mercado de mayor poder adquisitivo como son las ciudades de la costa este de EEUU.

Los cerebros diabólicos han puesto a carburar sus mentes calenturientas para elaborar toda clase de teorías funestas, desde decir que al anunciar esta decisión el gobierno hondureño pretende revivir los conflictos en el Pacífico. Nada de esto es cierto, porque el gobierno hondureño solo busca desarrollar los territorios insulares que nos pertenecen y que han sido reafirmados como parte del territorio hondureño por las últimas resoluciones del máximo tribunal de justicia del mundo, la Corte de La Haya. En forma específica, al hablar de Conejo, que geográficamente es una punta y no una isla, por estar unida a tierra firme hondureña, Honduras ha mantenido en esta pequeña porción, presencia permanente de autoridad para no exponer a ninguna duda la legítima pertenencia hondureña. Igual que El Salvador y Nicaragua hacen lo propio en aquellas porciones insulares que les corresponden.

Los hondureños debemos poner la vista en esta decisión de buena política que es desarrollar el Golfo de Fonseca. Se da en un tiempo electoral donde cualquier cosa que anuncie un gobierno se expone a la duda y al manoseo que hacen los opositores que no tienen otra finalidad y otra mentalidad que no sea la de desacreditar las medidas que toma el gobierno. No obstante, miremos por donde miremos, la decisión adoptada por el gobierno de JOH de unir Amapala a tierra firme, es histórica y trascendental, porque al estar concluido el puente que una Amapala con tierra firme, conectado al canal seco hasta Puerto Cortés, hará de nuestro país una ruta comercial que hace años ambicionan los países asiáticos, cansados de los problemas que han agudizado la ralentización del cruce por el Canal de Panamá por varias razones.

Agregado a la culminación del Aeropuerto Palmerola, el Canal Seco desde Amapala hasta Puerto Cortés está llamado a ser la infraestructura más práctica que servirá al enlace comercial de países como Taiwán, Singapur, Corea del Sur, Malasia, Vietnam del Sur, Tailandia, Japón y China Continental, que producen infinidad de cosas para el mercado de la costa este de EEUU. El próximo gobierno que deberá asumir en enero de 2022 debe tener claridad en proseguir esta gran obra de Estado, que dejará servida el gobierno de Hernández, que apenas tendrá tiempo de suscribir el convenio de préstamo con la entidad bancaria regional y quizás dar los primeros pasos para dejar comenzada la obra, que incluye el puente a tierra firma y el moderno puerto de Amapala.

A estas alturas, la comunidad de Amapala en la Isla del Tigre, debe organizarse y darle la bienvenida a la gran obra que muy pronto empezarán a ver y a palpar como una realidad que muy pronto cambiará diametralmente las condiciones de vida en Amapala y demás comunidades circunvecinas en el Golfo de Fonseca. La manifestación de las fuerzas amapalinas y demás aledañas, deberá actuar como un soporte que no permita que las próximas autoridades incurran en el mismo error fatal que cometieron los políticos de antaño, al descontinuar obras importantes que de haberse concluido hubieran puesto en su momento a nuestro país en la ruta del desarrollo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 13 de octubre de 2021.

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