Polvo del Sahara provoca daños a la salud y ambiente

agosto 5, 2018

La actividad aeroportuaria se vería afectada, ya que la visibilidad podría alcanzar de siete a ocho kilómetros, según el pronóstico.

 

 



Tegucigalpa, Honduras.

Expertos insistieron a la población, sobre todo a personas de la tercera edad, niños y en especial quienes padecen de problemas broncos respiratorios, tener cuidado con los polvos del desierto del Sahara que ingresaron a Honduras, desde este viernes.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), recomienda a la población protegerse y tomar todas las medidas preventivas para evitar alergias o contaminarse con las bacterias que deja la presencia de ese polvo.

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El pronosticador del Centro de Estudios Atmosféricos Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Wil Ochoa, estimó que ese fenómeno se intensificará más debido a que los vientos se aceleran y acarrean mucho polvo del Sahara.

La actividad aeroportuaria se vería afectada, ya que la visibilidad podría alcanzar de siete a ocho kilómetros, según el pronóstico.

Esa información también fue publicada por BBC Mundo, en relación a que las ondas de polvo afectan la calidad del aire en Norteamérica, el Caribe y Sudamérica.

“Aquí en Estados Unidos la agencia ambiental, la EPA, registra incrementos de contaminación cuando llega la nube de polvo a la costa este, sobre todo a la costa sudeste más cerca del Caribe”, afirmó Santiago Gassó, científico argentino e investigador de la NASA.

Salud recomienda incluso, utilizar mascarillas o pañuelos para proteger nariz o boca.

“El polvo también llega al norte de Sudamérica y el Caribe, eso se ve muy bien desde el satélite. Pero es muy difícil medir el polvo en la superficie en el Caribe y en el norte de Sudamérica porque no hay una red de observación de superficie como la que hay en Estados Unidos”, agregó.

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El impacto del polvo en la salud quedó claro en las alertas emitidas recientemente por el Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica (IMN), sobre la presencia en ese país y buena parte del resto de Centroamérica de una nube de polvo del Sahara que representa, según señaló el informe, un riesgo para personas alérgicas o asmáticas.

El IMN indicó que la concentración de partículas está entre el rango de 30 a 50 microgramos por metro cúbico, un número muy alto y comparable al de grandes metrópolis con alta contaminación atmosférica.

El Instituto de Costa Rica agregó que, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, el peligro que genera el polvo radica en el contenido de bacterias, virus, esporas, hierro, mercurio, y pesticidas.

“Estas tormentas cuando logran concentrarse y alcanzar áreas pobladas de América pueden provocar la aparición de alergias y crisis asmáticas en muchas personas, sobre todo aquellas que ya sufrían problemas respiratorios”, explicó el IMN en un comunicado.

Datos

El desierto del Sahara está a miles de kilómetros de América, pero ambos son conectados cada año por un fenómeno que desafía la imaginación.

Cientos de millones de toneladas de polvo parten de los desiertos de África, cruzan el océano Atlántico y llegan hasta América del Norte, el Caribe y Sudamérica, donde impactan desde la salud hasta la fertilidad del suelo.

La distancia que recorre el polvo sahariano, desde África hasta el Caribe americano son unos 6 mil kilómetros, aquí observamos el color grisáceo que toma el cielo de nuestras ciudades gemelas de Tegucigalpa y Comayagüela.

Puede afectar los corales en el mar

Los hongos presentes en el polvo del desierto del Sahara también pueden afectar los corales en el mar, mediante un principio similar al de la fertilización, según los expertos.

Así como puede haber elementos químicos que son útiles para la alimentación o el crecimiento de las plantas, también hay elementos tóxicos. Por ejemplo, el cobre es tóxico para ciertas bacterias y otros microorganismos muy importantes en la base de la pirámide ecológica marina.

Entonces cuando estos elementos en el polvo viajan al otro lado del Atlántico se deposita sobre el Mar del Caribe y este sedimento por peso va cayendo y alcanza a los corales que asimilan este elemento tóxico que se enferman. Según Santiago Gassó, el polvo cruza el Atlántico cada año, en un proceso que “se correlaciona con el ciclo del agua, es decir, el ciclo de lluvias y evaporación que ocurre en el Sahara”.

“Si bien el Sahara es seco hay lluvias ocasionales pero hay temporadas donde está más seco que otras. Eso es lo que permite que haya más suspensión, levantamiento de polvo”, amplió la fuente.

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