Política y pandemia

septiembre 7, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Para bien o para mal toda democracia descansa en el desarrollo de la política porque es la plataforma que sostiene todo proceso mediante el cual los ciudadanos pueden realizar en libertad el ejercicio del sufragio para elegir a sus gobernantes. La crítica que le hacen algunos sectores a la campaña política que está por comenzar es en virtud del escaso conocimiento que tienen muchos ciudadanos, incluso algunos que se precian de tener más conciencia que las personas de a pie, pero que exhiben su flaqueza de conocimiento cuando expresan que en los tiempos de pandemia en que nos encontramos es inconcebible dedicarse a la política. Los que hablan en este sentido es porque tienen una mente deshilachada, porque ignoran o se hacen los que no saben que no hay otra forma sino es a través de la política para poder mantener el sistema de vida democrático que es el que nos garantiza una vida en libertad.



Por algo es que los dominicanos eligieron a su nuevo presidente el pasado mes de julio, en medio del hervor de la pandemia, sabiendo los dominicanos que postergar las elecciones por segunda vez hubiera sido peligroso, porque eso significaba extender el período presidencial fuera del marco constitucional. Y para no ir tan largo, en EEUU donde la pandemia tiene un crecimiento de contagio impresionante, no se ha frenado la campaña política, los estadounidenses la han apegado a las reglas sanitarias, salvo que Donald Trump no usa la mascarilla que prescriben todos los organismos de salud del planeta. No hay de otra, aun con el riesgo del COVID-19, la campaña política para las dos elecciones próximas de marzo y noviembre del 2021 no debe detenerse, y es bueno que los políticos hondureños hayan asumido con responsabilidad su papel, atendiendo el cronograma electoral que comienza con la convocatoria a elecciones primarias este fin de semana.

Mientras esté en vigor nuestra Constitución de la República cualquier político con un mínimo de objetividad debe tener claro que las elecciones para elegir a los diferentes candidatos son imprescindibles, comenzando por las elecciones primarias en las que los partidos eligen a sus respectivos candidatos a la Presidencia de la República, a las curules en el Congreso Nacional como a presidir e integrar las diferentes alcaldías municipales. El funcionamiento de la política acciona correctamente cuando los líderes que seleccionan los electores de los diferentes partidos responden a los objetivos de Estado, que primordialmente comienzan por gobernar en beneficio del bienestar de la población que es el pilar para que los ciudadanos puedan vivir en paz, armonía y felicidad bajo el amparo de la libertad.

Este sencillo planteamiento debe ser entendido por los ciudadanos, la política no debe ser un juego donde los aspirantes que entran al redil en busca de un cargo es para satisfacer sus ambiciones personales; un político debe saberse que es una persona con espíritu de servicio, y que de resultar electo se convertirá en un servidor, con obligaciones con la población. Una persona que entra a la política llevando el maletín lleno de arrogancia no tiene buen fin. Los ejemplos de los individuos que en este momento están en la picota pública por haber cometido acciones desastrosas desde los cargos en contra del interés público son varios y lo están pagando muy caro.

El escenario político de la Honduras en que hoy vivimos ha cambiado sustancialmente respecto a lo que vimos cuando comenzó la reinstauración del proceso democrático en 1980 del siglo pasado; nos guste o no, estemos en favor o en contra del proceso democrático institucional, que es el debate con los antisistema, la realidad es que, es en el sistema democrático donde se puede hacer la gestión de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos ante las instituciones constitucionales que actúan a manera de cimientos que sostienen el sistema. Son ellas las que al más puro estilo de los reinos antiguos determinan qué educación y qué salud recibiremos los ciudadanos con nuestros hijos, y en la medida que los dirigentes de la instituciones tengan una amplia visión de Estado, los ciudadanos seremos más o menos felices con nuestras familias. Sin embargo, por mucho que se nos intente vender que otros sistemas como el socialista o el comunista son mejores que la democracia, por garantizar la igualdad para todas las personas, está demostrado que tanto el socialismo como el comunismo son dos sistemas fracasados que pueden gobernar en forma autoritaria por largo tiempo, pero solo para hundir a los países que han tenido el desacierto de lanzarse a los brazos del comunismo o del socialismo.

Ahora bien, ha tenido que ser una crisis sanitaria la que nos ponga a prueba a los habitantes de los países para forzarnos a abrir bien los ojos para ver una realidad distinta, que no es nueva, para apreciar que la salud junto con la vida, es el derecho humano más importante y que en gran medida está en manos de las autoridades que elegimos. Por lo tanto, desde este momento que se anuncia una nueva campaña electoral debemos desarrollar mejor nuestra capacidad para elegir a los más capaces como candidatos, obligarlos de alguna manera que se comprometan desde ahora por garantizarnos a los hondureños un mejor horizonte de vida.

A mi parecer, en política no solo es asunto de hacer propuestas, porque estas al final quedan escritas en el papel, para mí lo más importante es el compromiso que hace el político. Un político que no hace compromisos con los electores, de antemano se sabe que es una persona que aspira al cargo para él. En cambio un político que asume compromisos con los electores, es alguien que se identifica con el interés general.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 7 de septiembre de 2020.

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