Política de calle y barricadas

marzo 19, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



La estrategia y táctica de Mel Zelaya y su gente de izquierda es agitar la calle con demagogia para causar crispación, así lo declara a cada momento, especialmente cuando le reclama a Nasralla haber aceptado participar en el diálogo que reúne a todos los sectores, menos al ex presidente olanchano, cuya costumbre arraigada es provocar los zafarranchos callejeros, creando la tensión social, una táctica que ha puesto en práctica desde antes del 2009.

A Mel Zelaya el diálogo no le interesa, lo suyo es el bochinche callejero que produce crispación, con lo que abona el terreno donde busca probar que también es posible alcanzar el poder jorobándole la vida a la gente que busca ganarse la vida. Quiénes a estas alturas piensen que Mel Zelaya es hombre de diálogo ignoran que Mel es producto de una confusa mezcla de radicalidad dogmática con una suficiencia petulante, con la que quiere hacerse sentir el eje principal de la política hondureña y que sin él, no hay avance para una salida a la situación conflictiva.

Una cosa si maneja bien Mel Zelaya, y es que es hábil para crear tensión social, alimentado por elementos pertenecientes a grupos radicales universitarios expertos en provocar ruido y hacer daño. En la bronca, Mel Zelaya se encuentra a gusto, porque hasta ahora nadie lo ha obligado a rendir cuentas, pero creemos que está abusando y tarde o temprano le puede llegar la factura que tiene pendiente. Entonces, quienes de buena fe están concurriendo al diálogo deberían saber que el déficit de madurez y responsabilidad política de Mel Zelaya es ostensible, porque sus intereses son exclusivamente particulares, mientras los intereses del país no entran en su pensamiento. El diálogo en este sentido no debe esperar que a Mel Zelaya le pique alguna pulga que le haga cambiar para volverse un ciudadano responsable, porque si esto llegara a pasar, seguro que a la pobre pulga le irá muy mal.

Un diálogo es un episodio de consensos para buscar salidas, y hasta es posible como creen otros ciudadanos que el tiempo va pasando y el clima se va enfriando, a tal grado que a mucha gente el tema del diálogo ya les parece hasta innecesario, y otros son de opinión que el gobierno ya no debe perder el tiempo buscando contentar a quien no quiere vivir contento si no es cumpliéndole sus caprichos.

La obsesión de Mel Zelaya ha llegado a chocar con la del mismo Salvador Nasralla, que no ha ocultado su distanciamiento con Mel, porque sabe que la membresía de LIBRE es poca, y que si Mel anda preocupado pidiendo que le entreguen el poder a Nasralla, es solo para quedar bien con Salvador, porque en una próxima elección si le tocara ir solo con los militantes de LIBRE, quedará reducido a una cuarta o quinta posición. Nasrala, que  sabe que tiene la sartén por el mango, está jugando con Mel, sabiendo que éste no tiene más remedio que pegársele a la cola.

Esta es la realidad política, Mel Zelaya anda desaforado y muy inquieto, al saber que, abandonado por Nasralla, lo que le espera dentro de  tres años es un descalabro alarmante que pondría a LIBRE al borde de las minorías, relegado a una cuarta o quinta posición, por detrás de Nasralla y del Partido Liberal. ¿Qué hacer ante este inminente desastre? Recurrir a la crispación, la agitación y al ruido, las únicas armas que le quedan a Mel Zelaya.

Pero mientras tanto sigue el diálogo, con nacionalistas, liberales y representantes de Nasrala, por lo menos se suavizan las tensiones y se apaciguan los ánimos, porque el representante de la ONU, demuestra que es una persona curtida en el arte de buscar salidas, mediante el oficio de convencer a los airados a que se sienten y platiquen entre ellos. Y eso no hace daño a nadie, porque platicando se entiende la gente y deja de pelear. Entonces, la pedagogía de don Igor Garafulic de la ONU, tiene mucho sentido, al conseguir que los timbucos y las calandracas hondureñas dejen de tirarse flechas y dardos, y procedan como deben hacerlo las personas sensatas, sentándose, conversando, sin miramientos espantosos ni insultos.

Una vez sentados todos con don Igor, como mediador provisional, a lo mejor cachurecos, colorados y nasrallistas hasta empiezan a sentirse empatía, abandonando el debate abroncado, donde la soberbia irracional que no tiene sentido político no gana ni respeto ni confianza. Entonces, que Mel Zelaya diga que no y no al dialogo, buscando halar del brazo a Nasralla, no debe preocupar a los otros, porque la fuerza política de Mel Zelaya y LIBRE en las pasadas elecciones primarias quedó bastante reducida y lastimada, y a eso se debió que sus militantes tuvieron que apurarse a rellenar las urnas al ver la escasa respuesta en esas elecciones.

Por nuestra parte somos partidarios que siga el diálogo, pero hablando de realidades, porque cuando hablan de repetir elecciones, los que proponen este desaguisado demuestran que ya perdieron el olfato y no pueden percibir que el aire ya no huele a elecciones. Que el gobierno de JOH está plenamente reconocido por los gringos, por los canadienses, por los mexicanos, por los países asiáticos, por los suramericanos y hasta por los rusos. Y si no vean el reconocimiento firmado nada menos que por Vladimir Putin, que ayer se reeligió una vez más por muchos años.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 19 de marzo de 2018.

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