Pocos hispanos en la policía de EEUU

septiembre 8, 2014

La muerte de un muchacho negro de 18 años que estaba desarmado a manos de un policía blanco en un suburbio de San Luis enfocó nuevamente la atención de todo el país en el equilibrio racial entre las fuerzas policiales y las comunidades que sirven.
Un análisis comprobó que la brecha racial entre los agentes negros y las comunidades donde trabajan ha disminuido en la última generación, sobre todo en unidades que antes no eran demasiado diversas, pero se percibe una disparidad mucho más grande entre los hispanos. En Waco, Texas, por ejemplo, una comunidad donde el 30% de sus residentes son hispanos, hay apenas 27 agentes hispanos entre los 231 efectivos de esa fuerza: un 11,7%.En todo Estados Unidos hay numerosos departamentos de policía que se asemejan al de Ferguson, Missouri, donde una fuerza mayormente blanca protege una comunidad predominantemente negra.
Luego de los disturbios que hubo tras la muerte a tiros de Michael Brown, el secretario de Justicia Eric Holder afirmó que había muy pocos agentes negros en la policía de esa ciudad. «Las fuerzas policiales deben reflejar la diversidad de las comunidades que sirven», sostuvo.
El Departamento de Justicia decidió investigar las prácticas de los últimos años en el departamento de policía de la ciudad, incluidos los patrones de paradas, arrestos y uso de fuerza, así como el tipo de entrenamiento que reciben los agentes, según un informante al tanto de la iniciativa. La persona habló a condición de no ser identificada porque la investigación no había sido anunciada oficialmente todavía.
Lo ocurrido en Ferguson, no obstante, no es algo tan frecuente como hace 20 años y en la mayoría de los casos, las poblaciones minoritarias no tienen suficiente representación en sitios como Anaheim (California), West Valley City (Utah) y Providence (Rhode Island), donde hay grandes comunidades de hispanos y pocos agentes de ese origen.
Menos comunes todavía son las situaciones que se viven en ciudades como Ferguson, Chester (Pensilvania) y Maple Heights (Ohio), donde el grueso de los agentes son blancos y sirven en comunidades mayormente negras.(Tomado de AP).