Pobre Honduras

septiembre 26, 2017

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Hemos construido un país que parece haber nacido con mal futuro, porque desde su origen se aceptó como algo normal que se pusiera en duda que algún día seríamos una gran nación. Hasta nacimos con un nombre que pareciera estar designado a un país que siempre estaría en lo más hondo de todo, menos del progreso, y desde ese punto de vista se requiere más que patriotismo para defenderlo, porque ni los políticos que son los que mayormente han dirigido sus destinos o cualquier otro sector, se han esmerado por sacar a Honduras de los atolladeros, lejos de eso, con sus ejecutorias han trabajado como una burocracia fatigada hasta llegar a ser el país que tenemos.



Casi nos hemos acostumbrado a oír decir  que Honduras es un país fracasado, debido a que la mayor parte de nuestros gobiernos asumieron las funciones de la manera más anacrónica, donde la normalidad institucional ha sido dejar de hacer y dejar pasar los males, para sobrevivir de manera ajustada los cuatro o seis años de gobierno. Así que, cuando llega el momento en que a Honduras se le reconocen los resultados de una buena gestión, nos parece algo increíble porque la tradición en el país ha sido identificarnos con el fracaso, y la mayor motivación pereciera ser cuando nos colocan en los últimos lugares entre los países del planeta, es manifestar que debemos hacer un supremo esfuerzo para salir del hoyo, aunque al final seguimos en lo mismo.

Hoy, cuando la firma calificadora Moody’s, certifica que Honduras tiene mejores notas, por la gestión del gobierno de JOH, los hondureños deberíamos sentirnos obligados a conocer cómo fue que el gobierno hondureño logró dar este paso que nos da el derecho a sentirnos orgullosos, porque hace apenas un  par de años todo lo que recibíamos era cieno del peor olor, y las ubicaciones donde aparecíamos en los ranking eran para llorar. Esta semana, Moody’s le ha dicho al mundo que Honduras es el país centroamericano que más avanza hacia lo estable positivo por la disciplina fiscal continua.

En esta materia hemos escuchado opiniones muy acreditadas de los cerebros de los grupos financieros hondureños, entre ellos el del presidente del Banco Atlántida, Guillermo Bueso Anduray, coincidente con sus colegas en que Honduras gana credibilidad internacional, factor que deriva en confianza para mejorar la inversión tanto extranjera como nacional. Por lo pronto, ya no estamos dando que hablar en el mundo como país negativo, ya no aparecemos como país cabecera del crimen, porque lo que se libra de manera tenaz y persistente es una guerra contra el  crimen organizado y el narcotráfico. Y ahora hasta aparecemos calificados por la firma Moody’s como país que cada vez está más cerca de ser un  país ordenado en sus finanzas.

Esto a nuestro modo de ver es grandioso, porque estamos dejando de ser el fracaso hondureño para ser tomados en cuenta como un país que está cerrando filas para superar los pobres estadios, construyendo otra clase de país, un país con valía, con cara de nación que trabaja por conquistar la confianza de los demás países del mundo, y especialmente del mundo inversionista, porque el progreso de todos los países está en el comercio y en los negocios, y la inversión extranjera y nacional es clave.

Ya estamos dando que hablar en el exterior para que no se nos califique como “la pobre Honduras”, ahora las firmas calificadoras como Moody’s nos hacen aparecer como un mejor país, aunque para algunos economistas esto no es suficiente para sembrar la alegría en la población, porque  hay miles de personas que quieren que el avance les llegue a sus bolsillos y mientras no haya suficiente empleo los logros a nivel de país no ameritan celebración.

Sin embargo, resolver la parte económica es lo más complejo de la elipse nacional y sin duda que se requiere más de cuatro años de gobierno para que el trueno de la felicidad se pueda oír en todo el país, por lo que, gane quien gane el próximo 26 de noviembre, estará obligado a continuar la política fiscal que ha ejecutado el gobierno de Hernández, quizás con ciertas variantes que animen mucho más a los inversionistas, y que están identificadas en el renglón tributario.

Es grato saber  que el balón con que juega Honduras ya no está en el campo de la incertidumbre, se ha movido al área de la credibilidad y la confianza, y esto innegablemente es un mérito del gobierno de Hernández Alvarado. Ya no somos “la pobre Honduras” que daba lástima por la vergüenza de ser por tantos años la república de los sobornos, del crimen y del narcotráfico.

En el país hay gente que se ha especializado en festejar los fracasos y hasta baten palmas cuando se habla mal de Honduras en el mundo. Han de haber sufrido un dolor tan espantoso, cuando los diarios del mundo anunciaron que Moody’s había certificado muy bien a nuestro país.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 26 de septiembre de 2017.

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