Perversidad sin límite

septiembre 2, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El ministro de Educación, Arnaldo Bueso, ha desmentido con énfasis la denuncia formulada por dirigentes magisteriales sobre posibles contagios de niños que asisten de manera semipresencial a las aulas, en determinados lugares del país, una especie echada a rodar con mala intención por dirigentes magisteriales que han mantenido una férrea oposición a la iniciativa de las autoridades educativas, siguiendo el ejemplo que dan otros países donde se han reanudado las clases en los centros educativos de manera presencial. En nuestro país, con la mayor cautela que el caso amerita, las clases semipresenciales comenzaron esta semana en unos 50 centros educativos públicos, lo cual apenas es una parte mínima del conglomerado escolar del sector público hondureño.



Echar a rodar esa falsedad con el clarísimo objetivo de provocar una intimidación en los padres de familia, para que desistan de enviar a sus niños a las pocas escuelas que están funcionando en el plan de pilotaje inicial, es una perversidad que no tiene límite, muy propia de las personas carentes de ética pública, formadas en un ambiente donde los valores de la sociedad pasan a un plano inferior a sus intereses políticos, personales y de gremio.

Cuando se pierden los principios y los valores en personas que al ostentar un liderazgo importante, como es la conducción de las organizaciones magisteriales, se adoptan posturas contrarias a importantes objetivos nacionales como son los contemplados en el campo educativo, en donde la pandemia ha impedido que la actividad se realice con normalidad durante un año y medio, tiempo en el que miles de niños y jóvenes del sector público no han recibido la instrucción educativa, situación que fue superada en otros países del istmo centroamericano, donde en base a planes bien concebidos, apegándose a los lineamientos de salud, han reactivado el sistema educativo.

Las autoridades hondureñas han actuado con suma prudencia al comenzar la reactivación en un pequeño número de centros escolares localizados en puntos donde no ha habido un alto nivel de contagios, tomando todas las medidas preventivas con maestros, padres y alumnos. La posición a ultranza de algunos dirigentes magisteriales responde a intereses políticos en tiempos de campaña electoral, porque varios de ellos han manifestado de manera pública sus aspiraciones en el Partido Libertad y Refundación, partido que resulta salpicado por esta conducta perversa que es parte del recurso demagógico de individuos que viven consumidos por el sectarismo.

El hecho de propalar algo falso, como es decir que varios niños que han asistido a las clases presenciales han resultado contagiados, no es propiamente una preocupación por la salud de los niños, más bien debe interpretarse como una ilegítima intromisión con el avieso propósito de crear el pánico en los padres de familia en general, para que no envíen sus niños a las clases semipresenciales, que como repetimos, apenas se están impartiendo en unos pocos centros escolares del país.

El desmentido que ha hecho el ministro de Educación reduce la capacidad de hacer daño de los dirigentes magisteriales, que se han obstinado en exigir que la actividad educativa se reanude hasta el próximo año, con lo cual pretenden asumir a su manera la conducción del sistema educativo público. Una concepción tan perversa como inadmisible, porque muchos de ellos participan en marchas y concentraciones políticas donde no se respetan las reglas de los lineamientos de salud, mientras son capaces de alzar la voz en contra de las clases semipresenciales que se ofrecen en pocos centros escolares con todas las medidas biosanitarias.

Cuando hay dirigentes que se tornan irreconciliables con el supremo interés nacional, y que llegan al extremo de desdeñar la ética pública para introducir sus propios intereses, el único camino que le queda al Estado es recurrir a la aplicación de la ley, porque la ley es la única herramienta que tiene capacidad para poner en cintura a aquellas personas que con una mentalidad retorcida, son capaces de dañar a la nación en algo tan esencial como es la educación de los niños.

De algún modo, pero sobre todo en base a tomar las mayores precauciones que deben adoptarse, las autoridades educativas deben continuar con la reanudación de las clases en forma semipresencial. Se puede discrepar con una disposición de la autoridad, pero no se puede torpedear la misma sin cometer un delito. Y la dirigencia magisterial, que inventa falsos para atemorizar a los padres de familia para que no envíen sus niños a los centros escolares, debe atenerse a las consecuencias, porque lo que han cometido es un delito contra la niñez y el interés nacional.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 2 de septiembre de 2021.

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