Perrita muere del corazón por el ruido de los cohetes

diciembre 16, 2019

Magui sufrió un infarto por el estruendo de la pirotecnia

Argentina

La familia de Magui se encuentra desconsolada luego de que los estruendos de la pirotecnia le provocaran un infarto a la perrita.



En brazos de su dueño murió la can, ante la impotencia de los presentes.

Sucedió en Chubut, Argentina y trascendió gracias a la página de Facebook «ADAE (Adopta-esteriliza-educa)» que compartió la historia para concienciar sobre el uso de fuegos artificiales por las fiestas.

Antonella Modasjazh, uno de los miembros de la familia de Magui, contó que Magui sufrió un ataque luego de escuchar los ruidos de la pirotecnia.

Magui se encontraba muy mal y los veterinarios de la zona no están disponibles para acudir a revisarla.

“La perra murió en los brazos de mi hijo, rogándome que llame a alguien para que la viniera a auxiliar”, expresó la mujer en su publicación de Facebook.

También pidió acabar con las celebraciones ruidosas y que los especialistas en animales pueda estar más atentos.

La publicación tuvo varias interacciones y fue difundida después por la organización mencionada. Los usuarios se solidarizaron con la familia y se sumaron a la iniciativa de dar fin a la pirotecnia durante Navidad y Año Nuevo.

¿Por qué los perros se asustan con la pirotecnia?
Mientras muchas personas disfrutan de los fuegos artificiales, en Navidad y Fin de Año, los perros sufren.

Y es que las mascotas pueden experimentar severos cuadros de estrés, ansiedad y afecciones cardíacas debido al estruendoso ruido de la pirotecnia.

Esto se debe a que los perros tienen la capacidad de oír con más agudeza que un humano. Si una personas escucha con frecuencias entre 20 y 20 000, los canes lo hacen con hasta 50 000 hercios.

Una taquicardia producida por los ruidos pueden derivar después en un paro cardíaco, lo cual acaba con la vida del perro.

Asimismo, es posible que se presenten cuadros de epilepsia, lo cual resulta fatal para estos animales. Por lo general, los dueños tienen que sedarlos para que no vuelva a ocurrir.

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