Papa elogia a Bolivia, pero advierte de iniquidades

julio 9, 2015

El papa Francisco elogió a Bolivia por el apoyo que da a los distintos sectores de su sociedad, pero advirtió también de las iniquidades que no deben pasarse por alto.
Al inicio de su visita a Bolivia, Francisco también convocó al diálogo entre esa nación y sus vecinos de Chile para que encuentren una solución a su diferencia por una salida al mar que los bolivianos perdieron en una guerra en el siglo XIX.
En la segunda parada de una gira por Sudamérica que también lo llevará a Paraguay, el pontífice llamó a no olvidar que todo progreso debe incluir valores y no sólo el beneficio económico.
«Bolivia está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país», dijo el papa, que fue recibido por el presidente Evo Morales en el aeropuerto de El Alto procedente de Ecuador, la primera parada de su gira.
Elogió que la constitución boliviana «reconoce los derechos de los individuos, de las minorías, del medio ambiente».
Pero después, en La Paz, el papa también pidió evitar habituarse «al ambiente de inequidad que nos rodea», porque eso puede incubar conflictos e incluso «genera el mal de la corrupción».
En Bolivia, por ejemplo, a pesar de los avances económicos en los últimos años cerca de uno de cada cuatro de sus habitantes vive con dos dólares al día.
Morales, quien regaló al pontífice una bolsa conocida como «chuspa» que la gente acostumbra para llevar hojas de coca, también reconoció su papel en defensa de los pobres y dijo que comparten metas.
«Quien traiciona a un pobre, traiciona al papa Francisco», dijo.Una multitud esperó por horas al pontífice a pesar del frío y pasaron el tiempo cantando canciones religiosas. Muchos acamparon para conseguir un buen lugar. Otros miles cruzaron la frontera desde Argentina y Perú para ver al pontífice latinoamericano.
Algunas personas sufrieron desmayos cerca del palacio presidencial debido a la espera bajo un sol invernal.
«Yo mucho no creo a pesar de ser católico, pero me hace feliz el amor y la tranquilidad que inculca a mi hijo de seis años y el me los trasmite. Estoy feliz por su llegada», dijo Teófilo Quispe, un vendedor callejero de 32 años.
Inés Canqui dijo que le gustaría ver que Francisco mastique coca para respaldar a los indígenas.



Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *