Opciones para los jóvenes

octubre 31, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La cifra de más de 90 mil jóvenes que no aprobaron la prueba de aptitud académica para ingresar a la UNAH, es un serio problema que no puede ser visto a la ligera, como algo corriente que no amerita preocupación, y que compete exclusivamente a los jóvenes y sus familias resolverlo. Si ese es el tratamiento que el Estado, gobierno y la UNAH, le dan como respuesta a la reprobación masiva de jóvenes, que por diferentes circunstancias reprobaron en la prueba de aptitud académica, se estaría incurriendo en una inmensa irresponsabilidad que conllevará consecuencias desastrosas para un grueso número de hondureños jóvenes. Porque, ha habido en años anteriores otra gran cantidad de reprobados en la mencionada prueba que constituyen un contingente juvenil que queda en una situación social de riesgo grave, porque todos ellos sin conseguir un empleo y sin tener la oportunidad de continuar estudios superiores para prepararse y ser competitivos en el mundo laboral, agigantan esa extraña masa denominado NI NI, personas que ni trabajan ni estudian.



El Estado hondureño y sus organismos no pueden adoptar medidas simplistas en el campo educativo superior, solo porque los mecanismos y protocolos que tienen la máxima casa de estudios y los estamentos educativos, contemplan que quienes no tengan los conocimientos para aprobar las pruebas de aptitud, de manera irremisible quedan excluidos de toda oportunidad de optar una carrera universitaria al no tener sus familiares los recursos que les posibiliten ingresar a una universidad privada.

Las pruebas de aptitud académica son indispensables, porque en el mundo no todos los jóvenes tienen las condiciones para ingresar a una universidad, aunque ese sea el sueño de su familia y de ellos mismos, y ninguna universidad estatal tiene la capacidad para recibir a los miles de aspirantes que no reúnen el requisito fundamental de aptitud; sin embargo, no por eso se debe condenar al abandono a esa inmensa población juvenil hondureña, porque el Estado a través de los organismos educativos sería el responsable del triste papel de no facilitarles alguna opción que les permita a estos jóvenes prepararse para enfrentar la vida.

En Europa mediante el principio Bolonia las universidades al aplicar las pruebas de aptitud académica tienen un mecanismo que direcciona al joven reprobado a un centro técnico donde puede ingresar a aprender un oficio o profesión técnica que le permitirá convertirse en un técnico profesional, diplomado, debidamente preparado para trabajar en fábricas e industrias y hasta para iniciar su propio negocio. La UNAH, una vez que transcurre el período de aplicación de las pruebas de aptitud académica, junto a la Secretaría de Educación, deben articular una mecanismo que direccione a los reprobados para ingresar a un centro técnico altamente calificado, tarea que podría ser asumida por el Instituto Nacional de Formación Profesional, donde se presta este servicio que a la vez debe ser elevado en materia de calificación técnica.

Además la UNAH al realizar la prueba de aptitud debe tener la capacidad de hallazgo para encontrar porqué esta enorme cantidad de estudiantes egresados de los institutos de educación media fallaron al no poder responder debidamente. De qué colegios y de que ciudades proceden los reprobados, porque significa que hay muchos centros educativos que no están cumpliendo como se debe la tarea formativa en la juventud. Hay que ir sobre estos colegios, verificar el proceso educativo que tienen, porque están egresando un producto humano mal formado, que no ha adquirido los conocimientos sustanciales para enfrentar con éxito una prueba de aptitud académica.

Si el Estado no hace lo posible por reparar las fallas que hay en el sistema educativo, porque el gobierno a través de entidades específicas como la UNAH y la Secretaría de Educación se conforman con realizar sus funciones de forma mecánica, como país  Honduras estará condenada a la mediocridad, y más grave todavía, a condenar a una buena parte de su población juvenil a quedarse en ese inmenso conglomerado que llegará a la vida adulta sin la preparación académica para sobrevivir en el mundo tecnológico que no admite excusas y que relega automáticamente a toda aquella persona que no está preparada para afrontar las tareas que impone la inteligencia artificial.

El Congreso Nacional debe ocuparse para legislar este aspecto, creando disposiciones que hagan que la UNAH y la Secretaría de educación establezcan un mecanismo para proteger a los jóvenes que no pasan las pruebas de aptitud académica, sea preparándolos debidamente para que tengan otra oportunidad en el siguiente período de pruebas, o que en forma automática los induzca a buscar un diplomado en un centro de alta capacitación técnica que los haga profesionales atractivos en el mercado laboral.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 31 de octubre de 2019.