Obama ve gran oposición a su plan para inmigrantes

julio 17, 2014

La Casa Blanca está encontrando cada vez más resistencia tanto de la izquierda como de la derecha en su intento de sacar adelante una multimillonaria propuesta de gasto de emergencia para la frontera de Estados Unidos, planteando dudas sobre las posibilidades de que se tome alguna medida en el Congreso para responder a la crisis de decenas de miles de niños que cruzan solos hacia el país por el sur de Texas.
Los demócratas intensificaron el miércoles su rechazo a los cambios jurídicos que agilizarían la repatriación de los menores inmigrantes procedentes de América Central, mientras que los republicanos exigen esas condiciones a cambio de apoyar cualquier aspecto de la petición de 3.700 millones de dólares en gastos presentada por el gobierno.
«Querías que alguien se levantara y dijera, ‘Eh, hablemos de la realidad, no hay modo de conseguir este dinero de la cámara de representantes a menos que ajustes la ley»’, comentó el senador Mark Kirk, republicano de Illinois, después de una sesión informativa de la administración Obama en el senado que no pareció cambiar muchas opiniones.
En la sesión informativa, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, reiteró su apoyo a cambiar la ley de 2008 para tratar a los niños centroamericanos como a los menores mexicanos, que pueden ser devueltos en la frontera sin la vista de inmigración garantizada a los migrantes de América Central.
Sin embargo, no tuvo mucho éxito en convencer a los escépticos republicanos, mientras que los demócratas expresaron su alarma por ese cambio.
Por su parte, varios legisladores hispanos demócratas también expresaron su firme rechazo a cualquier modificación y se reunieron con Obama para hacerle patente su posición. «Fue una buena reunión, pero (…) ¿una declaración definitiva sobre el estatus del cambio de ley? No», dijo el congresista Raúl Grijalva, demócrata de Arizona, tras la reunión.
La Casa Blanca ha dejado la puerta abierta a que el Congreso encuentre una solución, pero está por ver que los legisladores acepten el desafío. Se esperaba que un grupo de parlamentarios republicanos que quiere enviar a la Guardia Nacional y acelerar las deportaciones de los niños presentara formalmente sus recomendaciones el miércoles, pero no lo hizo. Congresistas y asesores dijeron que aún estaban trabajando en las propuestas, con planes de unirlas a una partida de gastos rebajada.
No estaba claro que ese texto tuviera apoyo suficiente en la cámara. Las deserciones eran seguras en ambos partidos, ya que algunos republicanos son reacios a dar dinero a Obama, y hay demócratas contrarios a cambios de política que aceleren las deportaciones. Y cualquier ley aprobada por el congreso, de mayoría republicana, tendría problemas en un senado bajo control demócrata, mientras se acaba el tiempo para tomar una decisión antes del receso anual del congreso.(Tomado de AP).



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