Obama pide ayuda a presidentes centroamericanos

julio 26, 2014

El presidente Barack Obama exhortó a los mandatarios de tres países centroamericanos y al Partido Republicano a que ayuden a detener la afluencia de menores y familias migrantes a la frontera sur de Estados Unidos.
Obama y el vicepresidente Joe Biden se reunieron en la Casa Blanca con el mandatario guatemalteco Otto Pérez Molina, su homólogo salvadoreño Salvador Sánchez Cerén y el presidente hondureño Juan Orlando Hernández.
Pérez Molina dijo estar «muy satisfecho» por el resultado «muy favorable» de la reunión, ya que Obama expresó su compromiso de respetar los derechos de los menores y propuso preparar un plan de acción a mediano y largo plazo.
Por su parte, Sánchez Cerén dijo que «el tema de los niños no acompañados también está muy vinculado a desmontar una estructura que tiene que ver con el crimen organizado, con aquellas estructuras que se vinculan con el tráfico ilegal de personas».
Aunque dijo que hubo algunos avances, Obama pidió a los legisladores republicanos que aprueben su pedido de fondos de emergencia. En momentos en que falta una semana para el receso legislativo de agosto, los republicanos intentaban ponerse de acuerdo sobre su propio proyecto de solución a la crisis, que costaría la cuarta parte de lo que pidió Obama.
«Espero que el presidente (de la cámara baja John) Boehner y los legisladores republicanos no se vayan de vacaciones todo el mes de agosto sin hacer algo para ayudar a resolver este problema», afirmó Obama. «Necesitamos más acción, menos palabras».
El mandatario estadounidense dijo que los cuatro países juntos deben detener la afluencia de niños a la frontera porque los jóvenes arriesgan sus vidas y las de sus familias. También agradeció a sus colegas por los esfuerzos realizados.
«Los informes iniciales demuestran que nuestros esfuerzos conjuntos aparentemente empiezan a dar resultados», señaló.
Pérez Molina dijo que durante la reunión se abordó la necesidad de que los países centroamericanos cumplan con varias metas, como por ejemplo incrementar la recaudación tributaria y definir cuánto aportaría cada uno a un plan de acción. Indicó que Obama también les pidió que se preparen a recibir a los migrantes rechazados en la frontera.
El mandatario guatemalteco habló con reporteros afuera de la Casa Blanca, minutos después de que decenas de activistas protestaran con pancartas para pedir que las autoridades estadounidenses protejan y reúnan a las familias migrantes.
El reverendo Edgar Palacios, de la Iglesia Bautista El Calvario en la capital estadounidense, culminó la protesta coordinada por seis organizaciones con una oración para que «la reunión en la Casa Blanca tenga resultados positivos».
En tanto, los legisladores republicanos debatían en torno a su propio proyecto de solución a la crisis, un paquete de medidas que incluye el envío de efectivos de la Guardia Nacional a la frontera, incrementar el número de jueces de inmigración y modificar una ley para acelerar la deportación de miles de jóvenes migrantes que llegan a Estados Unidos. El costo del paquete no llegaría a los 1.000 millones de dólares, muy por debajo de los 3.700 millones solicitados por Obama para afrontar la crisis.
En una conferencia de prensa posterior al diálogo entre los presidentes, Sánchez Cerén mencionó que cada uno de los países del Triángulo Norte de Centroamérica ha iniciado una campaña de difusión sobre el riesgo que corren los niños al lanzarse a esa aventura, y también se ha implementado una campaña de prevención, en conjunto con Estados Unidos, de un programa llamado «Mi Barrio» para garantizar a los jóvenes de los vecindarios oportunidades de trabajo y de recreación.
Dicho programa ya se inició en un pequeño pueblo llamado Cojutepeque y se va a ampliar a 77 municipios.
Además, indicó que se les confirmó que ya existe un fondo de emergencia por 300 millones de dólares financiado por Washington con el fin de apoyar urgentemente esos aspectos. Dicho fondo se está manejando a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés). La suma total es para los tres países y el dinero ya llegó a las embajadas. Este fondo de emergencia es independiente de la petición de Obama que está bajo revisión en el Congreso.
Algunos republicanos que salían de una reunión en el Capitolio dijeron que era necesario tomar medidas antes de iniciar el receso anual de agosto.
«Sería un mensaje nefasto, irse de la ciudad en agosto sin haber hecho nada, sabiendo que va a agravarse la crisis en la frontera», dijo Charlie Dent, representante por Pennsylvania. «Me parece que hacer nada significará que estos niños en la frontera serán enviados a comunidades como la mía».
Pero algunos legisladores conservadores contemplaban cualquier medida con escepticismo. «El nivel de gasto aceptable es cero», dijo el texano Louie Gohmert.
La bancada republicana advirtió que no aprobarían la adición de dinero sin que se hagan cambios sustanciales en la política del gobierno con el fin de que tenga más autoridad para detener y rechazar a los niños que lleguen a la frontera.
La reunión en la Casa Blanca abordó un proyecto de plan estadounidense para otorgar el estatus de refugiado a jóvenes hondureños, dijeron funcionarios de la presidencia. El plan consistiría en examinar a los jóvenes en sus países de origen para determinar si cumplen los requisitos, y comenzaría en Honduras pero podría extenderse a otros países de la región.
Obama dijo que el proceso para determinar si una persona cumple los requisitos que le permitirían recibir asilo por razones humanitarias es preferible que se realice en su propio país, para que no intentara la peligrosa travesía hasta la frontera.
Pero aclaró que ese estatus le sería otorgado a un número de personas relativamente pequeño.(Tomado de AP).



Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *