Obama e inmigración: esperanzas, historial dispar

septiembre 22, 2014

Eran unos 30, todos ciudadanos mexicanos desesperados por evitar las deportaciones que les separarían de sus familias.
Vivían en Illinois, y pidieron ayuda a su nuevo senador, Barack Obama.Les rechazó. Ésa fue una de las primeras ocasiones en las que Obama podría haber empleado el poder de su cargo para ayudar a evitar la salida forzosa de inmigrantes que estaban en Estados Unidos de forma ilegal.
Ocho años más tarde, con su poder aumentado como presidente, vuelve a enfrentarse a esa decisión, en esta ocasión con el estatus de millones de inmigrantes en juego.
Ese episodio de 2006 es apenas un capítulo al principio de la complicada historia de Obama con las políticas migratorias. Hijo de un inmigrante keniano, Obama ha recibido el aprecio y el desprecio de defensores de la inmigración, que le han visto como campeón o como obstáculo para su causa.
Ahora, quizá de forma paradójica, en su descontento por el retraso del presidente a la hora de tomar medidas ejecutivas que podrían dar permisos de trabajo a millones de inmigrantes que viven de forma ilegal en el país, estos grupos activistas también tienen la esperanza de que cuando Obama actúe, será agresivo y dejará un hito para la posteridad.
«Algunos de los sentimientos negativos podrían olvidarse al final si actúa con audacia», comentó Janet Murguia, presidente del Consejo Nacional de La Raza, un destacado grupo defensor de los latinos.
Sin embargo, el historial de Obama con la inmigración refleja cautela y deliberación marcada por momentos de determinación, entre algunas promesas rotas.
El presidente ha aplazado cualquier medida ejecutiva sobre el tema hasta después de las elecciones al Congreso en noviembre, y algunos demócratas temen que las esperanzas creadas sean mayores a lo que puede ofrecer.
«Si antes no eran estratosféricas, ahora lo son», dijo Jim Manley, ex asesor del líder de la mayoría en el Senado Harry Reid, un demócrata de Nevada. «No estoy convencido de que cumplan las expectativas de la comunidad hispana».
Fuentes de la Casa Blanca dicen que el retraso no afectará al calibre de lo que quiere hacer Obama, y rechazan la idea de que esté buscando construir su legado con la decisión.
«El objetivo va a ser hacer un paquete de reformas tan significativo como sea posible para el presidente a través de su autoridad ejecutiva», indicó la directora de comunicaciones de la Casa Blanca, Jennifer Palmieri.
«No creo que eso vaya a cambiar de forma manifiesta desde septiembre a cuando hagamos esto más adelante este año».
El incidente en 2006 con los inmigrantes que querían evitar la deportación muestra el recelo previo de Obama a actuar de forma unilateral, y subraya la relación intermitente que ha tenido con los líderes de la comunidad latina.(Tomado de AP).