Nunca tantos debieron tanto a tan pocos

abril 21, 2017

Tegucigalpa, Honduras

La inmortal frase pronunciada en un histórico discurso por el primer ministro inglés Sir Winston Churchill, durante la segunda guerra mundial, se refería al gran beneficio que había recibido la población británica, después que la fuerza área inglesa salió al paso de los aviones de guerra de Alemania, que intentaban atacar diversas poblaciones de Inglaterra, con el propósito de extender el poderío de Hitler. Esta es quizás la mayor hazaña de una fuerza aérea en medio del último gran conflicto mundial, donde la aviación de guerra jugó un papel disuasivo y de ataque.



Churchill estaba personalmente en la sala de control, desde la cual podía monitorear cual pelotón de la Real Fuerza Aérea Inglesa estaba en el aire. Hubo un momento en que todas las luces del tablero de  mando se encendieron,  indicando que todos los aviones Ingleses estaban en el aire, saliendo al encuentro de una legión de aviones  de la Fuerza Aérea Alemana, que  atacaban territorio inglés. Todos los escuadrones estaban en vuelo, toda la carne estaba en el asador, y tras un tenso período las luces comenzaron a apagarse, lo que indicaba que los aviones ingleses habían repelido con éxito el ataque alemán y los aviones nazis regresaban a su territorio.

Churchill se levantó de la mesa de mando y ya en el carro con su ministro de guerra Sir Hastings Ismay   le dijo: “nunca he estado tan emocionado” y después de unos minutos de silencio, Churchill volvió a hablar solo para expresar una de sus  inmortales expresiones históricas “nunca tantos debieron tanto a tan pocos”. Churchill se refería a que tan pocos aviones como los que tenía Inglaterra en ese entonces, se calcula que eran la mitad en comparación con la Fuerza Aérea Alemana, la temible Luftwaffe, habían sido capaces de enfrentarlos y disuadirlos, con lo cual se había evitado que los bombarderos alemanes devastaran la ciudad de Londres y otras poblaciones inglesas.

En Honduras la FAH es un símbolo de la defensa de la soberanía nacional, demostrando en diferentes períodos el valor  supremo que tiene como fuerza del aire, no solo en situaciones bélicas, sino en otros  momentos cruciales, como aquellos en que nuestro país ha sufrido los embates de la naturaleza. Pero, como  unidad militar altamente especializada, la FAH es un baluarte que como tal debe ser preservada y fortalecida, tanto para situaciones en que la soberanía nacional se vea amenazada, como para mantenernos en el tablero militar centroamericano como un país que está preparado para defenderse y si fuera el caso, para atacar, si  fuerzas extrañas pretendieran invadirnos.

En 1969, durante el aciago capítulo del ataque salvadoreño, la FAH fue nuestra unidad de combate que por  aire equiparó el enfrentamiento, puesto que los salvadoreños nos habían sorprendido invadiendo dos porciones de nuestro territorio, siendo los aviones hondureños los que hicieron retroceder a los invasores. Este es un capítulo que pertenece a la historia, y que solo vale la pena recordar para revisar el valioso papel de la aviación militar hondureña, cuando nuestros  valientes pilotos salieron a defender  la soberanía nacional.

Después de este incidente histórico Honduras se quedó acariciando aquella gesta por mucho tiempo,  pero los gobiernos han dejado de la mano a la FAH, olvidándose de apostar por ella, sabiendo que toda nuestra reputación de defensa militar recae en la FAH, por el resultado de 1969, aunque de aquel año a la época actual, la FAH ya no es una potencia de respeto. Porque  si bien la FAH fue dotada con aviones de propulsión,  como los F 85, la mayoría de estas aeronaves no han tenido el mantenimiento necesario  por una  o por otra razón, y apenas se les moviliza en raras ocasiones.

En medio de la banalización de que ha sido objeto el hecho de tener los recursos bélicos para la defensa del país, especialmente por sectores de izquierda que exigen que toda inversión en gasto militar no es coherente con la situación que vive el país, la amenaza que tenemos en las fronteras proviene de dos países vecinos regidos hoy por gobiernos de izquierda. Nicaragua se está armando con el apoyo de Rusia, que hasta ha instalado una base militar de observación espacial en  Nejapa, un lugar aledaño a Managua, desde la cual tiene capacidad de observar satélites y movimientos espaciales a larga, media y corta distancia.

Apostarle a la FAH es una necesidad de carácter estratégica, que debe ser contemplada por el gobierno hondureño con la inmediatez que amerita el saber que nuestros vecinos están potenciando su capacidad bélica, ante lo cual si bien no hay que pensar que lo hacen en plan de atacarnos, la eficaz previsión debería  mandarnos  a pensar que si los vecinos están preparándose con mejores pertrechos bélicos y más modernos, nos toca a nosotros no solo poner las barbas en remojo sino  afilar la cuchilla por si las moscas. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 21 de abril de 2017.

 

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