Nos ronda el coronavirus

febrero 18, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El anuncio de la aparición de la primera persona, supuestamente infectada por el coronavirus, nos debe poner en alerta a todos los hondureños, porque como dice el director de la OMS, hacerle frente a esta epidemia no es asunto solo de la autoridad,  corresponde más a las personas, a los habitantes de los países, mediante los estrictos hábitos de aseo que corresponde observar para de esta manera hacer un cerco sanitario. Un virus corre y se extiende con sus graves consecuencias en la medida que las personas bajan los brazos cuando se descuidan actuando sin los mínimos de cuidado en su desempeño diario.



La OMS ha advertido que el virus que propaga esta epidemia está en las superficies, una vez que un contagiado lo expira en un estornudo queda flotando o se adhiere a algo desde donde infecta al primero que hace el contacto prolongándose a manera de correa de transmisión. Las autoridades de Salud, igual que ya lo hicieron sus similares de El Salvador y Guatemala, deben emitir todas las medidas posibles para conocimiento y acatamiento de la ciudadanía. No hay tiempo que perder, es momento de actuar. En los últimos años el mundo ha tenido muchas epidemias, pero no del carácter grave del coronavirus que tiene una propagación vertiginosa al tiempo que sus efectos y consecuencias tienen una alta letalidad.

El mundo vive un momento peligroso con esta nueva epidemia, y no es asunto de crear pánico entre la población, porque igual que el fatalismo el pánico lo que produce es inacción y paralización y esto es lo último que nos debe suceder. Para no llegar a un momento crispante que nos pudiera llevar a paralizar al país, hay que tomar todas las prevenciones posibles para evitar los contagios. Al tener noticias de haberse detectado a la primera persona que procede del exterior estando consciente que estando en el exterior tuvo contacto con una persona que resultó contagiada, nuestras autoridades de salud hicieron lo procedente, que es someter a esa compatriota a un aislamiento donde le serán practicadas las pruebas recomendadas para verificar si en efecto está contagiada por el coronavirus.

Por lo pronto se vuelve impostergable la necesidad de establecer un severo cerco sanitario en todos los puertos hondureños, aéreos, terrestres y marítimos, para inspeccionar en forma rigurosa a cada persona, nacional o extranjera, que proceda de otro país, sin importar que este se haya detectado el virus. No hay forma selectiva de determinar si el virus procede solo de determinado país, porque al haber trascendido las fronteras de China donde originalmente apareció el coronavirus, este ha adquirido una especie de carta de ciudadanía mundial, por haber personas contagiadas en muchos países del planeta.

El coronavirus va en dirección de convertirse en una pandemia y su control depende del estado de conciencia de las personas. Indudablemente que la epidemia contraerá pérdidas enormes a todos los países en la medida de la mayor o menor propagación que logre, pero esto último dependerá de la actitud de las personas y el rigor que adopten las autoridades. La propagación de las epidemias solo responde al comportamiento de las personas respecto a la observación de los hábitos de higiene que son obligatorios para evitar el contagio.

Pero como en todo mal tiempo la ganancia que obtienen las naciones es la cultura del respeto por los buenos hábitos de higiene, pudiera ser que los hondureños entendamos que la suciedad, la acumulación de basura y la costumbre de convivir con las inmundicias solo conlleva a sufrir quebrantos de salud, después de la epidemia, si logramos pasarla con éxito, debemos mantenernos en la cultura del aseo y la limpieza.

Por ahora el coronavirus es un peligro real, no hay inventiva alguna en torno a los datos que confirma la OMS, la epidemia avanzó cuando las autoridades de salud de China conforme su modelo autoritario silenciaron las primeras alertas que dieron los médicos de los hospitales de Wuhan, dos de los cuales murieron por resultar contagiados. Ese fue el precio del descuido y el manoseo de la realidad.

Las autoridades de Salud deben adquirir los trajes especiales para el personal médico de los hospitales San Felipe y el Tórax, donde serán tratados los posibles contagiados. Hay que actuar rápido, estas medidas son de apremiante necesidad adoptarlas. Si el mundo vive un momento peligroso con esta epidemia, Honduras está dentro de ese contexto de amenaza y peligro. Actuemos sin vacilaciones. El coronavirus ya nos está rondando como lo hemos venido informando.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 18 de febrero de 2020.

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