Nos falta fe

agosto 10, 2017

Tegucigalpa, Honduras

La atomización por  la ausencia de un proyecto común, se ha agudizado entre los hondureños por la falta de fe, de manera que, especialmente los políticos y dirigentes en general, se dedican a satisfacer sus objetivos personales, demostrando ser diligentes más que todo para procurar sus fines particulares. Por eso es que los vemos enfocados esforzándose en  su progreso individual sin corresponder a la necesidad de la ciudadanía, que demanda de la clase política y dirigentes nacionales más entrega por cultivar el civismo, la educación y por  practicar una cultura de fe que tanta falta nos hace.



La fe,  que no es otra cosa más que creer con sentimiento, es fundamental para cumplir las metas en nuestra vida, porque cuando las personas  tienen fe es porque tienen confianza en que trabajando como DIOS manda pueden  obtener logros en buena lid, sin acudir a las trampas, a los juegos sucios ni a las actividades ilícitas. Cuando una persona no tiene fe anda a la deriva en la vida, como si caminara con una venda en los ojos, pero si se tiene fe caminamos alumbrados por una luz que nos ilumina para no dar tumbos ni pasos de ciego.

En el Concilio Vaticano, nuestra Iglesia Católica nos enseña que la fe es un asentimiento sobrenatural del entendimiento de las verdades reveladas por DIOS, pero, los parroquianos de a pie entendemos la fe desde el sentido común como la aceptación de una verdad no solo con el entendimiento sino también con el corazón. Tener fe, además de saber que todo depende de la mano de DIOS, es poner también todo nuestro empeño para trabajar por un objetivo. Un sacerdote muy reconocido dijo cierta vez esta frase que nos parece muy certera: DIOS dice, ayúdate, que yo te ayudaré.  Una expresión valedera por lógica que nos dice que tenemos que trabajar duro para salir adelante, y entonces DIOS nos ayudará. A un haragán, una persona que se abandona esperando que todo se lo den, es difícil por no decir imposible, que la esperanza le aparezca en el camino solucionándole los problemas de la vida.

Dicho esto, porque al haber sido invitados por nuestro amigo Jorge Canahuati, presidente del Grupo Opsa, para presenciar el anuncio oficial de la próxima visita de la Sábana Santa, escuchamos a dos distinguidos sacerdotes, los padres Carlomagno y  Juan Angel López, certificar a nombre de nuestra Iglesia Católica la importancia que para la fe de los hondureños significa la llegada a nuestro país del lienzo que cubrió el cuerpo de nuestro señor Jesucristo después de fallecer.

La Sábana Santa estará expuesta en la Basílica de Suyapa de la capital y Expocentro de SPS,  para que los católicos y creyentes en la resurrección de Jesucristo la puedan observar de cerca. A partir de las  fechas  14 y 15 de agosto habrá conferencias impartidas por acreditados científicos de Turín Italia, que con base científica explicarán que una vez fallecido Jesucristo su alma traspasó el lienzo para alzarse a la gloria donde mora el Padre Celestial, creador del Universo.

Este gran evento de fe ha sido posible por la gestión de personas de buena voluntad, encabezados por Jorge Canahuati, junto a su esposa doña carolina, y otros católicos, que se propusieron traer la Sabana Santa a nuestro país. Se han sumado varios ciudadanos aportando donaciones para hacer posible  este gran evento de fe, del cual los medios están proporcionando información detallada sobre la exposición y las conferencias, algo que no es usual y que los católicos necesitamos para fortalecer nuestra fe,  y mejorar nuestra capacidad espiritual para enfrentar con una mejor actitud los graves problemas que nos acechan.

Ortega y  Gasette, que era un científico muy respetado, consideraba que cuando la población tiene fe puede enfrentar los problemas con mayor acierto  y  que, solo con fe se logra la unidad nacional de un país, imprescindible para llevar a cabo los más altos objetivos nacionales, con menos probabilidad de fracaso. Esto lo sabemos los católicos y demás personas que son creyentes en la fe que nos da Jesucristo. Tener fe es tener la confianza en que siempre hay una opción para avanzar, para no quedarnos sumidos en el fracaso y que si esto último es lo que nos sucede, hay que afrontarlo y levantarnos con fe, sabiendo que Dios nos ayudará hasta ver la luz del éxito.

Saludamos este esfuerzo de Jorge Canahuati, su esposa Carolina y el grupo de ciudadanos católicos por hacer posible la traída a Honduras de la Sabana Santa, desde Europa; es un esfuerzo que debemos verlo como el interés de renovar la fe de los hondureños, a través del contacto directo con Jesucristo, estando cerca de la Sabana Santa que cubrió el cuerpo de Jesucristo.

En ese momento podremos sentir que DIOS realmente está aquí. Este es un acto de fe. Y la fe cierra la puerta de la duda y el miedo. Acerquémonos a ver la Sabana Santa para enriquecer nuestra fe. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 10 de agosto de 2017.

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