No se debe politizar la epidemia

febrero 14, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una de las mayores calamidades que brotan en las sociedades es la politización de algunos eventos y situaciones relacionadas con la salud. Por la tendencia maliciosa de querer achacarle cualquier culpa justificada o injustificada de determinado asunto a las autoridades o al gobierno de turno, resulta que para ciertas personas nada de lo que se hace para enfrentar un problema es bueno. Es el caso de la epidemia del coronavirus, de la que los hondureños pareciéramos querer distanciarnos porque no es algo que nos afectará y algunos piensan que lo mejor es quedarnos tranquilos para que la epidemia ni siquiera se de cuenta que existimos. Ojalá fuera así, pero una epidemia cuando avanza por infinidad de razones que abonen su incubación no respeta fronteras ni raza, ni credo o religión. Una epidemia si no encuentra un cerco que la detenga, afecta a países grandes como a países pequeños y a todos puede arrasar por igual.



El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha pedido a la comunidad mundial que veamos al coronavirus como un enemigo común de toda la humanidad, al que solo se podrá vencer si actuamos unidos y trabajando juntos. Hay quienes dicen que este virus es producto de un ataque viral de EEUU contra China, una afirmación tan infeliz como desafortunada porque significaría que por encima del respeto a la vida de los seres humanos existe la maldad de ganar supremacía política por medio de estallar una epidemia que puede revertirse desde el lugar de origen hacia el resto del mundo.

Por lo tanto, hay tendencia de politizar esta epidemia, no solo a nivel internacional, sino en los interiores de los mismos países donde ya se han detectado numerosos contagiados por el virus. Ya se escucharon los primeros conflictos en varios países y en los mismos Estados Unidos los adversarios del gobierno lo acusan de descuidar el frente interno por estar inmerso en la política doméstica, especialmente porque al presidente Donald Trump lo que le domina el pensamiento es su obsesión de ser reelecto para un segundo período. Que el coronavirus afecte a varias personas en Estados Unidos no es nada raro, el virus ya afecta a centenares de personas en Inglaterra, Francia y Alemania. Y como según la OMS, la vacuna para frenar al virus tardará año y medio en estar lista para proteger a las personas, de aquí a ese tiempo es probable que la epidemia esté tan desarrollada en casi todo el mundo.

Prepararse para cuando aparezcan aquí los primeros casos de contagio es un imperativo ineludible que debemos adoptar los hondureños como la gran estrategia que nos debe involucra a todos porque, la epidemia no respetará a nadie, se abrirá paso en la medida que seamos indiferentes a la peste, creyendo que a nosotros el coronavirus nos perdonará porque somos un país pobre. Y cierto es que somos pobres, pero más pobres de espíritu que otra cosa, porque sabiendo que los demás países toman sus precauciones desde ahora para cuando llegaran a aparecer los primeros contagiados, no hacer nada sería la peor dejación del mundo que nos retrataría como un país indigente por excelencia.

El coronavirus está avanzando por la multiplicación que se está observando a cada momento en varios países del mundo y Honduras no tiene ninguna coraza que nos proteja del virus, porque este camina de la mano de la inconciencia, del descuido y la irresponsabilidad de las personas. Y si no veamos que recientemente un grupo de hondureños viajó a Corea del Sur, país donde hay decenas de personas contagiadas, y sin embargo varios compatriotas, entre ellos una personalidad política irreverente no usó la mínima precaución que es la mascarilla en la nariz y en la boca, porque a lo mejor cree que es tan omnipotente que ni siquiera el violento virus se le puede acercar.

Esto solo es para que vean como el grado de irresponsabilidad por la obnubilación política que padece cierta clase de personas es lo que puede romper el cerco y darle paso a la epidemia. Como hacer entender a la gente terca que este virus es un enemigo común al que solo podremos vencer si actuamos unidos, unidos en conciencia de que un virus violento, que afecta especialmente a las personas adultas, es capaz de destruir la vida de miles de personas.

Más grave sería si en el curso de este año que es la antesala política de las próximas elecciones, los cabeza calientes empezaran a achacar culpas, porque las autoridades no se percataron de la gravedad de la epidemia. Y el asunto es que, la estrategia de defensa la debemos hacer las personas, más que las autoridades, porque somos nosotros con nuestros hábitos de higiene y los cuidados del entorno, los que podemos ponerle un freno al coronavirus.

El coronavirus avanza y los hondureños, aunque estamos tan distantes de China, estamos muy cerca de EEUU y México donde ya empezaron a aparecer los primeros casos. Por lo tanto, hay que poner nuestras barbas en remojo, porque a los vecinos las suyas ya les empezaron a arder con los primeros contagiados.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 14 de febrero de 2020.

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