No hay que despreciar la economía

diciembre 28, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando escuchamos al coordinador de la comisión de transición del gobierno de Xiomara Castro, decir que todos los esfuerzos del nuevo gobierno estarán encaminados a lograr la estabilidad económica del país, no podemos menos que percibir que siendo un gobierno formado por una parte, por una coalición de neo-marxistas que añoran el totalitarismo, y que se caracterizan por despreciar la economía, y por otra parte, por un menjurje bautizado como Partido Salvador de Honduras, que no pensó al abandonar su propio barco para subirse a la candidatura de LIBRE, no será fácil para la gobernante Xiomara Castro poner en marcha un gobierno que se apegue al funcionamiento de un mercado abierto en una sociedad que sea verdaderamente democrática.



El acercamiento que está buscando Estados Unidos con el gobierno de Xiomara Castro está muy encaminado a que Honduras se mantenga en el marco de la economía de mercado, donde la libertad y el bienestar surgen de manera espontánea en la medida que se respetan las reglas del mercado, sin más limitantes y cortapisas que las que el mismo mercado se impone. Por ejemplo, las voces que se están escuchando tratando de ensombrecer el moderno Aeropuerto Palmerola, son las de los grupos comerciales interesados en dañar al sector que obtuvo la concesión del aeropuerto, que fue seleccionado entre el gobierno y el grupo inversionista alemán que administra el Aeropuerto de Múnich, en Alemania.

El Aeropuerto Palmerola es parte de la nueva economía que ha surgido en Honduras, que se desmarca de los intereses comerciales conservadores que han predominado en Honduras por tantos años. Honduras no es un país afortunado en geografías planas que son las recomendables para ubicar los aeropuertos con el mayor margen de seguridad, fuera del Valle de Sula no hay otro sitio donde operan los aeropuertos hondureños con un buen respaldo de seguridad. El Aeropuerto Golosón en La Ceiba está rodeado de montañas de gran altura mientras que el Aeropuerto de Roatán tiene amplitud gracias a que está ubicado en un área en la orilla del mar. Palmerola tiene toda la extensión disponible para que las aeronaves puedan despegar y aterrizar con mayor margen de seguridad. Discutir estos detalles técnicos es algo que sale sobrando y que los repetimos porque los escuchamos tantas veces en voces de los expertos, tanto extranjeros como nacionales. Así que, cualquier debate posterior a la entrada en funcionamiento del Aeropuerto de Palmerola, resulta bizantino y hasta necio, porque de lo que deberíamos estar hablando es de las ventajas de Palmerola y de una necesidad que es absolutamente cierta, que es construir una carretera que acorte la distancia desde la capital al nuevo aeropuerto.

Pero volviendo al tema general de la economía, y del que parece muy interesado el nuevo gobierno, tenemos que expresar la esperanza de que el problema económico pareciera que será el quehacer fundamental en la administración de Xiomara Castro. El milagro de la democracia es la economía abierta, porque todo gobierno que quiera salir airoso al final de su período debe preocuparse por la economía, si es que quieren recibir una buena aprobación cuando llegue el momento de nuevas elecciones. Casi siempre, entre todos los políticos de todas las tendencias que hemos tenido en Honduras, han relegado a un segundo plano los asuntos económicos. Los gobiernos hondureños han terminado enredándose en proyectos políticos para continuar en el poder, pero han tenido muy poca visión para la economía. Con raras excepciones que han tomado decisiones sensatas, Honduras ha brillado por la ausencia de buenas políticas económicas. Ahora está encaminado el canal seco que al unirse a Amapala por un puente y hasta Puerto Cortés por la carretera CA-5, es una obra de gran dimensión para la economía hondureña. El gobierno de Xiomara Castro debe abrir su mentalidad para proseguir esta obra hasta el final, que nos convertirá en la nueva ruta comercial del Pacífico al Atlántico.

Al gobierno de Xiomara Castro hay que hablarle de economía, los demás asuntos técnicos serán competencia de los tecnócratas, el resto de los hondureños que conocemos la importancia de tener en Honduras una política económica sensata, concordamos que lo más decisivo es lograr tener estabilidad económica. Nos parece razonable la posición de Hugo Noé Pino, uno de los baluartes de LIBRE que demuestra coherencia, al expresar que las Zonas de Empleo pueden ser revisadas y ajustadas en aspectos legales, pero no eliminadas del todo como piensan los elementos radicales del partido del nuevo gobierno, porque si se habla de estabilizar la economía resulta incongruente pensar en eliminar inversiones destinadas a generar muchos puestos de trabajo. Y los empresarios que hacen comparsa con la promesa de campaña de LIBRE, es porque quieren orillar al nuevo gobierno a cometer errores cruciales como son aquellas acciones que atenten contra inversiones establecidas que ya están funcionando y generando empleos.

Todo lo que se diga contra las zonas de empleo provienen de sectores que fomentan la pasividad fatalista, no solo de los sectores marxistas sino de algunos sectores empresariales que se han caracterizado por el aprovechamiento inescrupuloso de los negocios de Estado, que buscan a toda costa en cada gobierno que asume la conducción del país. Y que, cuando el gobierno les reduce los negocios, se convierten en conspiradores de oficio. A estos aprovechados debe ponerle mucho ojo el gobierno, porque igual que hoy le hacen coro, cuando no vean las ganancias en los negocios con el gobierno, volverán a su oficio de conspiradores.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 28 de diciembre de 2021.

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