No hay almuerzo gratis

septiembre 19, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

No es nada extraño que EEUU le pida a Honduras que adopte medidas que tiendan a regular la migración irregular, el tráfico de personas, especialmente de sujetos pertenecientes a grupos antisociales, que últimamente son los que promueven la movilización de migrantes en caravanas que buscan llegar a territorio norteamericano para establecerse con sus actividades delictivas. Es una exigencia a todas luces comprensible, porque cualquier país que hace concesiones a otro de diferente manera para favorecer a la economía de sus nacionales, está en el perfecto derecho de exigir reciprocidad, especialmente en aspectos que producen consecuencias a su seguridad.



Honduras tiene actualmente más de millón y medio de compatriotas viviendo en diferentes ciudades de EEUU, en su mayoría residiendo documentados legalmente, haciendo trabajos de diferente naturaleza, desde primeros niveles hasta los oficios más sencillos, útiles al aparato productivo como la agricultura, construcción, carpintería, jardinería, limpieza de locales y otros que siendo ásperos al olfato, los mismos estadounidenses no tienen espíritu para hacerlos, pero que los hondureños y demás latinos, por necesidad de un salario los hacen sin reparo de ninguna clase. Hay miles de nuestros compatriotas en EEUU que de alguna manera son huéspedes, porque los que no tienen documentos, trabajan transitoriamente sabiendo que pueden ser capturados por los agentes de migración para ser deportados.

Pero no nos molestemos, porque Honduras debería hacer lo propio con todos aquellos extranjeros que piensan que venir aquí a trabajar como en su propio país, no requiere cumplir de ciertas condiciones legales, porque nuestro país ha funcionado de forma tan fraternal que hay quienes creen que producto de nuestra perfecta desorganización somos un una especie de corral abierto donde todos pueden entrar y salir cuando quieran, sin parte y sin novedad. EEUU por el contrario es un país de leyes, donde ingresar cada vez requiere pasar controles de los más rigurosos, a tal extremo que a veces trascienden del rigor al abuso.

EEUU está en su perfecto derecho de ser riguroso en sus controles, la amenaza terrorista se ceba contra ese país por su condición de ser la primera potencia del mundo en todo aspecto, de allí que haya quienes solo quieren vivir en EEUU para trabajar y ganar dólares, así como hay personas de mentalidad incendiaria con objetivos criminales para dedicarse a toda clase de actividades delictivas. Cómo distinguir entre las buenas y malas personas, es de las tareas más complicadas que tienen las autoridades de EEUU, por lo que no les queda más que aplicar sus leyes.

Lo correcto es lo que están haciendo ambos países, estableciendo un acuerdo que regule la migración de las personas de una forma legal, para lo que es inevitable imponer condiciones de seguridad en la frontera, para evitar el ingreso irregular a veces por la vía violenta como venía sucediendo con las caravanas en las que se agrupaban gente mala con gente buena. Romper portones y cercos, violentar puestos fronterizos de manera agresiva, no corresponde a una corriente migratoria saludable para ningún país. El uso de la violencia para cruzar la frontera denotaba que en esos grupos la mayoría de personas no eran trabajadores, ni mansas palomitas, eran cualquier otra cosa que a todas luces portaban la bandera de indeseables en cualquier lugar.

Hay que ser honestos con nosotros mismos en el tema de migración, como hemos expresado, migrar es un derecho siempre que se haga en forma legal para ganarse la aceptación de ser bien recibidos por el país anfitrión. Para ningún país es una obligación recibir personas de otros lugares que no acrediten su condición legal como lo exigen sus leyes, por lo que vemos como algo positivo que delegaciones de EEUU y Honduras hayan desarrollado un proceso de negociación para regular la migración. Si un hondureño quiere pedir asilo en EEUU o en cualquier otro país, debe hacer la solicitud aquí en Honduras, pretender llegar a EEUU por la vía ilegal y buscar residir en ese país mediante la petición de asilo, es de lo más irregular y en esto las autoridades estadounidenses tienen razón para negarse.

La migración es un derecho legal cuando se hace cumpliendo las leyes; es un eclipse a la inteligencia cuando en Honduras los medios creen que EEUU nos tuerce el brazo cuando sus autoridades se plantan exigiendo que respetemos sus leyes. Esta calificación es incorrecta del todo porque incentiva el odio de los necios transferido al resto de la población, haciendo creer que EEUU por fuerza tiene que abrirnos sus fronteras para que todos puedan entrar a sus anchas. Engañar de esta manera a nuestra población es un veneno mortífero. Mejor, contribuyamos a hacer de Honduras, también un país de leyes, diciéndoles a nuestros compatriotas que para vivir en otro país hay que cumplir sus condiciones legales para ganarnos el derecho a ser bien recibidos. Lo que nos ha dicho EEUU con su posición, es que no hay almuerzo gratis.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 19 de septiembre de 2019.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *