No existen las casualidades en política

marzo 3, 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS

A este proceso electoral primario le están haciendo hasta brujerías los que de verdad desean que no haya elecciones, aunque no son muchos, en esta onda anda un pequeño cardumen de sardinas nadando a lo loco, inventando elucubraciones que mayormente son propaladas por sectores que están bien identificados con la izquierda hondureña, que participa en el evento electoral con la tesis de que el daño se puede orquestar mejor estando dentro de la fiesta que fuera de ella. La agitación en este sentido proviene de funcionarios que, perteneciendo a instituciones del Estado, como algunas fiscalías del Ministerio Público y jueces del Poder Judicial, que son los que están teledirigiendo los torpedos, con el fin inocultable de zarandear el proceso electoral, estando a pocos días de su culminación. Esta situación estaba anunciada, se esperaba, por lo tanto no es algo para quedar perplejos, como tampoco es asunto de pura casualidad, porque el ruido y la música siempre tienen sus autores y sus compositores.



Que dos o tres funcionarios del CNE hayan resultado positivo del COVID-19 no es causal que impida el desarrollo de las elecciones, porque el evento está respaldado por una estructura completa, donde hay suficientes personas para asumir las funciones de los posibles ausentes, la crisis solo podría darse si el total de las estructuras del organismo resultara contagiado. El CNE ha trabajado mediante cronogramas en los que se establecen las fechas y las diferentes acciones que deben ejecutarse por los equipos, antes, durante y después del día de las elecciones. El desarrollo de una elección no es asunto de dos o tres personas, es responsabilidad de todo un organismo integrado por una representatividad partidaria, y son los partidos los que velan que, de producirse una situación que pudiera surgir como imponderable, están los emergentes que se ocupan para que la marcha del proceso no se detenga.

Hemos visto los procesos electorales desde 1978, cuando se reinstauró el orden institucional en Honduras, al convocarse a la asamblea nacional Constituyente que culminó la enorme tarea de crear la nueva Constitución, que es la carta magna que sigue vigente, con algunas modificaciones, pero intocable en su columna vertebral. En todas las elecciones desde aquel año lejano, no hemos tenido un solo evento donde no haya aflorado la discordia por un lado y la cizaña por el otro, queriendo torpedear el proceso democrático. Incluso el primer mandatario de esta nueva era institucional hizo lo que pudo, mediante un golpe técnico, para prolongar su período por dos años más, sin lograrlo.

De aquel año hasta ahora, las elecciones siempre han sido azotadas por algún tipo de vendaval que sopla impulsado por grupos mezquinos, en los meses, semanas y días previos a la fecha que toca acudir a las urnas. Siempre hay remolones descerebrados intentando echarle tierra al evento o descomponer la hoja de ruta que ha sido trazada con anticipación. Son cosas que no surgen de la casualidad, son orquestadas, y dirigidas por personas que responden a intereses de grupos ideológicos que han logrado escalar posiciones en el Ministerio Público y el Poder Judicial, plataformas poderosas de la nación, desde las que se orquestan las maniobras antielectorales. Fue el presidente de EEUU, Franklin Delano Roosevelt quien manifestó que «en política nada ocurre por casualidad» con lo cual hay que interpretar que cada acontecimiento que ocurre ha sido preparado por alguien para que se realice de esa manera con un objetivo.

Sin duda que las ausencias de dos funcionarios del CNE, a última hora, no es obra de la casualidad, porque la pandemia se ha propagado profusamente y estando en la efervescencia de la campaña, donde los contactos son inevitables, cualquier persona puede resultar contagiada en un momento en que cumple con sus obligaciones, atendiendo y despachando a las personas que acuden por alguna gestión a las oficinas del organismo electoral. Al CNE llegan diariamente centenares de militantes de todos los partidos en procura de información o resolución de gestiones en favor de sus representados. Los funcionarios del organismo han tenido que estar al pie del cañón, atendiendo las gestiones y solicitudes. La actuación de estos funcionarios del CNE, ha sido admirable en todo este tiempo, porque han demostrado tener un valor estoico sabiendo que al rozarse con tantas personas, de tan disímil procedencia, no obstante los protocolos sanitarios, han estado expuestos a contagiarse. Si un calificativo hay que darles a los funcionarios del CNE en este tiempo de pandemia, es el de «héroes electorales», porque se han fajado a lo grande, igual que los del RNP, a costa de arriesgar su vida y la de sus familias.

Entonces, vayan para los integrantes del CNE el reconocimiento por su enorme valentía demostrada, al mantener izada la bandera de la democracia para garantizar el desarrollo de las elecciones el 14 de marzo, un paso supremamente importante para garantizar en noviembre próximo la alternancia en el poder en nuestro país.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 3 de marzo 2021.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *