Musculatura política

agosto 22, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Las demostraciones políticas que ha venido realizando el Partido Nacional, que a muchos pudieran parecerles muy prematuras, deben ser analizadas por los demás partidos y sectores que coparticipan en la vida democrática hondureña. Todas han sido movilizaciones multitudinarias, bien pensadas y planificadas, con ellas los nacionalistas están enviando un mensaje que su partido no es un barco en naufragio como piensan muchos opositores, que viven inmersos en la equivocación por su escasa capacidad de lectura de los mapas políticos y por su visión que es casi nula cuando se trata de ver a profundidad los escenarios de la política.



Los nacionalistas está mostrando su musculatura a cada momento en que deben hacerlo; cuando la Plataforma ha sacado tres o cuatro mil personas a la calle, los nacionalistas han respondido con marchas de 15 mil personas, y cuando LIBRE se lanza al desafío callejero, los nacionalistas los han aplastado con manifestaciones hasta diez veces mayor, no dejando ninguna duda que, en materia de movilización nadie le gana a los nacionalistas. Pero esto es apenas la superficie del análisis, porque la oposición se refocila cometiendo un error gravísimo de apreciación, al expresar de manera constante que el Partido Nacional no tiene cómo ganar las próximas elecciones por el desgaste de estar tres períodos, doce años, en el ejercicio del poder.

A la oposición hondureña, donde están los liberales, LIBRE, Nasralla, Alianza Patriótica, y demás, parece que la frente no les ajusta para hacer un análisis más apegado a la realidad. Si bien es cierto que los nacionalistas serán afectados por el desgaste natural de permanecer por tanto tiempo en el poder, la oposición no toma en cuenta que hay factores que no les favorecen porque no se conjuntan para hacer que un partido opositor, por sí solo, pueda tener la suficiente fuerza para derrotar al Partido nacional, que actualmente es la entidad política mejor organizada, con un censo que le da la certeza de movilizar a sus electores como ningún otro partido puede hacerlo.

Salvador Nasralla ya no puede confiar que tendrá el mismo apoyo que en las elecciones pasadas cuando encabezó la alianza con LIBRE, su decisión de aspirar solo con su nuevo partido que aún no termina de organizar, lo pone en la desventaja de no tener estructuras organizadas, por lo menos no las suficientes para estar al mismo nivel de los nacionalistas y liberales que mantienen el arraigo en cada municipio donde tienen organización.

Y cuando hablan de las nuevas horneadas de electores jóvenes, hay que tomar en cuenta un factor que hasta ahora ha sido inédito. Las nuevas generaciones juveniles con edad de votar están clasificadas en la llamada generación de los “milenials” que según una encuesta última publicada en un acreditado diario nacional, apenas una tercera parte de esta juventud manifiesta inclinaciones políticas, mientras que otra prefiere no hablar de política y otra igual, ni siquiera muestra interés por ejercer el sufragio, lo cual es indicativo que la generación “milenial” se inclina más por engrosar la abstención electoral.

En cambio los ejercicios de movilización constante que practica el nacionalismo, muestra a miles de jóvenes apegados a la descendencia familiar de manera disciplinada, siguiendo la bandera que sus abuelos y padres han ondeado por generaciones. Los nacionalistas son los políticos que han sabido guardar la disciplina en sus familias para mantener la militancia en su partido, sin importar que sea gente del campo y de los barrios de las ciudades, que son electores que al depositar el voto hacen ganar elecciones.

La importancia de las manifestaciones de los nacionalistas, es que permiten ver la capacidad de este partido que ha sabido aprovechar el tiempo para fortalecerse cada día, sin importar los acontecimientos que ocurren en el entorno de sus más importantes líderes, ya sea Juan Orlando, Pepe Lobo o cualquier otro. A los nacionalistas pareciera importarles solo una realidad, prepararse para buscar otro período en el poder, lo cual es un derecho legítimo en democracia. Y esto se les puede facilitar si los opositores continúan como hasta ahora; el Partido Liberal, desafortunadamente afectado por un liderazgo que es víctima de su propia calamidad; LIBRE, que sigue sin entender que su estilo de hacer proselitismo con un modelo destructivo de paralizar las calles y carreteras, de mancharlo todo, de destruir locales comerciales, etc., solo le hace ganar más animadversión popular. Y Nasralla que, aunque tiene un fuerte respaldo en el conglomerado antisocial, sin la visión de entender lo necesario que es contar con las estructuras que hacen el trabajo más importante el día electoral, será superado inevitablemente por el partido que tenga las estructuras y la organización que el no tiene.

Puede que los nacionalistas no parezcan por ahora estar graníticamente unidos, pero su verticalidad queda demostrada con su capacidad de movilización en cada marcha donde muestran una musculatura política vigorosa. Si los opositores no tienen capacidad política para leer este mapa, le facilitarán en bandeja de plata a los nacionalistas un cuarto período.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 22 de agosto de 2019.

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