Muere otro hondureño de caravana migrante

enero 14, 2019

México

Otro hondureño que formaba parte de la caravana migrante murió en la ciudad de Saltillo, México, luego de ser arrollado por el tren tratando de cruzar a los Estados Unidos.



El fallecido es Josué Arcángel Quintanilla Tábora (23), originario de Macuelizo, Santa Bárbara, es la onceava víctima mortal de esta movilización que salió del país en octubre pasado, con intenciones de obtener asilo en Estados Unidos, hasta el momento ninguno de los participantes ha logrado su propósito.

Quintanilla Tábora llegó a México con la caravana, al ver que no había probabilidades de poder ingresar a Estados Unidos en grupo como lo esperaba, en sentido decidió separarse e intentar cruzar la frontera en el tren, lamentablemente fue arrollado y estuvo varias semanas hospitalizado con múltiples lesiones que le cobraron la vida.

No se vayan

“Ahí dicen que viene otra caravana, yo no estoy de acuerdo con eso… Mi mensaje a las madres es que no permitan que sus hijos se aparten de ellas, porque no están seguras de que ellos puedan regresar… el demonio les da el mal pensamiento a las personas para que dejen el país botado”, fue el llamado que hizo doña Nora Amelia Tábora, madre de Josué.

Doña Nora se encuentra en Saltillo, Coahuila, hasta donde viajó con una visa humanitaria que le gestionó la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras para poder cuidar a su hijo mientras agonizaba.

Con tristeza, la madre de Quintanilla, relata los días tristes que pasó en el hospital mexicano, cuidando a su hijo, quien a pesar de estar consciente no podía hablar, por lo que se comunicaba con señas, pero que al preguntarle si quería regresar a su país y ver a su hermana con la cabeza le decía que sí y que ya no quería estar en México.

“Lo ofenden a uno”

“Los doctores lo ofenden a uno, los primeros ocho días yo solo pasaba llorando, llegaban muchas enfermeras que me decían cosas muy duras, viéndolo bien es cierto, ¿qué viene hacer uno aquí?, uno debe estar en su tierra, el niño (Josué) escuchaba tantas cosas y él se ponía a llorar, yo solo deseaba irme a mi casa”, lamentó.

“No se vengan de su tierra, allá uno sea como sea come, nadie se muere de hambre, ellos se vienen porque quieren prosperar, tener sus buenas cosas, dinero y sus carros, pero como pobre siempre uno vive en el país, para mí que no se vengan”, manifestó doña Nora.

A la vez reafirmó su llamado para que sus compatriotas se queden en Honduras, “aquí se viene aguantar hambre, frío y a sufrir, los golpean, los matan los trenes, si se vinieran legalmente con su visa ahí no les pasaría nada, pero caminando es un riesgo”.

Actualmente se están haciendo los trámites de repatriación, por lo que en los próximos días doña Nora regresará con el cuerpo sin vida de su hijo para darle cristiana sepultura en la ciudad de Quimistán, Santa Bárbara.

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