Moscas de la fruta podrían evitar la embriaguez en fiestas navideñas

diciembre 28, 2018

Un equipo científico afirma que ha descubierto por qué nos zumba la cabeza durante las celebraciones navideñas.

 

Estados Unidos



Científicos del Instituto de Investigación Scripps, un centro de investigación sin fines de lucro con sedes en California y Florida, Estados Unidos, han descubierto cómo se produce el aturdimiento que provoca la ingesta de alcohol gracias a las moscas de la fruta, informa Gizmodo.

Basados en una investigación anterior, esos especialistas establecieron que los efectos de esa sustancia en el cerebro son similares a los que producen los anestésicos y estudiaron una ruta molecular que se activa en las células nerviosas cuando tomamos o nos sometemos a sedación. Ese proceso involucra a la enzima fosfolipasa D2 o PLD2, que se estima que ayuda a conectar las moléculas de etanol a la grasa almacenada en la membrana de las células nerviosas.

Así, los investigadores utilizaron ejemplares de ‘Drosophila melanogaster’ porque «actúan como personas», ya que «comienzan a perder la coordinación» y, «literalmente, se emborrachan», según asegura Scott Hansen, profesor asociado del Departamento de Medicina Molecular de ese organismo y autor principal del trabajo.

Al observar los cerebros de esas moscas ebrias, esos expertos encontraron que la activación de la PLD2 mediante sustancias etílicas provoca una reacción en cadena de otros procesos dentro de las células nerviosas; de manera específica, descompone el alcohol en otras moléculas y la acumulación de uno de esos metabolitos, el fosfatidiletanol (PEtOH), incentivan la hiperactividad cerebral.

Para certificar este hecho, Hansen y su equipo desactivaron en algunos de esos animales el gen que permite a sus cerebros reconocer la PLD2 y comprobaron que no se aturdían, con lo cual concluyeron que esa enzima juega un papel fundamental a la hora de crear la sensación inicial de estar embriagado.

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Sus hallazgos demostrarían que el alcohol no solo afecta a las células del cerebro de manera directa e indirecta y abren la puerta a encontrar fármacos para interactuar con la enzima PLD2 con vistas a lograr que no nos emborrachemos y hasta a prevenir otros aspectos negativos que provocan las bebidas alcohólicas, como las resacas.

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