Miles de solicitudes de refugio para niños Centroamericanos en EE.UU.

agosto 21, 2015

El Gobierno de Estados Unidos ha recibido en más de medio año casi 3.500 solicitudes de padres con hijos en Centroamérica para que viajen al país como refugiados, dentro de un programa destinado a reducir el número de niños que cruzan solos la frontera.

La cifra la proporcionó hoy durante una rueda de prensa en Washington el subsecretario de Estado adjunto para América Central y el Caribe, Francisco Palmieri, uno de los encargados del programa lanzado el pasado diciembre por el Gobierno de EUA para niños de Guatemala, Honduras y El Salvador.



«El programa ha recibido 3.500 solicitudes, sobre todo de El Salvador, pero sí vemos un considerable número de Honduras e, interesantemente, Guatemala tiene el peor número», destacó Palmieri, que ejerce como secretario de Estado adjunto para Latinoamérica.

Del total de solicitudes 2.856 son de El Salvador, otras 426 de Honduras y sólo 59 corresponden a Guatemala, según datos del Departamento de Estado facilitados a Efe.

«Nunca anticipamos que el programa sería muy amplio y este número (3.500 solicitudes) lo demuestra», reconoció Palmieri quien estimó que el Departamento de Estado recibirá más solicitudes de este programa de reunificación familiar en lo que queda de año fiscal de 2015, que comenzó el 1 de octubre de 2014 y finaliza el 30 de septiembre de 2015.

La llegada de los primeros niños a Estados Unidos bajo este programa no se espera hasta, al menos, finales de año por el exhaustivo procedimiento que deben de completar las familias.

Los requisitos para aplicar

Los padres deben tener más de 18 años de edad, residir de forma legal en EUA (incluido el Estatus de Protección Temporal o TPS) y presentar la solicitud en persona.

Los solicitantes deben someterse a una prueba de ADN para demostrar la paternidad del menor, que debe ser entrevistado en el país de origen por parte de funcionarios estadounidenses asesorados por la Organización Internacional de Migración (OIM).

En caso de obtener el estatus de refugiado, los menores tienen derecho a residir legalmente en el país y podrán solicitar, transcurrido cierto tiempo, la ciudadanía y la tarjeta de residente que otorga el derecho a trabajar.

Si se les deniega la condición de refugiado, algunos de los menores pueden obtener una «entrada condicional» al país, lo que les permite su entrada por un periodo determinado de tiempo -dos años con posibilidad de renovación en la mayoría de los casos- pero no les proporciona una vía hacia la residencia permanente. (EFE)

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