«Mi fe en Dios me salvó”, dice el náufrago salvadoreño

febrero 4, 2014

Un náufrago que afirma haber pasado más de un año a la deriva en el Océano Pacífico dice que su fe en Dios lo mantuvo vivo en medio de su calvario. Pero hubo momentos, dijo, en los que quería acabar con todo.

Hubo muchos momentos tristes: Cuando no tenía comida ni agua. Cuando un niño que viajaba con él murió de hambre.



El hombre, que se hace llamar José Salvador Alvarenga, estuvo hasta la semana pasada en un barco muy dañado en un remoto atolón de coral en las Islas Marshall. Afirmó que había estado viviendo de peces y tortugas que había capturado y bebiendo agua de lluvia, y en ocasiones su propia orina.

Alvarenga dijo que estuvo perdido en el mar durante 13 meses, después de salir de México hacia el este. Quedan muchas preguntas acerca de cómo pudo haber sobrevivido en su pequeño bote durante tanto tiempo y a la deriva a través del océano.

Alvarenga narró a los medios de comunicación cómo sobrevivió tanto tiempo en el mar.

Señaló hacia arriba y dijo: «Dios … Mi fe en Dios”.

«Pensé: Yo voy a salir'», dijo. “¡Afuera, afuera, afuera!”.

Pero también admitió sus amargos momentos, diciendo que consideró suicidarse.

«Dos veces lo quise hacer”, dijo, mientras hacía un gesto como cortándose la garganta. “Lo iba a hacer con un cuchillo. Cuando yo no tenía agua, comida, me di por vencido y agarré un cuchillo”.

Pero dijo que no lo hizo, porque estaba «asustado».

Durante su largo período en el mar, Alvarenga perdió la noción de la fecha y el día de la semana, por lo cual seguía la trayectoria del sol a través del cielo, dijo, indicando el movimiento con las manos mientras hablaba.

«Yo no sabía la fecha o el día, sólo las horas», dijo. «Sólo cuando ya estaba oscureciendo y cuando la luz estaba apareciendo”.

“Vamos a tenerlo de vuelta pronto“

Las autoridades están tratando de determinar la veracidad de la historia de Alvarenga. El gobierno mexicano ha confirmado la identidad de Alvarenga y dijo que ciudadano de El Salvador, que vivía en Tonalá, en el estado de Chiapas.

Julio Camarena Villaseñor, embajador de México en Filipinas, dijo el martes que Alvarenga todavía se está recuperando en un hospital de las Islas Marshall después de ser hallado en «estado débil de mente y salud”.

Alvarenga va a ser repatriados a El Salvador lo más pronto posible, una vez que le den de alta para viajar y tenga la documentación correcta, dijo Camarena Villaseñor. No se ha establecido un plazo para la repatriación aún.

Alvarenga es de Garita Palmera en El Salvador, sus padres, quienes dijeron que no habían oído hablar de él en unos ocho años y pensaron que podría estar muerto. Él tiene una hija de 12 años de edad, quien no recuerda a su padre.

«Mi corazón me decía que mi hijo no estaba muerto, pero me preguntaba sobre ello tan a menudo que yo había empezado a perder la fe», dijo Julia Alvarenga, su madre. (Fuente CNN).

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