México se prepara para huracán más fuerte de América

octubre 23, 2015

El huracán Patricia se desplazaba el viernes hacia el suroeste de México convertido en una monstruosa tormenta de categoría 5, la más fuerte que se haya registrado jamás en el hemisferio occidental y que según los meteorólogos podría causar una «catástrofe al tocar tierra» en las próximas horas.

Los habitantes de un tramo de la costa del Pacífico salpicado de balnearios y aldeas pesqueras tapiaron puertas y ventanas y se abastecieron a la espera de Patricia.



Con vientos sostenidos máximos cercanos a los 325 kilómetros por hora (200 millas por hora), la tormenta es la más fuerte documentada por el organismo en el este del Pacífico o en el Atlántico, afirmó el especialista Dave Roberts del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

La fuerza de Patricia era comparable a la del tifón Haiyan, que hace dos años dejó más de 7.300 muertos o desaparecidos en Filipinas, según la Organización Mundial Meteorológica de Naciones Unidas.

En México, las autoridades declararon el estado de emergencia en decenas de localidades de los estados de Colima, Nayarit y Jalisco, incluidos el atareado puerto de Manzanillo y el lujoso destino turístico de Puerto Vallarta. El gobernador de Colima ordenó el cierre de las escuelas el viernes, cuando se esperaba lo que el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos describió como una llegada «potencialmente catastrófica».

En Puerto Vallarta, los turistas formaban largas colas en los hoteles para partir. El director de la Comisión Nacional de Agua de México, Roberto Ramírez, dijo que Patricia tiene fuerza suficiente para alzar automóviles, destruir viviendas que no estén construidas con cemento reforzado y arrastrar a las personas que se encuentren a la intemperie. Ramírez dijo que la gente en mayor peligro será la que se encuentre en la costa, principalmente la del estado de Jalisco.

El jueves por la noche llovía en Manzanillo mientras la gente hacía sus preparativos de último momento ante la tormenta. Las autoridades se apresuraban para intentar mantener a la población a salvo, tras la rápida evolución de Patricia desde tormenta tropical a huracán de Categoría 5.

En una tienda Walmart de Manzanillo, los clientes llenaban carros de productos no perecederos mientras la lluvia seguía constante en el exterior.Verónica Cabrera, que acudió a comprar con su hijo pequeño, dijo que la ciudad tiende a inundarse cuando muchos arroyos pequeños se salen de sus cauces. Ella dijo que había protegido las ventanas con cinta adhesiva para evitar que se rompieran.

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