México: cabeza de playa

enero 17, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El ofrecimiento del gobierno que preside Andrés Manuel López Obrador, para dar empleo a unos 4,000 hondureños que han viajado en caravanas, convierte a México en una especie de cabeza de playa donde miles de personas querrán buscar la obtención de una plaza de trabajo, a manera de refugio por mientras dan el salto a EEUU. A partir de este momento México será un imán gigantesco que atraerá a miles de personas, incluso aquellos que aun teniendo trabajo en el país querrán irse a aventurar a México, creyendo que al estar más cerca de EEUU, en cualquier momento podrán dar el paso más al norte, cruzando la frontera.



Quién sabe si López Obrador hizo este ofrecimiento en sus cinco sentidos, porque lo que ha hecho es abrir un enorme boquerón demagógico sabiendo que en su propio país hay miles de mexicanos desempleados que no encontrarán razonable que su gobierno, por seguir los dictados populistas de su actual presidente, está repartiendo las plazas de trabajo que anhelan miles de mexicanos desempleados.

Las cifras de desempleo también golpean a México, igual que a todos los países del mundo, porque en la actualidad no hay país que tenga un superávit en materia de empleo. EEUU tiene cifras rojas en materia de empleo, Canadá es uno de los países más solventes y aun así tiene niveles de desempleo, los países europeos hablan de paro cuando se refieren a personas desempleadas y todos tienen en sus estadísticas económicas, porcentajes de desempleo.

En Suramérica todos los países están cruzados y plagados de desempleo, por eso cuando se habla que hay cinco millones de venezolanos exiliándose en varios países vecinos, los sindicatos se levantan en protestas pidiendo que no se autorice el ingreso de personas en forma irregular, porque estas se convierten en competencia para sus paisanos desempleados.

México es un país con una economía bastante sólida, pero tiene problemas de desempleo, de allí que comprometer cuatro mil puestos para igual cantidad de hondureños más que a un espíritu de generosidad responde al populismo demagógico del presidente Andrés Manuel López Obrador, que desde ya está sufriendo la reprimenda popular con el dicho muy mexicano: candil de la calle oscuridad de la casa.

Para países como Honduras, Guatemala y El Salvador, que México tire las campanas al vuelo ofreciendo empleo a nuestros connacionales es como que nos revienten la piñata sin cumplir años. Muchos dirán que nada mejor que haya trabajo en México para más hondureños, pero ese razonamiento no es tan beneficioso, porque incentiva el fenómeno de las caravanas y ahora habrá miles de personas abandonando sus ocupaciones para irse a México a ver que consiguen de la magnanimidad del Presidente López Obrador.

Pronto, como dice la célebre canción de Celia Cruz, “no habrá cama pa’ tanta gente”, porque ni mucho empleo que sobre en México, como para hospedar a miles de almas que, ante el tañer de las campanas demagógicas del gobernante mexicano, hasta abandonarán lo seguro en su país para ir en procura de algo mejor en la tierra azteca. México se habrá ganado el derecho de cabecera para dar asilo a tantas personas, que en el fondo no quieren irse a México, sino usar a México como puente de cabecera para luego cruzar la frontera y llegar un poco más al norte, a cualquiera de las ciudades americanas.

Entonces tendrá validez la tesis de Donald Trump, de erigir un muro monumental para frenar a los migrantes centroamericanos. Y pronto los mexicanos se darán cuenta del menudo problema que López Obrador le habrá creado tanto a México como a los propios países centroamericanos. Pero como también la demagogia tiene sus límites, muy pronto López Obrador aclaró que los empleos disponibles están en la región sur de la República mexicana, suponemos que en el Estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala. Entonces quienes se encalambren con la oferta del gobernante mexicano deben saber desde ahora que Chiapas es la región más pobre de México, donde hay tal situación de pobreza, igual y en casos graves, peores que las de Honduras y demás países centroamericanos.

Asumir el papel de cabeza de playa para ganar un liderazgo que trae complicaciones como es atraer a migrantes de otros países con oferta de trabajo, solo cabe en las cabezas demagógicas de los líderes populistas como el actual gobernante mexicano Andrés Manuel López Obrador. Habrá quienes crean que López Obrador con esta oferta se ha ganado merecidamente las indulgencias políticas para ser considerado un presidente pleno en generosidad. Eso estará por verse, porque cuando los migrantes se den cuenta que el gobernante mexicano les tomó el pelo y que los ocupa para que hagan las tareas que ni los obreros mexicanos quieren hacer en la zona más pobre de su país, sabrán de qué tamaño y qué tan dañina es la demagogia de los populistas.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 17 de enero de 2020.