Mentir a diestro y siniestro

mayo 29, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

No es la primera vez ni será la última vez que los gremios más beligerantes, como son el magisterial y el de salud, se tomen la palestra pública para exigir sus demandas, que por lo general tienen que ver con sus objetivos economicistas, a los que tienen derecho relativo, porque todas las personas trabajamos cada día con el espíritu prospectivo de mejorar nuestras condiciones económicas y sociales. El asunto está en que para conseguir esos objetivos no se mienta con el argumento de que su lucha es por el beneficio de la salud y la educación de nuestra población, argumento que está alejado de toda la verdad, porque cuando se plantean las exigencias como lo hacen los gremios, el pueblo resulta sacrificado, al paralizarse las atenciones en los hospitales y pararse la actividad escolar.



Los huelguistas dicen que la cosa se arregla de manera fácil, que basta que el gobierno les satisfaga sus peticiones y asunto arreglado, porque al momento volverían a reactivarse las atenciones en los hospitales y los profesores estarían puntualmente en las aulas con los alumnos. Pero esto no es cierto, porque el Congreso Nacional retiró los decretos que introdujo inicialmente el gobierno para transformar los ramos de Salud y Educación, y una vez complacida esta parte, los gremios pidieron más, exigiendo la derogatoria de otros dos aspectos, que según los gremios tienen carácter privatizador.

Si el gobierno accediera a esta segunda petición, es seguro que vendrían otras exigencias y sería la de nunca acabar, porque los gremios se dejaron embarcar por la directiva del Colegio Médico, cuya presidenta enarbolando la bandera insurreccional de LIBRE ha ganado una connotación política que la catapulta a un liderazgo para las próximas elecciones. Y aunque algunos estén en desacuerdo con este aprovechamiento de la presidenta del CMH, ella tiene derecho a forjarse un liderazgo político, aunque lo condenable es la forma en que se ha propuesto conseguir esa figuración política.

Entonces es casi seguro que la pantomima callejera de pelear porque haya mejor salud en los hospitales y una mejor educación para los niños en las escuelas pública, va a prolongarse varios días más, quizás semanas, así que los ciudadanos debemos armarnos de paciencia, porque este asunto va a tomarse algún tiempo para tener una salida, porque mientras el liderazgo magisterial y del sector médico esté impulsado por profesionales que pertenecen a grupos de izquierda, y el gobierno se agarre de la ley, el pulso puede durar varias semanas.

No se les puede negar el derecho a los gremios a presionar por sus objetivos económicos, que es un derecho constitucional que tienen las personas para mejorar su bienestar, pero ese derecho también tiene un límite legal, que es el de no impedirle el servicio de salud a los hondureños que necesitan de los hospitales públicos, y negarle el pan del saber a miles de niños que cursan su educación en las escuelas públicas. Aquí hay dos elementos que conforman la mentira a diestro y siniestro, el primero es que los paros o huelgas no se hacen en función de beneficiar a los niños, todo lo contrario, los infantes ya llevan casi dos semanas sin recibir los servicios educativos, tiempo que será irrecuperable. El segundo, en Salud ya se han suspendido más de 500 cirugías en los hospitales, en tanto que los del Colegio Médico se llenan la boca diciendo que no han parado de atender las emergencias, una falacia que retrata la mentalidad deshumanizada de los dirigentes de la huelga, porque las 500 personas que perdieron la cita para cirugía, tardarán mucho tiempo para que se les reprograme de nuevo la operación, tiempo que correrá en perjuicio de su salud. Y esto no es cuestión de que el tiempo es oro o que tiempo perdido hasta los santos lo lloran, porque tratándose de la salud de una persona, los días cuentan para que el paciente al que se le programó la cirugía, cumpla sus expectativas de mantenerse saludable en base a al tratamiento oportuno o la cirugía.

Los huelguistas podrán decir que todo depende que el gobierno ceda y les cumpla lo que piden, pero vista las pretensiones de los gremios es casi seguro que luego se vendrán con una andanada más, porque el propósito es evidentemente político, que después puede buscar otro objetivo que puede ir mucho más allá de lo económico. Y el gobierno también está en su perfecto derecho de defender su posición.

A estas alturas vemos que una mediación proveniente de un sector nacional con solvencia moral y ética, podría ayudar a provocar un acercamiento entre los gremios y el gobierno. Las iglesias evangélicas asumieron su posición, la Iglesia Católica todavía no se ha pronunciado de manera oficial. Podría asumir ese papel la máxima dirigencia empresarial del país, aunque los gremios que han adoptado una posición neo-comunista, rechazan al sector empresarial por considerar que representan al neoliberalismo. Como ven, todo esto se juega dentro del “engramillado político”.

Asi son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 29 de mayo de 2019.