Menos agua por persona

marzo 29, 2017

Tegucigalpa, Honduras

Un dato verdaderamente dramático es el que tiene que ver con la poca disponibilidad de agua por persona entre los habitantes de Tegucigalpa. Estamos concentrados en tantos asuntos que tienen que ver con la seguridad, el desempleo la salud y la educación, pero nuestras autoridades y la ciudadanía en general no estamos haciendo conciencia de la realidad que estamos viviendo por la escasez del líquido elemental en la vida diaria: el agua. Más allá de las actividades diarias que nos ocupan a los hondureños, estamos viendo como Tegucigalpa, particularmente, tiene un avance espectacular en materia de facilitación del tránsito vehicular. Tegucigalpa está cundida de puentes y pasos a desnivel que nos hacen lucir como una ciudad que marcha aceleradamente hacia el progreso.



Pero, ojo, la alcaldía capitalina y los órganos de gobierno que tienen responsabilidad en la dotación del elemental servicio de agua potable, parecen no percatarse de la crisis de agua potable, producto de la disminución del nivel friático, y el   superior del manto acuífero de la capital, que es muy pobre, por la condición geográfica de Tegucigalpa y la pobreza del caudal de agua del rio Grande, y del pobre caudal que maneja el río Los Laureles  y otros pequeños ríos que abastecen a la única represa de aguas naturales que tenemos, que lleva el mismo nombre: Represa de los Laureles.

La segunda represa, la de Concepción, es un depósito recolector de aguas lluvias, que por el bajo régimen lluvioso casi siempre se maneja en situación crítica, mientras que la represa de Sabacuante y la pequeña represa que recibe agua de la montaña La Tigra, están siendo administradas de manera ralentizada, por lo que los sectores que reciben el servicio de ellas, apenas tienen  abastecimiento por un mínimo tiempo de menos de una hora. El agua extraída de pozos en la capital es muy escasa, los pozos también están en crisis y a pesar de esta situación de carencia de agua, ni la alcaldía ni los organismos del gobierno central hablan de soluciones.

En el gobierno municipal como en el gobierno central se habla de todo, menos de una terrible situación que vive la capital: y es que cada día hay menos agua por persona. Un técnico en recursos hídricos que consultamos este día nos dijo que en la última década la disponibilidad diaria de agua por persona en la capital ha disminuido dramáticamente, de manera que cada año los habitantes de Tegucigalpa  disponemos de los elementales metros cúbicos para procurarnos el aseo para nuestro bienestar.

Hay lugares de la capital donde la gente no tiene agua y esto es muy problemático. La gente compra agua de los servicios ambulantes que hacen negocio con cisternas que se abastecen del agua del SANAA, y aunque el precio es alto, la gente parte que es mejor pagarla al costo que sea a no tenerla. Y pasa el tiempo y no vemos que ni la alcaldía de Tegucigalpa ni los organismos del gobierno central que tienen que ver con el tema del agua para las personas, tengan algún plan para almacenar o recolectar agua.

El agua es un derecho humano por excelencia, pero es un servicio cobrado, de manera que ya no hay agua gratuita en ninguna parte del mundo, porque mantener las represas y los sistemas de tuberías de distribución cuesta mucho dinero. Y quien debe sufragar este servicio es el ciudadano que requiere del líquido para todas sus necesidades. Aparte de lo escasa que es el agua en Tegucigalpa, es un  servicio caro, y  tanto en casas como en edificios,  para suplir la carencia de agua porque el SANAA la envía solo ciertos días, debemos comprar por lo menos entre 8 y 10 tanques cisternas al mes  por un valor que anda entre los 750 y los 800 lempiras cada tanque , de manera que aparte de pagar una factura alta al SANAA, las empresas deben presupuestar unos 7 a 8 mil lempiras mensuales para tener agua a través de las cisternas particulares que han encontrado un buen negocio en  proporcionar este servicio.

Lo malo de todo esto es que tanto la alcaldía como las dependencias del gobierno que tienen responsabilidad por el suministro dela agua, se hacen las desentendidas. La alcaldía construye hasta tres puentes y pasos a desnivel de manera simultánea. Tegucigalpa está cundida de puentes, el alcalde Tito Asfura tiene ya ganado un sitial histórico como el que más puentes pasos a desnivel ha construido. Y no para de hacer puentes y pasos a desnivel. A veces nos preguntamos por qué tanto esmero en hacer tantos puentes?

Al final son obras palpables y aunque no tenemos suficientes calles amplias para transitar, lo que  sobran hoy son los  puentes aéreos y pasos a desnivel. Pero, y es que el agua para los habitantes no es importante para el alcalde? No debería ya nuestro querido alcalde “Papi a la orden” hacer un alto prudencial y dejar los puentes por un rato, para proyectarse a construir un par de represas de agua potable que tanto necesitamos los capitalinos? Si así como vuela con los puentes, Papi a la orden en un dos por tres, mancomunando esfuerzos con el gobierno central, podría dedicar una parte de los recursos de la alcaldía a construir un par de represas que nos garanticen el agua que necesitamos los capitalinos. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 29 de marzo de 2017.

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