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Honduras Incendios forestales aumentan en un 20%

Mejores hondureños

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La rutina hondureña es, o política o futbolística, en cualquiera de los dos casos es de una rigidez dogmática que a veces llega a niveles irracionales, que es cuando las personas acusan falta de inteligencia y voluntad para ajustarse a las necesidades. Por eso es que pareciera no preocuparnos el daño que nos está provocando la gran cantidad de incendios forestales, que nos afecta en todo sentido. Los incendios forestales pueden ser provocados por personas o pueden ser de una forma natural, pero la mayor parte de ellos responden a una mano que por accidente, negligencia o intencionalmente lo provocan.

Llevamos varias semanas sufriendo los incendios forestales devastadores, que han arrasado muchas áreas en las diferentes regiones del país. Algunos han sido controlados por los Bomberos y elementos militares, pero un par de incendios han avanzado descontrolados arrasando todo a su paso, destruyendo una enorme distancia de bosques, sobrepasando quebradas, riachuelos, carreteras y las rondas que han sido insuficientes para parar el fuego.

El clima cálido y seco que ha venido imperando favorece las posibilidades de que se produzcan más incendios, según lo que hemos escuchado de los voceros del cuerpo de bomberos y del centro de pronósticos del país. Hay centenares de pequeños y medianos incendios que han sido detectados por el sistema satelital y las consecuencias que están dejando son preocupantes. Los incendios forestales que se producen de manera natural por combustión espontánea ocurren con mucha menos frecuencia, la mayoría de los incendios comienzan por negligencia humana, pero está comprobado que la piromanía es una aberración humana, producto de la satisfacción que experimenta una persona al prender fuego a un bosque o a una foresta y solazarse con el daño arrasador del fuego. Una negligencia clásica es la colilla de un cigarro encendido que tiene capacidad para provocar un incendio.

Pero aunque parezca mentira, no todo es malo en un incendio forestal, porque también deja ciertas consecuencias positivas, cuando limpian la materia muerta o en descomposición, lo que permite que crezcan nuevas plantas, como una forma de regeneración natural. Esto para no ver solo lo malo del incendio forestal, porque a decir de los expertos, también se eliminan los insectos nocivos y las plantas enfermas. Además, que al destruir arbustos innecesarios permite que aumente la luz que necesita el suelo, para que crezcan las semillas cierto tiempo después de ocurrido el incendio. Todo esto es conocido como el equilibrio del ecosistema, que necesita otra diversidad de plantas y animales, es más, hay algunas plantas que necesitan un incendio para germinar y crecer.

Sin embargo, cuando no se puede controlar un incendio para los fines de equilibrar el sistema y producir siembras de alimentos, las consecuencias de los incendios forestales son devastadora, porque en nuestro país se interrumpen los ciclos naturales de los bosques y desaparecen las especies nativas. El daño más grave que estamos sufriendo los hondureños por los incendios forestales es el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera que además de dañar la salud, contribuye al efecto invernadero y al cambio climático, destruyendo las fuentes de agua, erosionando el suelo y propiciando inundaciones cuando llega la época lluviosa.

Como a los hondureños, hablarles de escasez de agua pareciera no impresionarles, queremos referirnos que en ciudades grandes como Ciudad del Cabo, la segunda en importancia en Sudáfrica, su población está padeciendo calamidades por la falta de agua. Como en Honduras la falta de costumbre por colaborar a evitar tragedias naturales nos hace ver como un país donde solo somos hondureños cuando estamos en tiempos de política o cuando juega la selección nacional de fútbol, en que nos sentimos mucho más hondureños que en tiempos de malas circunstancias, sería bueno que los medios empecemos a mostrar las calamidades que viven aquellos habitantes de una urbe moderna pero sin agua.

Necesitamos salir de la rutina de la política y del fútbol, escapar de esa cintura rígida y dogmática para ver mucho más allá, donde están los problemas del país que necesitan del concurso de todos para evitar tragedias naturales. Ya deberíamos entrar a un aprendizaje del qué hacer cuando hay un incendio forestal. En primer lugar, tener presente el número telefónico del 9-1-1 que es la línea donde se puede comunicar a los Bomberos más próximos para poder sofocar el fuego.

Contra el fuego hay muchos consejos para prevenir un incendio forestal, pero cuando hay mano criminal de un pirómano es imposible la prevención, porque el desquiciado se las ingenia para prender el fuego sin que nadie lo mire. Y como los pirómanos casi nunca son detectados, lo que nos queda es tener la presteza de llamar al 9-1-1 cuando usted observe que un incendio está comenzando. Con el solo hecho de reportar el fuego, estará siendo usted mejor hondureño.

Así son las cosas y así se la hemos contado hoy lunes 9 de abril de 2018.