Marchas anti Trump

octubre 25, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS



Conforme se van suscitando los acontecimientos en las caravanas de migrantes y vemos el despliegue de manifestaciones y expresiones de los líderes que las coordinan, no nos cabe la menor duda que estas marchas fueron urdidas fundamentalmente contra la política antimigrante de Donald Trump, que se las ha ganado por sus posiciones furibundas contra los países latinos, muy particularmente contra aquellos cuyos habitantes anhelan vivir a como sea en EEUU.

Si bien las movilizaciones de inmigrantes se originaron al principio en Honduras, hubo una conexión con el exterior desde donde hay interés en moverle el piso a Trump, anticipándose desde ahora a ponerle un freno a sus pretensiones de reelegirse por otro período. Ningún otro presidente de EEUU había comenzado su campaña reeleccionista en su primer año de mandato, lo cual es una bofetada para la sociedad de EEUU que no comulga con los procesos políticos extendidos.

Trump ha hecho lo que ningún otro presidente hizo: enarbolar una bandera anti-inmigratoria que infunde miedo a los latinos, pero que tiene la aceptación de los ciudadanos estadounidenses que se consideran los auténticamente nativos de ese gran país, en cuyo sentimiento todavía hay rescoldos de los viejos tiempos cuando los movimientos racistas afloraron en contra de los negros y los latinos. Hoy, muchos estadounidenses de la raza negra también rechazan a los latinos, porque los acusan de deteriorar el sistema de vida de los EEUU con sus malos modales y sus bajos niveles de educación. Todos ellos son partidarios de la política anti-inmigratoria de Trump y parecen dispuestos a respaldarlo dentro de dos años y medio cuando se haga la convocatoria presidencial en EEUU.

Trump lo ha percibido y lo maneja muy bien, las encuestas lo están guiando para dar los pasos que está dando, con una ferocidad anti-inmigratoria que jamás se había visto en otros gobiernos. Para el caso, en la administración de Barack Obama se deportó a la mayor cantidad de inmigrantes hondureños y centroamericanos, pero las deportaciones se conocían hasta que llegaban los aviones particulares contratados por el gobierno de EEUU transportando a centenares de personas. No había semana que los aviones de color blanco, sin ninguna bandera, llegaran desde EEUU transportando centenares de deportados. Obama deportó a miles de hondureños en medio de un silencio absoluto. En cambio Trump hace alarde de un exhibicionismo anti-inmigratorio que produce estupor, aunque en el fondo comparado con el volumen de deportaciones que hizo Obama, se queda corto.

Es fácil deducir que Trump hace una alharaca anti-inmigratoria para posicionarse mejor en los sectores nativos de EEUU que rechazan a los inmigrantes latinos, para los cuales Trump es su héroe, porque creen que al limpiar de inmigrantes latinos, está cumpliendo su promesa de campaña de recuperar la grandeza  que otrora tuvo EEUU como la primera nación del planeta. Trump ha percibido este respaldo por lo que, cada vez pisa más a fondo el acelerador anti-inmigratorio, llevándose de encuentro con su retórica agresiva a los países centroamericanos, a los que descalifica para seguir recibiendo la ayuda de EEUU.

Hoy logró un éxito que no deja de impresionar, al recibir el respaldo para que envíe tropas militares a la frontera con México, con el propósito de enfrentar a la caravana en la frontera. Ochocientos soldados de EEUU es todo un contingente de guerra, por lo que se anticipa que si los marchistas logran llegar a la frontera, a donde lleguen se encontrarán con esta parte del ejército de EEUU dotado con todo el equipo de guerra. Y así es, 800 militares de EEUU respaldados con el equipo bélico del país más poderoso del mundo, equivale a una fuerza militar en pie de guerra.

¿Sabían los que orquestaron la caravana que se encontrarían con una respuesta de guerra del gobierno de Trump? A lo mejor no, pero la respuesta que da Trump es una declaratoria de guerra. ¿Y quiénes encajarán esta respuesta del gobierno de Trump? Ciudadanos que anhelan vivir en EEUU porque dicen que este país es bonito. Lo lamentable es que los inmigrantes están padeciendo calamidades en el recorrido, están sufriendo humillaciones, hay decenas de niños enfermos, afectados por el clima.

Los responsables de todo esto, que son los orquestadores de la caravana, sabían desde un principio que todo esto ocurriría, pero arrastraron a mujeres, niños y hombres de tercera edad a esta aventura, porque su gran objetivo es crear un drama humanitario en la frontera con EEUU. Poner en dificultades a Trump. Con lo que no contaban los líderes de la aventura es que, Trump se saldría con la suya, logrando que el ejército ponga un valladar fronterizo de 800 militares en posición de guerra, que estarán en cualquiera de los puntos por donde los inmigrantes intenten cruzar la frontera. Triste destino al que han llevado a estos compatriotas los desalmados orquestadores de esta aventura inmigratoria.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 25 de octubre de 2018.

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