Maradona: genio y figura

noviembre 26, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

No creíamos necesario referirnos a la partida del famoso astro argentino Diego Maradona de no ser porque consideramos importante establecer algunos juicios de valores que no son considerados por los comentaristas deportivos de todo el mundo, que cuando califican a Maradona como el mejor futbolista de todos los tiempos pecan de una asombrosa ignorancia que no está permitida en ningún profesional de esta rama periodística que exige estar bien documentado al calificar a un deportista para ubicarlo a través de todos los tiempos como el mejor. Para decir que alguien es el mejor de todos los tiempos en su campo hay que acudir a los registros oficiales que manejan los organismos que rectoran ese deporte para ver el cúmulo de logros, que es muy conocido como «el palmarés». Ponemos unos ejemplos: el Real Madrid sin duda que es el mejor equipo de futbol de todos los tiempos porque es el que ha ganado más campeonatos en la Liga Española y más copas europeas. En baseball todavía nadie le quita a los Yankees de New York la condición de ser mejor equipo de grandes ligas de todos los tiempos por ser el que más series mundiales ha ganado. Individualmente en el futbol solo Edson Arantes Do Nascimento, Pelé, es el jugador que ha ganado tres campeonatos mundiales y más torneos nacionales. Leonel Messi, igual que Maradona, es un genio en la habilidad y la destreza balompédica, pero nunca podrá tener el título de mejor jugador del mundo porque no ha ganado una sola copa mundial con su selección, igual que Cristiano Ronaldo, otra gran estrella, pero sin tener en su haber una copa mundial.



Maradona fue sin duda un futbolista genial, con una extraordinaria habilidad para burlar a los contrarios, pero se quedó corto en su récord respecto a Pelé. Sin embargo, lo sustancial no es establecer la diferencia de logros entre uno y otro jugador porque basta ver los registros de la FIFA para saber qué equipo y qué jugador ha obtenido mejores logros en su carrera. La variante fundamental en esto es ver con qué juicio de valores calificamos a Maradona, sobre todo por la forma como él balanceó su vida como deportista, con unos polos que lo llevaron a violar todas las reglas que condicionan el juego limpio tanto dentro como fuera de la cancha.

En sus momentos de gloria estuvo presente la trampa, como la vez en que todo el mundo vio cómo Maradona metió un soberbio gol a Inglaterra con la mano, los únicos que no fueron capaces de ver la manotada de Maradona fueron los árbitros del partido, quizás porque estaban embelesados viendo como el pequeño argentino, que a la vez que hacía diabluras con el balón, también era un diablo para burlarse de las reglas y de los jueces que las aplican, era capaz de hacer lo que a los demás no le permitían los árbitros.

Sin embargo, la leyenda que cinceló la figura de Maradona a nivel mundial fue su dualidad extraviada que lo convirtió en una leyenda, su espíritu de autodestruirse con el consumo de drogas que finalmente derrumbó su carrera para hacerlo caer en el despeñadero, en el que consumió toda la fortuna que ganó siendo una estrella hasta quedar en la lipidia, a expensas de las ayudas de organismos y los gobiernos de Cuba y Venezuela, con los cuales se identificó.

Por buenas costumbres no se puede deidificar a Maradona, aunque él tuvo la entereza de decir públicamente que nunca quiso ser ejemplo de nada ni para nadie, que lo único que quería era que lo dejaran vivir su vida como él quería y así sucedió. Y eso lo hizo pasar de ser un héroe en el futbol a ser un antihéroe por todos los desmanes que se obstinó en cometer, como cuando ocurrió su penosa expulsión del campeonato mundial de EEUU por ingerir un extravagante coctel de cinco sustancias adictivas (entre paréntesis drogas) que según dijo Maradona, su médico se las recetó para la gripe.

Quizás porque su procedencia fue de una niñez que vivió en medio de la miseria es que Maradona nunca tuvo la oportunidad de ser formado en el espacio de las buenas costumbres, y así, su destino lo enfiló hacia el fútbol donde se encontró con el estrellato, que a la vez que fue su salvación al no estar preparado para administrarse en los sitiales de la gloria y la fortuna, resultó su terrible perdición que lo llevó a hacer de su vida un reality show trágico, porque según sus amigos y allegados Maradona nunca logró zafarse de las drogas, las que siguió consumiendo hasta el final de su vida malograda, desde que se encontró con la adicción como su mejor amiga.

No fue superior a Pelé, pero hizo suficientes méritos para llegar a ser un astro del fútbol y situarse entre los grandes. Y como en ese extraño barrunto a los públicos les encanta empatizar con los genios antivalores, la muerte de Maradona ha enervado de conmiseración a millones de personas en todo el planeta que no han ahorrado elogios para calificarlo como el más grande de todos los tiempos. Así pasa en este espectáculo de locura y caos en que se convierte el mundo cuando muere un héroe antivalor de la dimensión tan compleja como fue Maradona, un verdadero genio y figura hasta la sepultura.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 26 de noviembre de 2020.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *