Los subsidios del Caríismo

diciembre 20, 2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La historia de los subsidios no es nueva, es el tradicional mecanismo para manosear el dinero público vigente en la administración hondureña desde los tiempos de la dictadura de Tiburcio Carías Andino, usado como una herramienta que le sirvió a aquel mandatario para extender su periodo presidencial. El subsidio más famoso, relatado por el sociólogo Marco Virgilio Carías en su texto de Sociología de lectura obligatoria en la asignatura del desaparecido Centro de Estudios Generales (CUEG) de la UNAH, fue el que, el Gral. Carías le asigno a un alcalde municipal de Trujillo, quien se quejó porque la alcaldía percibía fondos raquíticos por la recaudación de impuestos que no ajustaban ni siquiera para pagar el sueldo del alcalde.



Según el relato de Marco Virgilio Carías, pariente del Gral. Carías, el dictador regano al alcalde por su falta de iniciativa y creatividad, pero al reproche, Carías acompañó la solución con el siguiente consejo: «haga obras Sanabria, haga obras… que yo le mandaré dinero suficiente para hacer las obras y para usted y sus subalternos». Según Marco Virgilio Carías, ese fue el punto de partida de las ayudas oficiales directas que la presidencia otorgaba a los alcaldes y gobernadores para mantenerlos afectos al gobierno, y de esa forma controlar los municipios a la hora de las elecciones.

Esa maniobra adjudicada al Gral. Tiburcio Carías que le permitió sostenerse en el poder por casi 16 años, cruzó la barrera del tiempo y llego hasta nuestros días, fue puesta en práctica de manera indistinta por gobiernos nacionalistas y gobiernos liberales, hasta hoy día en que para no salirse de la moda, LIBRE, un partido de izquierda, no queriendo quedarse atrás, también se monta en el carro de los subsidios.

Cuando un apreciado amigo liberal presidía el Congreso Nacional sucedió algo parecido al bono navideño. Denunciado que fue el hecho por un recordado colega, famoso reportero radial ya desaparecido, por nuestra parte dijimos en un comentario radial que era una lástima que los liberales pusieran en práctica el viejo resabio caríista de los subsidios, que solo servía para comprar voluntades mejorando el bolsillo de los diputados, pero que no resolvía los problemas de los hondureños, los que debían atenderse a través de los programas institucionales que deben ser dirigidos para beneficiar a la población en forma omnidireccional.

El llevado y traído bono-subsidio navideño es la dádiva oficial con la que el mandamás de turno busca torcerle el brazo a los opositores para arrancarles el voto con un cañonazo de cien mil lempiras, a cambio de alinearlos cuando llegue la hora de someter a votación la elección de los nuevos magistrados del Poder Judicial y apoyar la aprobación de leyes trascendentales como la reforma del sistema de defensa y seguridad nacional.

La mayoría de los diputados de LIBRE, conociendo la línea de la maniobra, dieron el salto de conejo para recibir el bono-subsidio, que no es para menesteres sociales como lo quieren disfrazar, sino para el uso particular de los diputados, otra canonjía más que como ya hemos dicho no es una novedad, porque ha sido practicada desde el siglo pasado, como el mecanismo efectivo para mantener a los diputados fieles al gobierno.

Con esta visión anquilosada que en nada se diferencia de la práctica que han hecho los partidos tradicionales, LIBRE se coloca en el antiquísimo rol de poner miel dorada en las manos de los diputados, que al sentir en la palma de la mano el calorcito de un cheque de cien mil pesitos, sin toser ni estornudar, viendo que no les caía mal embolsarse un cheque de cien mil desplumados apenas hicieron el esfuerzo de firmar un recibo.

No hay diferencia entre los partidos tradicionales, Liberal y Nacionalista, y el izquierdista LIBRE. Solo que esta vez, los nacionalistas y liberales por estar en oposición, saben que por elemental vergüenza, no deben aceptar el bono-subsidio, aunque algunos que otros de ambos partidos, especialmente a los que la dignidad les cabe en la bolsa del pantalón, ni cortos ni perezosos recogieron el cheque. Y aunque el jefe de la bancada liberal Mario Segura, aseguro que varios de sus correligionarios que recogieron el bono-subsidio lo devolverían, el daño está hecho.

El bono-navideño otorgado por el Congreso Nacional, dominado por LIBRE, sirvió para poner a prueba la frágil entereza de los diputados de oposición. Es una pequeña prueba, muy bien urdida por el coordinador de LIBRE, que le sirvió para comprobar que a los diputados de la oposición un chequecito de cien mil lempiras les convierte las piernas en gelatina, que apenas se le agita se mueve para uno y otro lado.

Pronto vendrán otras pruebas mayores, entre ellas la fundamental elección de magistrados. Entonces los cheques podrían pasar a las siete cifras, estarían hablando de millones, porque para eso el gobierno mantiene plata en abundancia en las arcas, a eso se debe que no malgasta el dinero en pagarles a los médicos, porque ellos no están entre las prioridades del gobierno. Son los objetivos políticos los prioritarios, y para eso es preciso controlar a los diputados de oposición y satisfacer al clientelismo político a base de ponerles en la mano dinero en efectivo.

Esta es la triste realidad del actual panorama político hondureño. Estamos viviendo en pleno siglo XXI pero encharcados en los antiguos atavíos y en los viejos resabios de los politiqueros del siglo pasado. Antes el manoseo era de los partidos tradicionales, hoy sin más diferencia, es LIBRE, dizque partido de izquierda, el que da catedra de cómo se manosea el dinero público.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 20 de diciembre de 2022.

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