Los pilares de la política

febrero 5, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los partidos políticos son los grandes pilares que a lo largo de la historia, cuando se producen las grandes crisis sociales, económicas o políticas, son usados como chivos expiatorios para achacarles o descargar contra ellos todas las culpas de lo que sucede en un país. Pero, aunque tengan muchos detractores, sin los partidos políticos no puede existir un sistema democrático saludable, sin importar el color, el pensamiento o la doctrina. Hay de partidos políticos nobles hasta los que trabajan por destruir el sistema democrático, pero aún estos últimos son necesarios para equilibrar las fuerzas participantes, especialmente porque sirven para abrir los ojos a la ciudadanía de lo que podría ocurrir en el país si alguna vez llegaran a asumir la conducción de los destinos públicos.



En Honduras, casi todos los partidos políticos son de esencia democrática, siendo entre todos el de mayor trayectoria ejemplar el Partido Liberal que en una fecha como hoy hace 129 años fue fundado como instituto político de derecho público, largo tiempo en el que se ha fincado con arraigo entre los hondureños no sin antes haber sufrido los vejámenes más innobles de algunos de sus militantes y dirigentes que por envidia y egoísmo político no han tenido la mínima pena en causarle daño.

Ningún partido como el Partido Liberal puede presumir de haberles dado a los hondureños la mayor cantidad de conquistas y avances sociales, como la ley de seguridad social, la ley laboral que regula las relaciones entre empresas y trabajadores, la ley de reforma agraria y la mayor apertura de obras de infraestructura que marcaron el inicio de la salida del subdesarrollo. Por su naturaleza de seguir los dictados del liberalismo, que es la plenitud de libertades, es que el Partido Liberal ha caído en depresiones lamentables que lo han llevado por diversas etapas cruciales donde pareciera que está marcado su final y cuando menos se lo esperan los adversarios, el PL resurge por la fortaleza de algunos de sus líderes que, como faros que alumbran la oscuridad con sus mentes preclaras levantan a las masas para guiarlas por los carriles de la libertad que encumbra el liberalismo.

La celebración de su 129 aniversario encuentra al Partido Liberal en el momento supremo de escoger a un nuevo líder de cabecera que pueda estar revestido de la mayor entereza posible para llevar de nuevo a los liberales al poder, que es el objetivo de todo partido político. Como suele suceder en estas instituciones, cuando caen en la llanura brillan por la ausencia de líderes, porque viviendo los tiempos del oportunismo y el arribismo, las personas preparadas, con capacidad suficiente para conducir al país prefieren hacerse a un lado y dejan los espacios para que individuos de la ralea más oscura sean los que avancen para colocarse al frente.

Esta vez hay luces de esperanza que empiezan a destellar entre los liberales, hay varios líderes jóvenes, unos con mayor experiencia que otros, que han iniciado sus primeras actividades cuando estamos a dos años para elegir a un nuevo Presidente de la República, diputados y alcaldes municipales. Este día ha manifestado sus aspiraciones Darío Banegas, actual diputado al congreso Nacional, periodista gráfico en el campo de la caricatura por varias décadas, un auténtico consumado liberal desde sus años juveniles, por lo que su militancia está fuera de toda duda.

La figura de Darío Banegas en el papel de precandidato presidencial refresca el ambiente en el liberalismo. Banegas tiene una personalidad recia, es inclaudicable en sus principios, lo que lo lleva a parecer arrogante, pero quien defiende sus posiciones en forma tenaz y sin cobardía merece el reconocimiento y el apoyo cuando decide tomar el reto de enfrentar una carrera difícil, llena de contenido patriótico como es defender nuestro sistema democrático de vida.

La próxima contienda electoral no será nada fácil y Dario Banegas lo sabe, especialmente por la fragmentación social que sigue azotando a la nación hondureña, pero como lo suyo es más por servir a los intereses de Honduras, como lo ha demostrado hasta ahora, no ha dado muestras de aflicción alguna, en su primera aparición anunciando sus aspiraciones presidenciales se expresa con la voz firme del nuevo líder de los liberales, como en los mejores tiempos, cuando el liberal que entraba al ruedo de la lucha política lo hacía con las ganas de luchar y de ganar.

Es saludable para los liberales que un líder como Darío Banegas, que no ha estado ligado a las élites de poder ni mezclado con los asuntos gubernamentales, desde su curul en el Congreso ha estado trabajando en la comisión educativa del Congreso Nacional, donde se ha mantenido en una faena de gran trascendencia para la nación como es la educativa.

Que la celebración en este 129 aniversario sirva para iluminar a los liberales, para agruparse alrededor de la figura de un nuevo líder liberal con una vida intachable y ejemplar, que es lo que se necesita en estos momentos en que Honduras reclama personas con entereza moral y dignidad para dirigir los destinos de la nación.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 5 de febrero de 2020.

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