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Con los hermanos del sur

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los expertos sostienen que siempre hay periodos de sequía, así como hay períodos lluviosos que llegan al diluvio, no hay lugar del planeta que no sea afectado por una sequía o por las lluvias copiosas. Esta última sequía relacionada con el clima tan variable que nos ha dejado lluvias de manera intermitente, está creando una exasperación en nuestra población de la zona sur, debido a que por la falta de lluvia cuando las siembras necesitaban el agua, más la presencia de las plagas que sacan ventaja de la sequía, han perdido la mayor parte de sus cultivos que por excelencia les sirven para atender sus necesidades alimentarias.

Que se pierda el 80 por ciento de los cultivos en cualquier parte provoca una situación de hambruna, porque las cosechas no se pueden repetir, debido a que nuestra gente cultiva con el ritmo de las lluvias, es muy rara la parte del territorio que se riegue por aspersión o con aguas que proceden de las montañas y que se traen por tuberías o taujías. Esta es consecuencia de la falta de una política agrícola que hace tiempo debió haberse adoptado, aunque en los últimos años los gobiernos más recientes han tenido el apoyo de países extranjeros que conocen al dedillo la siembre por riego, pero la distribución de agua es insuficiente.

El gobierno de JOH ha lanzado este día un plan de trabajo a través de una fuerza de tarea, que implica acciones múltiples, para socorrer a los pobladores de nuestra zona sur, que son por ahora los más golpeados por la sequía. Pero quisiéramos que además de la acción del gobierno, esta vez los sectores privados del país hicieran un esfuerzo solidario para acompañar a los compatriotas sureños. Perfectamente lo pudieran hacer las empresas a través del esquema de la responsabilidad social empresarial (RSE) canalizando recursos para compra de alimentos, semillas y fertilizantes, para atender, en primer lugar, lo prioritario que es dotar de alimentos a los habitantes de las zona sur, y luego para dotarlos de semillas y fertilizantes para reiniciar la siembra, una vez que las condiciones meteorológicas estén dadas para volver a una nueva temporada de siembra.

La agricultura es la actividad más riesgosa cuando se depende de las aguas lluvias para hacer producir la tierra, lo sabemos por experiencia propia cuando sembramos en las extensiones del Zamorano, donde no hay condiciones óptima para la agricultura, y la mayor parte de los campesinos siembran en condiciones de dependencia de la naturaleza. Por esto es imprescindible que el gobierno ponga en práctica un sistema de prevención para la agricultura de la zona sur, que consiste en implementar medidas estructurales con eficientes sistemas de riego o de distribución y de uso de agua, de manera que toda la población de nuestra región sur esté preparada ante una sequía.

Últimamente, Honduras se ha preparado mucho mejor con un buen elenco de meteorólogos que estudian las condiciones del tiempo en forma científica, y que por la certeza de sus pronósticos resultan muy confiables para que los agricultores tomen sus previsiones. En este sentido el país ha dado grandes pasos para estudiar y conocer mejor las condiciones del tiempo, a corto y mediano plazo. Pero falta dar el paso más grande, que a la vez es el más importante, y es el de proveer sistemas de riego para la agricultura en la zona sur, que es la que de manera cíclica resulta la más golpeadas por las épocas de sequía.

Agua hay suficiente en la zona sur, tanto es así que por momentos se piensa que lo razonable no es dejar que el sobrante de la represa de Nacaome se desperdicie ante la inefectividad del Estado para aprovechar las aguas sobrantes, trayéndolas para la capital que no tiene sus fuentes propias. Por los estudios que hicieron los expertos en el pasado, se estima que las aguas de la misma zona sur, aprovechadas con un buen sistema de distribución, además de usarlas para el consumo, quedan un remanente importante para la agricultura.

Lo que no es perdonable es que el Estado no contemple en sus medidas de prevención que la sequía es un fenómeno recurrente que se estará repitiendo cada cierto tiempo, cuando deja de llover o cuando los períodos de lluvia se esparcen, con las mismas consecuencias que deja una sequía.

Los expertos explican que una sequía como la que nos ha afectado este año es propensa a alterar la humedad que proviene de los océanos, de allí que, cuando los meteorólogos anuncian menos posibilidades de lluvia es cuando hay mayores probabilidades de sequía. Nuestra zona sur no es árida, es una parte del territorio afectada por las bajas circulaciones en la atmósfera que determinan el régimen de lluvias.

Hoy tenemos personal preparado con verdadero conocimiento de los asuntos atmosféricos, que entiende perfectamente los problemas relacionados con el clima, con conocimientos para predecir las sequías, entonces lo que queda es tener autoridades mejor preparadas para desarrollar una política agrícola con capacidad para ejecutar proyectos de riego que distribuyan el agua en todas las zonas de cultivo en la zona sur. Esta es la mejor forma de prevenir los efectos de la sequía.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 6 de agosto de 2018.