Los aeropuertos de Honduras

septiembre 28, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los aeropuertos son para la economía de todo país lo que la sangre es para el organismo humano. Sin aeropuertos modernos y eficientes en estos tiempos un país demuestra sus niveles de atraso, a la vez que exhibe una economía sin alicientes para crecer, porque los aeropuertos son igual que la llama olímpica en el pebetero, que flamea orgullosa cuando los millares de seguidores gritan sus vítores por las hazañas de los competidores, pero cuando estos se marchan, la llama queda casi apagada hasta que vienen otros competidores, nada más que a otras pistas en escenarios diferentes.



Por muchos años, Honduras tuvo los aeropuertos más discretos de Centroamérica, podríamos decir que tuvimos la dignidad perdida, cuando viajábamos y sentíamos envidia de aterrizar en La Aurora de Guatemala, en el moderno aeropuerto de San Salvador, en el aeropuerto El Coco, o Juan Santamaría de Costa Rica, no digamos el aeropuerto Tocumen de Panamá. Y aún el aeropuerto Las Mercedes de Managua era superior a los aeropuertos hondureños. Fue hasta que en el 2003 llegamos al concepto de concesiones en que los aeropuertos hondureños fueron manejados por Aeropuertos de Honduras cuando se empezó a ver la mejoría de los aeropuertos de nuestro país.

De los aeropuertos hondureños el que tenía regulares condiciones era el aeropuerto La Mesa o Villeda Morales de SPS, no solo por la condición de estar ubicado en un sitio favorable para la aeronavegación, sino porque su estructura por tener mayor inversión estuvo mejor acondicionada para los viajeros, con sus fallas aceptables por la cantidad de tráfico, pero mucho mejor que los demás. La llegada de Aeropuertos de Honduras le inyectó más inversiones al Aeropuerto Toncontín que hasta entonces era el patito feo de todos los aeropuertos, pues su terminal databa desde su inauguración a finales de los años 30 con escasas remociones arquitectónicas, y una pista muy corta producto de la pobre visión de los arquitectos e ingenieros de aquellos años que fueron incapaces de echar andar la imaginación para atreverse a ver el futuro, creyendo que los aviones serían pequeñas aeronaves por toda la vida y que el tamaño de la pista nunca sería un problema para los aterrizajes de los aviones.

La aeronavegación comercial no solo se modernizó sino que creció en todo sentido, con la explosión demográfica la población aumentó y con ella se incrementaron los números de viajeros en una forma desproporcionada. Los países se urgieron a modernizar sus aeropuertos, Guatemala hizo crecer La Aurora, los salvadoreños duplicaron la capacidad de su aeropuerto, los ticos modernizaron el Juan Santamaría y Panamá hizo de Tocumen un aeropuerto de dimensión mundial. Mientras tanto, cuando entramos al año 2000, Honduras seguía con sus pequeños aeropuertos y Toncontín era constantemente vilipendiado al grado de colocarlo en un ranking tenebroso de los peores y más peligrosos aeropuertos del mundo.

Trabajar para cambiar las condiciones de Toncontín llevó a Aeropuertos de Honduras, a partir del 2003 cuando se hizo cargo de administrar los aeropuertos, a tomar la decisión de destinarle mayor inversión al aeropuerto capitalino hasta dotarlo de una terminal que alejaba al viejo aeropuerto de la capital hondureña de la condición de patito feo. Toncontín tuvo su primer acceso a los aviones por «mangas» mucho después que el aeropuerto sampedrano. Y las instalaciones de sala de espera empezaron a responder al confort humano que rescató la dignidad de ser el aeropuerto de la capital hondureña. No ha sido poca la inversión que Aeropuertos de Honduras destino a mejorar los cuatro aeropuertos hondureños, en los cuales invirtió más de 1,650 millones de lempiras, para poder acondicionar mejor todas las instalaciones aeroportuarias del país.

Nos parece infundada y egoísta la apreciación de ciertos sectores de la sociedad sampedrana, cuando se quejan que todo este tiempo se haya destinado mayor cuota de inversión hacia Toncontín que al Aeropuerto Villeda Morales, porque durante una década fue lo contrario, toda la atención fue para el aeropuerto sampedrano, mientras que a Toncontín se le miraba con un desdén injustificado, con sus instalaciones destartaladas, la pista arrebatada por el monte, al grado que cierta vez, en uno de los programas humoristas “La Escuelita Alegre” del recordado Herman Allan Padgett, se le hizo una crítica a las autoridades de Aeronáutica Civil que «desadministraban» los aeropuertos, a ritmo del famoso sique A LA CAPOTÍN, el profesor y los alumnos parodiaron A LA TONCONTÍN TIN TIN TIN QUE ESTO YA ES UN POTRERO. Esto era a finales de los años 70, cuando los gobernantes de los demás países centroamericanos ya invertían con visión en sus aeropuertos.

Pasaron los años y llegó el nuevo siglo, y uno de los grandes aciertos del gobierno de Ricardo Maduro en el 2003, fue dedicarle atención a los aeropuertos, y como siempre sucede en Honduras en medio de una terrible lluvia de críticas el país entró a la era de las concesiones, siendo una de ellas la administración de los aeropuertos a la firma AEROPUERTOS DE HONDURAS, que este 28 de septiembre finalizó su contrato, dando paso a otra era, donde un nuevo concesionario se hace cargo del paquete de cinco aeropuertos hondureños que incluye el AEROPUERTO PALMEROLA que está ya a más de un 65% de construcción, ubicado en el sitio más apto para la aeronavegación moderna, conforme los criterios de los expertos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Al finalizar la era de Aeropuertos de Honduras, sin los atavíos mezquinos que empequeñecen a los hondureños, se puede decir sin temor alguno que estos casi 20 años de administración aeroportuaria no fueron dos décadas perdidas, todo lo contrario, porque en la medida que Toncontín y demás aeropuertos hondureños fueron mejorados notablemente, aumentó el flujo de pasajeros, mismo que pasó de un millón a casi dos millones y medio de viajeros, generando mejores utilidades producto del canon establecido igual que mejoraron los ingresos tributarios alrededor de las otras actividades colaterales a los aeropuertos. Y eso animó al gobierno a dar el gran paso de construir Palmerola que equipara a Honduras en el ranking de los mejores aeropuertos de Centroamérica.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 28 de septiembre de 2020.

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