Widget Image

Lo que está en juego no es poco

Tegucigalpa, Honduras

Muchas personas pensarán que como  comentaristas rayamos  cuando abordamos  la situación política con repetida frecuencia, porque, ¿a quién le podría pesar que el PAC no participe en las elecciones porque su fundador y máximo líder, que  es experto en el cachondeo, le  resulta imposible entender, que la política no es algo tan simple, porque lleva implícito  como objetivo asumir el poder para dirigir los destinos del país? Y que en este menester, lo primero que debe tenerse presente es que las reglas están dadas por la Constitución de la República y que nadie, por muy genial que se crea puede llegar al escenario político a imponer sus propias reglas.

Si una persona cree que por tener una experiencia profesional demasiado popular como es narrar partidos de futbol,  está capacitada para fundar un partido político y manejarlo con la simpleza con que se maneja un programa televisivo, tenemos que asombrarnos e incluso indignarnos, porque estamos ante un craso ignorante de los asuntos políticos, con ínfulas de sabio de pacotilla, creyendo que todos los hondureños somos un atajo de babosos para rendirnos ante la bendita ignorancia del que quiere ver la política con el mismo prisma conque se ve un cotejo futbolístico.

Al respetable público hay que pedirle  su comprensión, pero  estos asuntos no se deben ver tan a la ligera, porque aunque no lo parezca nos estamos jugando no el Estado de Derecho, sino el Estado mismo, en el momento que nos hagamos los desentendidos,  creyendo que un tipo así, disparatado y muy dado al guirigay, no tendrá ninguna oportunidad de asumir las riendas del poder, porque cuando menos se lo esperan, por andar de “bocaabiertas” los pueblos terminan eligiendo hasta a payasos como presidentes. El mejor ejemplo lo tenemos en Guatemala, donde aquel país está dirigido hoy por una persona sin experiencia y sin conocimiento en el manejo de los asuntos de Estado. Lo que hay al frente de aquel país es una marioneta que depende de lo que, otras personas  le estén diciendo que haga,  lo que ellos creen o quieren que se haga.

El Estado de Derecho es una concepción que requiere preparación para entenderlo y conocerlo, y mantenerlo es cuidar debidamente que las instituciones funcionen, pero estas necesitan del apoyo de un régimen de opinión pública preparado y que piense en función del país y no de grupos. En Honduras hay instituciones que están haciendo méritos para tener cada día un país mejor. La UNAH es una de ellas, que en los últimos tiempos ha tenido un despertar muy notable bajo la rectoría de Julieta Castellanos, que ha logrado sacar a la máxima casa de estudios de la polémica en que se mantenía, cuando el alma máter había caído  en manos de un sindicato que se creía  dueño de la universidad, solo por el interés de manejar el presupuesto universitario.

Hoy si bien la UNAH no es tanto así como un remanso de paz, especialmente por la terquedad de pequeños grupúsculos recalcitrantes, ha logrado abrir la brecha para convertirse en un verdadero campus universitario, donde la esencia diaria  debe ser el estudio y la investigación permanente.

Entonces cuidar el Estado de Derecho no es fácil, es toda una tarea monumental,  que  no se puede lograr con atolondrados ni con individuos de mentalidad retorcida. En ambos ejemplos que hemos puesto, el PAC pretendiendo fijar sus propias reglas para participar en unas elecciones, como ejemplo negativo, y el caso de la UNAH, bajo la conducción de una rectoría competente y con visión de progreso, como ejemplo positivo, tenemos las dos caras de la moneda. Mientras uno batalla por imponer sus caprichos, en detrimento de la institucionalidad política, el otro ha logrado rescatar la principal universidad hondureña, lavándole la cara a través de una buena administración que a la vez haga de la UNAH una verdadera casa de estudios universitarios.

En ambos casos lo que está en juego no es poca cosa, es mucho más que el Estado de Derecho, es el Estado mismo, lo que requiere que el régimen de opinión pública que con frecuencia se distrae en asuntos intrascendentes, se enfoque de manera debida en  estos aspectos donde se está jugando el interés nacional. Igual está sucediendo con el trabajo extraordinario del Ministerio Público que, con sus investigaciones está aportando una cuota enorme para limpiarle la cara a nuestro país mediante el combate a la corrupción.

Al final reiteramos,  hay cosas con las que no se juega y mantener el Estado de Derecho por el bien del Estado mismo, es una de ellas. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 19 de abril de 2017.