Líder campesina nicaragüense denuncia grave persecución en áreas rurales

septiembre 29, 2018

Para Ramírez, las protestas hicieron evidente para el mundo una situación de represión que los campesinos ya conocían por su lucha contra el proyecto del canal.

 

 



Nicaragua

La represión que se vive en Nicaragua es especialmente grave en las zonas rurales, donde cientos de personas han muerto o han sido encarceladas desde el inicio de las protestas antigubernamentales en abril, aseguró la líder campesina Francisca Ramírez.

“La persecución en el campo, en las zonas rurales, es más grave que lo que se ve en la capital, allá no hay medios de comunicación, no hay acceso a redes sociales” para denunciar lo que se vive, dijo Ramírez a la AFP en Costa Rica.

Lea aquí:    El Papa Francisco pidió a los fieles rezar para proteger a la iglesia de los ataques del diablo

Organismos de derechos humanos han documentado entre 300 y 500 muertos desde que estallaron las protestas antigubernamentales el 18 de abril pasado en Nicaragua, pero Ramírez asegura que son “más de 1.000”, porque no hay registro de las víctimas en áreas remotas del campo.

La dirigente emergió como una de las principales líderes rurales en Nicaragua desde 2013, cuando campesinos del sur del país se organizaron para rechazar un proyecto de canal interoceánico que los habría desplazado de sus tierras.

Perseguida por su participación en las protestas contra el presidente Daniel Ortega, Rodríguez huyó a Costa Rica a mediados de septiembre por un punto ciego en la frontera y pidió asilo.

Sus cuatro hijos y siete hermanos ya se habían trasladado a Costa Rica huyendo de la persecución contra el movimiento campesino en su país.

“Nosotros ya éramos perseguidos desde antes del 18 de abril, ya teníamos órdenes de captura, hemos sido encarcelados.  Era tan grave la situación que tenía medidas cautelares (de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos), pero el gobierno nunca las cumplió”, relató.

La situación cambió en abril cuando los estudiantes salieron a las calles en protesta por una fallida reforma al seguro social.

La represión contra los manifestantes convirtió el movimiento en una demanda nacional por la renuncia del presidente Ortega.

Para Ramírez, las protestas hicieron evidente para el mundo una situación de represión que los campesinos ya conocían por su lucha contra el proyecto del canal.

Sometimiento

“En Nicaragua no hay respeto a los derechos humanos, cada día hay asesinatos, secuestros, torturas en las cárceles, persecución al que se manifieste”, comentó la líder campesina.

“Los jóvenes el 18 de abril despertaron, alzaron su voz y dijeron basta de sometimiento. Eso ha incrementado la persecución, los asesinatos de parte del gobierno”, agregó.

El movimiento campesino se sumó a las protestas el 20 de abril, y se integró al movimiento que tomó las calles para repudiar la represión.

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *