LIBRE debe corresponder con gratitud

mayo 23, 2019

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los partidos políticos casi siempre suscriben acuerdos para tener una hoja de ruta para lograr objetivos en función de país. En las reformas electorales que se han venido discutiendo entre todos, no ha sido la excepción, y a eso se debe que LIBRE ya tiene asegurada su cuota que le da derecho a tener un representante en el Concejo Electoral, que es lo que le quitaba el sueño a Mel Zelaya. Puede que un partido no tenga compromiso con el país, pero aun en este caso, por sus propios intereses, sus dirigentes deben poner cabeza, que si sus acciones van encaminadas a desestabilizar al país, nadie gana, todos pierden. Pero sobre todo pierde Honduras, y ante una eventual situación calamitosa, la comunidad internacional que está muy activa viendo los acontecimientos que tienen atribulados a Venezuela y Nicaragua, no tardaría en intervenir en nuestro país, algo que ni siquiera deberíamos pensar, pero que podría ocurrir por culpa de los políticos que siguen consignas ideológicas internacionales, anti-sistemas, anti democráticas y con una clarísima tendencia anarquista.



El proceso de reformas electorales es la hoja de ruta que exigieron los partidos políticos, que ha caminado con el respaldo de la OEA, la ONU, la UE y una serie de países amigos. El proceso ha tomado dos años para ser diseñado, y contiene las respuestas a los principales problemas que aquejan a los partidos, especialmente a los de oposición que no quieren darle ninguna tregua al partido gobernante. Pero así como los partidos lograron acuerdos políticos para sus objetivos partidistas, también deberían sentarse para lograr acuerdos sobre los elementales problemas que afectan a la población, especialmente en los ejes principales: Educación y Salud.

Uno de los partidos, LIBRE, no está respondiendo con gratitud ante la nación hondureña, basta recordar que su origen fue bastante irregular, ya que no siguió la ruta de requisitos que exige la ley para ser inscrito, siendo que fue favorecido por el gobierno de Pepe Lobo, al reconocerlo a matacaballo, en el marco de un acuerdo político celebrado en Cartagena, Colombia, con la excusa de que había que calmar a Mel Zelaya y sus seguidores, todo porque Honduras necesitaba volver a la tranquilidad que se perdió desde el momento en que Zelaya pretendió celebrar la consulta llamada “cuarta urna” con la que buscaba perpetuarse en el poder.

Ahora LIBRE es un partido más del sistema, pero distinto en la forma de gestionar sus objetivos, porque su método de imponerse por la fuerza, lo vuelve un conglomerado desagradable con el cual casi es imposible sostener un trato civilizado. Y lo curioso es que a los dirigentes de LIBRE se les olvida que al depender de la deuda política para sobrevivir como partido, reciben su mejor cuota económica del dinero que los contribuyentes pagamos al fisco al enterar nuestros impuestos, porque la deuda política igual que otras partidas del presupuesto, se sustancian a través de los impuestos que pagamos los contribuyentes, de manera que los que tributamos al Estado, somos los que financiamos la deuda política de la que se beneficia LIBRE y demás partidos.

Por si se les ha olvidado a los señores de LIBRE, su actitud destructiva no corresponde a la gratitud con que todo partido político debería responderle a la nación, sabiendo que subsisten y trabajan con el dinero de los contribuyentes. La cadena de instituciones públicas que sostenemos todos los hondureños que pagamos impuestos debería tener por lo menos un poco de consideración, aunque fuera no haciendo daño a las obras públicas ni a los edificios privados, que son los blancos de ataque de cualquier manifestación callejera donde está presente el sello de LIBRE.

Sabemos que la elegancia de la gratitud no es característica de los anarquistas, pero las cifras de rechazo que Mel Zelaya se ha ganado de la población, mostrada en las últimas encuestas, debe hacerlo reflexionar. El cariño del pueblo no se lo gana ningún político que lanza a sus seguidores a actuar como lo hacían las hordas incivilizadas. Para los seguidores de LIBRE debe ser decepcionante que su principal líder tenga un alto porcentaje de rechazo, muy bien ganado, porque no goza de la simpatía popular aquella persona que demuestra sentir poco amor por Honduras.

¿Tiene algún motivo Mel Zelaya para sentir antipatía por Honduras? Fue defenestrado en el 2009 porque se obstinó en violar las leyes, de lo que no hay duda. Podría ganarse el cariño de la población no incitando ni apoyando movimientos que dejan a la gente humilde sin ser atendidas en los hospitales y a miles de niños sin recibir el pan del saber. Pero, pedirle a Mel Zelaya que demuestre su gratitud con los hondureños, es como pensar que el Cerro el Picacho y la Montaña del Merendón alcen vuelo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 23 de mayo de 2019.