Liberan a futbolistas que eran obligados a prostituirse en España

junio 12, 2020

Eran llevados bajo engaño por una organización que les prometía un contrato con un club. Cuando llegaban les quitaban los pasaportes. Además de ser explotados sexualmente se veían obligados a mendigar para poder comer

 

Madrid, España



Un caso ha causado horror y escándalo internacional en el ámbito del fútbol tras conocerse que la Guardia Civil, liberó a siete futbolistas sudamericanos que eran explotados sexualmente en Prado del Rey, Cádiz, España, la mayoría de ellos bajo la promesa de ser fichados por un club de fútbol, y que estaban siendo explotados sexualmente.

La organización desarticulada en la operación «Promises» enviaba captores a diferentes países de nuestra región con el objetivo de reclutar jóvenes en buena forma física. Una vez contactados les prometían que cuando llegaran a España obtendrían contratos en clubes de fútbol.

Las víctimas incluso debían pagar el viaje a España, y según pudo investigar el periódico ABC, las familias de los siete jóvenes llegaron a pagar importantes intereses a prestamistas con tal de sacar el pasaje.

Una vez arribados a España, la organización los pasaba a buscar por el aeropuerto y los trasladaba hasta la ciudad de Cádiz, donde les retenían los pasaportes, les quitaban el dinero que llevaban y eran obligados a prostituirse.

Los jóvenes fueron encontrados en condiciones infrahumanas, y además de ser explotados sexualmente se veían obligados a mendigar para poder comer.

Ante esta situación, la alternativa que la organización les ofrecía era participar en un chat de contactos homosexuales, que era gestionado y controlado por el líder de la organización.

Los encuentros sexuales se producían en distintas localidades de la provincia de Cádiz, a las que el tratante llevaba a la víctima, permaneciendo en las inmediaciones hasta que el encuentro terminaba.

El caso trae a la memoria la red de prostitución de menores descubierta en 2018 en la pensión de Independiente, que a cambio de dinero los ofrecía a adultos en distintos departamentos del área metropolitana.

La fiscal María Soledad Garibaldi dijo entonces que a los chicos «los tentaban hasta con un par de botines o con canzoncillos tipo boxer».

El abuso y la prostitución de menores de las divisiones menores en el club de Avellaneda comenzó a ser investigada por una denuncia realizada por la propia institución, cuando uno de los chicos contó lo que había sucedido.

La Justicia investigó y detuvo a seis personas, entre ellas el exjuez de línea Martín Bustos, quienes luego fueron excarcelados cuando la Sala I de Lomas de Zamora cambió la carátula de «abuso sexual de menores» a «promoción a la corrupción de menores».