Las universidades y la epidemia

marzo 5, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Alegra sobremanera saber que las universidades, por medio de sus facultades y escuelas de medicina, se han integrado al frente nacional para enfrentar los trabajos intensos que se avecinan con motivo de la amenaza del coronavirus. La Facultad de Medicina de la UNAH y las escuelas de medicina de las universidades privadas tienen mucho que aportar llegado el momento en que las autoridades de salud confirmen algún caso de contagio. En estos momentos hay que tener puesta la atención en todo aquello que concierna a lograr  que la propagación del virus se pudiera extender en el menor espacio posible.



China, donde ha estado el principal foco de infección del coronavirus, ha informado por medio de sus autoridades que el virus estará controlado en abril, aunque la epidemia ya les ha provocado unas tres mil personas muertas y más de 96 personas infectadas. El daño económico todavía no lo pueden cuantificar, pero los analistas financieros hablan de sumas billonarias, que tardarán mucho tiempo en recuperarlas.

El virus se ha extendido a casi todo el planeta, en nuestro continente hay varios países suramericanos donde el contagio ya causa alarma; en Honduras el gobierno se está movilizando en la toma de medidas que implican la adquisición de algunos elementos esenciales para el aseo de las manos que es la recomendación fundamental que hace la OMS. El gobierno anunció la adquisición de un gel elaborado especialmente para el aseo de las manos, que será destinado a escuelas, centros educativos y edificios públicos donde hay un alto tráfico de personas.

En todo este trabajo las escuelas de medicina de las universidades están llamadas a desempeñar un papel importante, porque los estudiantes de medicina es el personal que se prepara para ayudar a que la gente cuide de su salud. Igual papel desempeñan las enfermeras, que históricamente desde la legendaria Florence Nightingale, son las auxiliares fundamentales para que el personal médico pueda trabajar con efectividad en momentos cruciales como son los que imperan cuando un país recibe el azote de una epidemia.

Una institución que puede prestar un soporte valioso en estos momentos son las Fuerzas Armadas, por medio del personal del ramo de salud, que es un campo que los militares cuidan mucho no solo para los tiempos de guerra sino cuando hay situaciones de emergencia nacional como las catástrofes naturales. Pero igual, tratándose de una epidemia, el personal médico y auxiliar en este campo que tienen las Fuerzas Armadas, está debidamente entrenado y capacitado para actuar, tanto de manera directa como en forma auxiliar.

En fin hay que articular a la mayoría de profesionales en el frente común que atenderá la emergencia nacional, que es un estado que el gobierno podría decretar en un momento dado si el número de contagiados llegara a multiplicarse, que nada más es una posibilidad, porque la epidemia no es algo que se pueda controlar por simples deseos, una vez que haya contagiados en los países vecinos, no tendremos escapatoria de salir ilesos y quién sabe si antes de lo que pudiéramos pensar, porque hay varios compatriotas que están siendo monitoreados por las autoridades de Salud.

Esta actitud nuestra de mantenernos en estado de alerta no corresponde a ningún deseo alarmista, quisiéramos que el virus nos pasara de largo, pero las noticias que emanan de la OMS indican que el coronavirus por la forma como se propaga no dejará país libre de la peste.

Dios quiera que el virus nos impacte con el menor daño posible, sin embargo, esto dependerá en gran medida de los hábitos de higiene que observemos con mucha disciplina a partir de ahora, porque pudiera ser que el coronavirus pronto sea controlado, más las cepas quedarán esparcidas y nuevos brotes pudieran darse dentro de poco tiempo. Entonces, igual que hoy, debemos recordar que hay que cambiar la forma de saludarnos, no apretones de mano, no besos en la mejilla, lavarse las manos con jabón y agua con la mayor frecuencia y ser respetuosos al estornudar o toser, manteniendo a mano pañuelo desechables para cubrirnos la boca y evitar el contagio.

Parodiando al célebre García Márquez, en su novela EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA, diríamos que los hondureños debemos enfrentar los tiempos del coronavirus con serenidad, pero también con mucha disciplina, practicando los hábitos de higiene que comienzan con el lavado de manos con jabón y agua.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 5 de marzo de 2020.

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