Las secuelas más alarmantes que deja el coronavirus

julio 9, 2020

Aquellos que han pasado por cuidados intensivos normalmente presentan amiatrofia, prosigue, así como el síndrome tipo que sucede al paso por la UCI, que es el de la polineuropatía del enfermo crítico.

Redacción

Muchos de los pacientes que han sobrevivido a la infección por el virus causante de la pandemia no se encuentran del todo restablecidos.



Cansancio extremo, pérdida de masa muscular, tos, trastornos del sueño, alopecia y ganas de llorar son padecimientos frecuentes que controlan las unidades poscovid.

Chus Domínguez Santalla, médico internista en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago y especialista en enfermedades infecciosas, ha podido comprobar esta situación a tenor de las nueve decenas de pacientes que han visto desde el 4 de junio y lo que más le ha llamado la atención es que no solamente se resienten los que han estado en críticos, pues también les ocurre a quienes han tenido un ingreso convencional.

Aquellos que han pasado por cuidados intensivos normalmente presentan amiatrofia, prosigue, así como el síndrome tipo que sucede al paso por la UCI, que es el de la polineuropatía del enfermo crítico.

Los que lo han pasado peor caminan además con mucha dificultad y precisan que se les eche una mano para la realización de tareas.

Síntomas post COVID-19 por edades

Esta facultativa remarca que lo que cuenta no entiende de edades, pues lo mismo lo percibe en pacientes jóvenes que en otros que son mayores. “Y a pesar de que en algunos casos, desde el alta, hayan transcurrido más de dos meses”.

Han comenzado en este complejo médico por inspeccionar el estado de los que han estado ingresados, y esperan ver a trescientos en esta tanda, pero como hubo más población a la que se le diagnosticó el SARS-CoV-2 y no pasó por el hospital, pues en estos casos si refieren alguna queja o molestia a su médico, también serán remitidos al hospital en el que Chus Domínguez ejerce.

Esta doctora explica que un 30% de los ya despachados “muestra todavía algún síntoma respiratorio”, como tos o sensación de falta de aire, y ello aunque la radiografía ya se haya normalizado, subraya.

Cuando detectan esto, lo que hacen es mandarlos además a una consulta específica de Neumología para que les hagan estudios más dirigidos, pruebas funcionales, espirometrías, y, si hiciese falta, un TAC.