Las recaídas son peligrosas

abril 27, 2020

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El concepto de que juntos superaremos la pandemia equivale a aceptar que todos debemos estar conscientes que el COVID-19 nos ha colocado en una situación que pone a prueba nuestro carácter y nuestro temple, y sobre todo nuestra capacidad de prudencia y de paciencia como ciudadanos, como padres de familia y como empresarios. Cuando se habla que la empresa privada y expertos epidemiólogos aprobaron 24 protocolos de bioseguridad para reactivar las actividades productivas y comerciales, dizque en forma inteligente, de inmediato los médicos infectólogos han reaccionado pidiendo a las autoridades no relajar las medidas de aislamiento físico cuando en el país estamos en plena curva ascendente que nos lleva irremisiblemente a alcanzar el pico, es decir el nivel máximo de la pandemia, del que no sabemos cuándo lo podremos superar. Porque, según las experiencias de Italia y España, ambos países tardaron más de 40 días en empezar a aplanar la curva, es decir, a controlar la expansión del virus, no sin antes registrar un impresionante número de fallecidos.



Actualmente, el mundo entero está haciendo frente a la pandemia del COVID-19, que se ha expandido con una velocidad pasmosa por todo el planeta. EEUU tiembla por el crecimiento diario de contagiados y muertos, ningún país, ni siquiera China donde surgió el brote puede preciarse que ha vencido al virus. Todos los países están tomando medidas excepcionales para poder controlar la expansión del COVID-19, que no respeta fronteras. Nos parece que hay una precipitación en el sector empresarial por la presión natural de los afiliados que después de un mes y medio de opresión comercial están desesperados por volver a la actividad, lo cual es comprensible, pero una reapertura comercial puede ser inteligente en estos momentos cuando no hemos visto todavía toda la magnitud de la pandemia en Honduras, debido a la escasa cantidad de pruebas que hacen las autoridades de Salud, lo cual no permite conocer hasta dónde ha progresado el número de contagiados.

Si apenas se realizan un centenar de pruebas diarias, mientras en otros países se practican de 3 mil pruebas diarias en adelante, estamos crudos en materia de comprobar el nivel de contagio que hay entre los hondureños; por el cálculo que hacen los expertos como la Dra. Elsa Palou que cree que por lo menos un 15% de los hondureños pueden estar contagiados, es que sacamos la conclusión que cuando aflore el pico a finales de mayo, más de un millón de hondureños o más resulten estar contagiados, aunque por el momento puedan parecer asintomáticos. Honduras no es una excepción, por eso, antes de tomar una decisión precipitada que nos lleve dentro de poco tiempo a sufrir una recaída peligrosa que nos podría conducir a retomar una cuarentena más prolongada con toques de queda más severos y extensos, deberíamos examinar atentamente la experiencia de los demás países como España, Italia, Alemania, Francia, Canadá, Reino Unidos y los mismos Estados Unidos, para poder adaptarlas a nuestra realidad.

Está muy claro que la única forma de frenar la expansión del virus con mayor eficacia es juntando todos los esfuerzos y voluntades, especialmente si entendemos que frenar la propagación del COVID-19 solo será posible si nos apegamos por el tiempo que sea necesario a las restricciones como el confinamiento voluntario pero a la vez obligatorio, a observar el distanciamiento físico entre personas y además, intercambiando información y recursos para no hacer esta tarea en solitario. La reapertura de la economía en este momento, cuando la curva del virus va en ascenso, cuando apenas se practican un centenar de pruebas diarias, es un relajamiento de alto riesgo, y en lugar de ser una apertura inteligente resultará una medida sumamente peligrosa que nos podría llevar dentro de un corto tiempo a retomar los toques de queda en la forma más drástica y rigurosa. Para todos sería una recaída lamentable y que, al decir de los médicos, las recaídas se producen cuando los pacientes por terquedad o inconsciencia, por interrumpir los tratamientos recaen de nuevo en la enfermedad, llegando a veces a la fatalidad.

La decisión más inteligente en este caso, empleando la teoría del mal menor, es mantenernos en la cuarentena por los siguientes meses, hasta que a finales de junio, si es que para entonces como calculan los expertos médicos de la UNAH, ya habremos tenido la parte más dura de la pandemia, y partiendo también de que las autoridades de Salud tengan el control de la enfermedad, es que se podría comenzar a planear la reapertura de la actividad económica, y por sectores, como lo están haciendo hasta ahora Italia y España, países que alcanzaron el pico de la pandemia a mediados de marzo pasado, y hasta mes y medio después es que empiezan a sacar la cabeza para poder respirar.

Pero si la empresa privada y los epidemiólogos corren por la ruta del mal mayor y piensan que con protocolos de bioseguridad se puede proceder a una reapertura inteligente de la actividad comercial, se incurrirá en un error grave y lamentable, porque cuando a nuestra gente se le suelta la cuerda, una vez en las calles se olvida de las consecuencias de la pandemia y se olvida de  las medidas sanitarias que debe cumplir. Entonces habrá más incubación, más contagiados y la pandemia hará fiesta entre los hondureños por mucho tiempo. En esa situación, para las autoridades será obligatorio someter al país a un confinamiento riguroso y brutal por varios meses más. Escoger entre los dos males, me quedo con el menor que es permanecer en estricta cuarentena hasta finales de junio y no correr el riesgo que dentro de poco por una recaída lamentable, tengamos que permanecer en cuarentena por el resto del año.

Si los hondureños queremos superar esta amenaza global que es el COVID-19, aunemos los máximos esfuerzos que nos lleven a comprender que la impaciencia y la imprudencia atizadas por la desesperación, nos puede pasar la costosa factura de permanecer encerrados, en lugar de dos meses más, hasta finales de año y quién sabe si más tiempo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 27 de abril de 2020.