Las puertas de Washington

marzo 23, 2017

Tegucigalpa, Honduras

El ciudadano común podrá creer que encontrarse con el poder de los Estados Unidos consiste en reunirse con el Presidente de aquel país en el despacho oval, pero no es así. El poder en EEUU está repartido en un tinglado de instituciones a las que compete ejecutar las diferentes políticas, encontrándose todas alguna vez para coincidir en una gran política de Estado que tiene que ver con la seguridad nacional de ese gran país. Como es un país de leyes, lo que prevalece por encima de la figura presidencial son las instituciones, diferente a como son las coas en estos países donde vivimos bajo un régimen presidencialista.

Así que, podemos decir con toda propiedad que desde ayer y hoy, JOH ha estado reunido  con lo más granado del poder norteamericano, con el jefe de la seguridad nacional, Gral. John Kelly, del Homeland Securitiy, con el zar anti droga William Brownfield y con el vicepresidente  Mike Pence, que a su vez es el presidente del Senado de Estados Unidos. Firmar nuevos acuerdos para perseguir y combatir al crimen transnacional retrata de cuerpo entero la confianza que  EEUU le otorga al presidente hondureño JOH.  Y todo esto, en el marco de la conveniencia de ambos países, y quizás más de EEUU, porque siendo este país un objetivo del terrorismo internacional, el gobierno norteamericano no podría enfrentar la amenaza a su seguridad interna por si solo, aunque tenga la mayor capacidad militar y policial del mundo, porque el combate al crimen organizado transnacional requiere de alianzas y de socios confiables.



Esto por una parte, por otro lado, EEUU sabe que ha encontrado en Honduras el socio ideal para que esa lucha sea efectiva y no hay otra forma de estimular esa sociedad conveniente que prodigándole al gobierno de JOH los mejores créditos de reconocimiento. Todo el contenido de esta nueva etapa de amistad y relaciones sólidas entre nuestro país y EEUU radica en la necesidad de garantizar la seguridad interna de los dos países, pero mayormente la seguridad de EEUU que está seriamente amenazada por el terrorismo del medio oriente.

Finalmente el presidente JOH ha sido recibido por el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, que en el esquema jerárquico no es ningún segundón, es más bien el hombre con la mayor cuota de poder, porque además es el presidente del Senado, una de las cámaras que decide la vida de los estadounidenses. En el protocolo diplomático se dicen cosas muy bonitas, en medio de los encuentros políticos, pero, lo relevante de las palabras del vicepresidente Pence este día,  es que ha personalizado un cúmulo de elogios que le hacen ganar buenas libras políticas al mandatario hondureño para tener ahora más peso en la política nacional e internacional.

Esto evidencia que EEUU reconoce el trabajo del gobierno hondureño en el combate al crimen organizado, que en EEUU recibe una equivalencia de terrorismo. Y que todo lo que está transcurriendo actualmente en los estrados de la justicia norteamericana, donde están rindiendo declaración muchos elementos hondureños del crimen organizado relacionado con el narcotráfico, en gran parte obedece, o se debe, a la colaboración del gobierno de JOH, que a pesar de que muchos de los imputados son figuras prominentes de su partido y uno de su entorno familiar, no se ha guardado la expresión que inmortalizó Teodoro Roosevelt en EEUU, cuando un día expresó que “nadie está por encima de la Ley” refiriéndose a un congresista de su partido, amigo personal suyo, que había transgredido la Ley y cuya familia invocaba la protección del famoso presidente Teddy Roosevelt.

Llegar a Washington, la capital del poder del mundo, en tiempos electorales, cuando JOH busca la extensión de su mandato por la vía de la reelección, es una señal inequívoca que a los gringos no les asusta el tema de la reelección hondureña. Y que si el socio es muy bueno para la política norteamericana de seguridad nacional, es un gran socio y un gran amigo.

Lo dijo el líder chino Deng Xiao Ping, en otras circunstancias, pero aplicable al momento actual de las estupendas relaciones entre JOH y Washington. No importa de qué color sea el gato, lo importante es que cace ratones. Y para los gringos, JOH los está cazando bien y los está refundiendo en El Pozo. Y después en La Tolva, y después en el Pozo Dos de El Porvenir.

Por esta razón, porque los gringos ven que JOH está enfrentando con todo al crimen organizado y a los criminales, sin importar el que caiga, es que, las puertas de Washington se le abrieron de par en par. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 23 de marzo de 2017.

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