Las mentiras de China continental

julio 9, 2021

Nery Alexis Gaitán 

La política de China continental es expandirse y dominar mercados a costa de lo que sea. Así vemos que se ha iniciado una especie de guerra fría entre China y los Estados Unidos, que tiene por objeto monopolizar todos los mercados posibles.



Ante la imposibilidad china de dominar por medios políticos, lo hace por medios económicos. Siendo un gigante y con una economía que se ha desarrollado a pasos acelerados, ahora tratan de invadir a los países manipulándolos económicamente.

Lo malo es que lo hacen de una forma perversa, no les importa que los países queden endeudados y con mega proyectos a veces solo empezados. Y es que los chinos, para poder entablar relaciones comerciales, prometen que harán grandes proyectos, pero la realidad es que no los ejecutan o los dejan a medio hacer y son los respectivos países quienes terminan financiando proyectos a favor de los chinos.

China promete ayuda financiera, grandes proyectos de cooperación, donaciones, préstamos, cancelación de la deuda externa, invertir en grandes proyectos de infraestructura como hospitales, puentes, etc., pero todo son mentiras; prometen mucho, pero dan poco. Que lo digan los costarricenses (que cambiaron a Taiwán por un estadio de fútbol) o los panameños, en donde les ofrecieron que les iban a construir megaproyectos, pero hasta el sol de hoy esos grandes proyectos no se han hecho realidad.

La política expansionista china también busca aislar a Taiwán del concierto de las naciones; y que de esa forma no tenga un reconocimiento oficial como un país independiente y soberano. Desde el año 2000 un total de 13 países han sucumbido a la diplomacia del dólar ejercida por China y han terminado relaciones con el pueblo taiwanés.

China les ha ofrecido a estos países, como ya dijimos, grandes ayudas económicas a cambio de que abandonen sus relaciones diplomáticas con Taiwán. Pero es poco lo que en realidad les han dado y tristemente han perdido la valiosa ayuda económica taiwanesa, en una cantidad mucho mayor; y nunca tuvieron que firmar tratados comerciales que hayan lesionado su soberanía nacional, como les ha pasado con los chinos continentales.

No hay que olvidar que China no es un buen aliado internacional y que se caracteriza por la violación constante de los derechos humanos, el terrible caso de Hong Kong es un ejemplo. Cómo analiza una acuciosa lectora: “No hay que fiarse de China, su modus operandi es ya conocido en el Sur de Asia. Sobornan a funcionarios de países pequeños para que les aprueben megaproyectos que sus países no necesitan ni pueden pagar. Al final terminan cediéndoles los proyectos, muchas veces por décadas: Negocio redondo para los chinos, y que además les genera influencia geopolítica”.

En nuestra región centroamericana ya China ha entablado relaciones con El Salvador y Costa Rica, sin un beneficio concreto para estos países. Pero su influencia no pasará de ahí, ya que los Estados Unidos no lo van a permitir; no se darán el lujo de perder una región clave para sus intereses.

Es por ello, que el Gobierno de Honduras, no debe entrar a un juego innecesario coqueteándole a los chinos continentales. Es descabellada la idea de abrir una oficina comercial en China solo por comprar vacunas, las cuales se pueden adquirir por diversos medios sin detrimento de nuestra soberanía, ni complicar nuestras relaciones con los Estados Unidos.

El gobierno debe ser fiel a Taiwán, que desde hace 80 años ha ayudado significativamente a los pobres de Honduras. De hecho, su ayuda económica es de un monto superior a otras ayudas internacionales que llegan al país.

La valiosa y pronta ayuda taiwanesa siempre ha estado presente en los desastres naturales que nos han azotado. Fortificar las relaciones diplomáticas con este hermano país es lo adecuado. 

¡Los hondureños debemos estar muy agradecidos con los generosos hermanos taiwaneses!

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