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Las maravillas de Honduras

Tegucigalpa, Honduras

Honduras tiene tantos sitios y tantas cosas maravillosas para disfrutar en cualquier época del año, que solo un obstinado por lo negativo es que podría alegar lo contrario. En esta temporada de verano, cuando los hondureños aprovechamos el feriado de la semana mayor para hacer turismo, es bueno echarle un vistazo al mapa nacional para encontrarnos que hay más de cien maravillas naturales en los cuatro puntos cardinales de nuestro país para tener un tiempo de solaz y esparcimiento. Son bien conocidos el lago de Yojoa, las cataratas de Pulhapanzac, las legendarias ruinas de Copán, la Cueva de Talgua, la ruta Lenca, las paradisíacas playas de Puerto Cortés, Tela, Ceiba, Puerto Castilla, Trujillo, los exóticos sitios del golfo de Fonseca y nuestra principal joya en el caribe, Roatán, con sus hermanas islas menores Guanaja y Utila.

Hay tantos sitios para hacer turismo de montaña en Ojojona, Valle de Angeles, Santa Lucía, la Tigra y resto del país, que las familias hondureñas no tienen que estar pensando en viajar al exterior para disfrutar un periodo vacacional en esta y cualquier otra época. Honduras es rica en bellezas naturales, que solo un desnaturalizado podría negar que vale la pena deambular en medio tantas atracciones que existen, donde podemos distraernos haciendo turismo nacional. Porque Honduras tiene además de riqueza turística tantas cosas maravillosas que debemos ir conociendo y apreciando antes de pensar en viajar al extranjero.

Pero así como tenemos bellezas naturales a granel, en Honduras se están haciendo cosas que deben enorgullecernos,  porque están siendo muy bien apreciadas en el exterior, donde hoy se nos considera un país ejemplar por diversos procesos que se están desarrollando para tener una mejor nación, para elevar la condición de país, que busca salir del atolladero que nos venía impidiendo acelerar la marcha hacia el despegue del desarrollo.

En el mundo hoy somos considerados como un país que cambia por el proceso de depuración de la policía que es único en estos tiempos, por el que guardamos las mayores expectativas para tener un cuerpo policial confiable que nos garantice la paz y la tranquilidad de la ciudadanía. Igual que se nos está admirando por el gran esfuerzo nacional que estamos realizando, autoridades de gobierno, instituciones, sociedad civil y resto de la ciudadanía, por elevar las condiciones en todos los órdenes de la vida, para que Honduras sea un país confiable, donde las instituciones prevalezcan en la aplicación de la ley para hacer justicia.

Hay todo un movimiento nacional orientado a levantar la estima de los hondureños, para vencer la penosa subestimación que ha sido una especie de derrotismo que pregonan aquellos sectores que parecieran vivir solo para ver a Honduras derruida y destruida, porque en su mentalidad la ideología es supremamente superior al interés de Honduras como país. Afortunadamente, el fortalecimiento de nuestras instituciones cada día gana terreno, producto de un nuevo amanecer que se da por el vigor de un régimen de opinión pública independiente que cumple su misión en función de país.

Cada vez estamos erradicando la carcoma moral que abatía a sectores de nuestro país que han vivido creyendo  que todo lo extranjero debe tener supremacía sobre lo nacional, porque aquí las instituciones no responden, por un lado, y porque en sus fines políticos, el objetivo de extranjerizar las plataformas institucionales responde a sus intereses de debilitar la vida  del país porque así conviene a sus intereses.

Afortunadamente las instituciones se han revigorizado, y los hondureños retomamos la fe de que podemos lograr por  nosotros mismos,  hacer de Honduras un gran país, que pronto Honduras asumirá con sus principales líderes y dirigentes los roles más importantes para sentirnos orgullosos como hondureños forjadores de nuestro propio destino, y que aunque apreciamos la cooperación internacional que nos brindan organismos y países extranjeros amigos, a la vez entendemos que esta cooperación no la tendremos toda la vida, y que somos los hondureños los que debemos asumir nuestro propio control a través de nuestras autoridades e instituciones. Porque así es en efecto, la ayuda internacional que estamos recibiendo para fortalecer al país y a nuestras instituciones, no será eterna, sino por un tiempo muy corto.

Entonces, lo mejor que  nos puede pasar, es entender  que los hondureños tenemos capacidad, para asumir los roles fundamentales para hacer de Honduras un gran país. Los extranjeros nos ayudarán por un tiempo, pero no por todo el tiempo. Hay que empezar por apreciar las maravillas que tenemos, sentirnos orgullosos de ellas y disfrutarlas a plenitud. Pero de igual manera, plasmar ese orgullo en fortaleza, para asumir las principales tareas que debemos cumplir con fe y  patriotismo para hacer cada día una Honduras mejor.  Tareas que no debemos esperar que nos vengan a hacer de afuera, porque nos toca hacerlas a los hondureños. Así son las cosas y así las hemos contado hoy viernes 7 de abril de 2017.