Las ejecutorias de un hondureño

diciembre 13, 2018

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Cuando al primer ministro inglés Winston Churchill le preguntaron con sorna, cómo siendo tan popular por su papel en la segunda guerra mundial había perdido las elecciones, respondió que a un hombre no se le podía juzgar por un percance, sino por la suma de sus ejecutorias. Nada tan cierto como esta respuesta del gran político inglés, porque un hombre alcanza una dimensión en la historia en la medida que han sido sus ejecutorias.



Honduras perdió ayer a un ciudadano de grandes, diríamos mejor, de inmensas ejecutorias; José Rafael Ferrari tuvo una vida que fue una larga jornada de participación ciudadana, activa, cívica y de abundantes acciones positivas. Su papel como preponderante hombre de medios influyentes siempre lo desempeñó en función de país, su figura fue referente en los momentos difíciles de la patria y su vocación de servicio estuvo presente en numerosas actividades sociales, entre ellas la de presidir por 31 años la Fundación Teletón, en beneficio de miles de compatriotas que sufren algún tipo de discapacidad física.

Por más de 55 años junto a su cuñado Manuel Villeda Toledo, don José Rafael Ferrari fue motor del más importante conglomerado de medios del país, tiempo en que desarrolló una carrera empresarial que combinó con actividades sociales y deportivas, al frente de Teletón y el Club Olimpia, pero mucho más trascendente fue su papel como líder de la sociedad hondureña, al asumir un rol extraordinario en la vida de nuestro país en momentos y situaciones dramáticas. Esto es lo que marca la diferencia en la vida de José Rafael Ferrari, que depuso sus intereses personales cuando estaba de por medio  el sagrado interés nacional.

Cuando la vida lo puso al borde de aceptar una candidatura presidencial que le ofrecía el Partido Liberal, Ferrari pensó en Honduras, reflexionó en que al asumir un papel político en el contexto tradicional, reduciría su calidad de liderazgo en su propósito de ayudar a todos los sectores, y declinó la candidatura cuando tenía todas las perspectivas favorables para convertirse en Presidente de la República.

Hondureño de diálogo, José Rafael Ferrari evitaba a toda costa los antagonismos infecundos, pero sin rehuir a asumir con franqueza la posición que estaba del lado de la verdad. Eso lo convirtió en un adalid de la libertad de expresión, la que defendió a capa y espada, sin ceder un milímetro, de lo que pueden dar testimonio sus más cercanos colaboradores en los medios que presidió.

Su ausencia será notoria en nuestra nación, pero sus grandes legados lo harán trascender en la historia por mucho tiempo, como un auténtico líder nacional que estuvo por encima de las pequeñeces, enarbolando una sola bandera, la de Honduras, demostrándolo con acciones y con hechos, que es lo que distingue a un hombre verdadero, de aquellos que son hábiles con la palabra, pero que cuando de hacer algo bueno se trata son puro espejismo.

Con el Olimpia fue muy popular, pero con Teletón fue uno de los hondureños más útiles de los últimos tiempos, liderando por más de 31 años una obra que ha socorrido a miles, quizás millones de personas, que deben acudir a los centros de rehabilitación Teletón a recibir tratamientos para rehabilitarse de sus discapacidades y reinsertarse como ser activo para bien de su familia y del país.

Con tantos servicios brindados en su extensa hoja de vida, don José Rafael Ferrari fue durante su existencia un hondureño dedicado a servir a sus conciudadanos y a la patria, un auténtico patriota en todo el término de la palabra. Su ausencia pesará en Honduras, pero sus grandes ejecutorias lo harán permanecer en la mente de los hondureños por muchísimo tiempo. Porque como bien lo dijo Sir Winston Churchill, los grandes hombres son aquellos cuya dimensión la hacen sus ejecutorias y sus obras que perduran, que lo convierten en una figura monumental e inmarcesible.

Los principios liberales de José Rafael Ferrari, como amante de las libertades, lo consagran mucho más en el momento que ha rendido la jornada de su vida, como un líder ejemplar, cuya huella queda indeleble en la historia de Honduras, para que millones de hondureños la sigamos, emulando todas las buenas acciones que practicó este gran ciudadano.

Honduras pesa menos hoy con la partida de don José Rafael Ferrari, porque hay hombres que pasan a la historia, Ferrari no solo pasa sino que pesa en la historia por su trayectoria monumental.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 13 de diciembre de 2018.

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