Las cosas ya no son como antes

mayo 19, 2017

Habrá que recalcar con energía la declaración del vocero de la Maccih, Juan Jiménez Mayor, quien en su informe ante el consejo permanente de la OEA, al cumplirse un año de la misión, destacó que en Honduras se han registrado importantes cambios para combatir la corrupción y la impunidad. “ Las cosas ya no son como antes, se han registrado cambios notorios para que las cosas no sean como antes, ante lo cual hay que señalar que las instituciones están actuando con más energía en el cumplimiento de la Ley y en esto es donde hay que aceptar que el acompañamiento de la Maccih está siendo determinante.

El clima general que se percibe en el país es que hay una disposición de las instituciones para combatir la corrupción y el hecho de como se ha venido afrontando el saqueo del seguro social, es una muestra palpable. Por ahora dos de los personajes, Mario Zelaya Rojas y Bertety,  están recibiendo condenas por cada uno de los casos donde hay pruebas comprobadas de saqueo de los fondos de la institución social.



La declaración de Juan Jiménez Mayor, de que las cosas en Honduras ya no son como antes, constituye una especie de balance inicial que presagia que con este renacer institucional en Honduras ha cambiado la situación, con   la certeza de que nadie aquí,  que haya cometido hurto, robo y saqueo de fondos públicos podrá escaparse del brazo de la justicia hondureña, porque, efectivamente las cosas han cambiado y ya no serán como antes, y si a las pruebas nos remitimos ya estamos viendo como están saliendo a flote diversas operaciones fraudulentas en el ramo de salud pública, donde empleados y funcionarios se han enriquecido durante muchos años con las compras manipuladas y amañadas, en complicidad con empresarios inescrupulosos que habían encontrado en el ministerio de salud una mina de oro, vendiendo medicinas y productos para los hospitales y centros de salud.

Oficinas donde se hacen compras importantes como Salud Pública,  han sido una especie de junglas donde todos los que tienen una pequeña cuota de decisión en los actos administrativos,  no han tenido empacho para lucrarse mediante operaciones donde se devora el tesoro público. La indolencia de los altos mandos de los ministerios es como una dimisión para ejercer con carácter el correcto manejo de los recursos, a eso se debe que los empleados y funcionarios de mandos intermedios aboguen por hacer gestiones de compras, sabiendo que algunos  empresarios que ofertan sus productos son capaces de ofrecer la coima y a veces mucho más que eso.

Pero este mal no es exclusivo de Salud Pública, otros como Comunicaciones han sido un hervidero de corrupción mediante la celebración de contratos para ofrecer la construcción de obras que se han hecho mal o no se han hecho, mientras que si se han pagado sumas acordadas. Desde luego que ha habido funcionarios que han actuado en consonancia con la ley y apegados a la ética y a la buena administración, pero los truhánes han abundado en esas oficinas y terminan enlodando a los demás funcionarios que han actuado de una forma correcta.

Entonces si se puede decir, como lo afirma don Juan Jiménez, que las cosas ya no son como antes y Honduras vive una de esas coyunturas singulares, que hacen que el Estado saliendo del túnel  empiece ver la luz del sol con suficiente claridad, revirtiendo una situación vergonzosa que nos retrataba en el mundo como un país donde la corrupción y la impunidad eran la norma de la sociedad, por lo que aparecíamos en el ranking de los países corruptos del mundo entre los más afectados por este mal.

El acuerdo celebrado entre el gobierno de JOH y la OEA para que se instalara una misión de apoyo a combatir la corrupción y la impunidad, era imprescindible para salir del laberinto de la corrupción. Esta es una gran experiencia para la nación hondureña, porque en los próximos tres años que tendremos el acompañamiento de la MACCIH, nuestras instituciones deberán aprender debidamente la liturgia de combatir la corrupción y la impunidad como una necesidad y no como una simple práctica.

En poco tiempo habrá un nuevo mapa donde no deberá haber margen para las componendas dentro de la administración pública, porque quien tenga la responsabilidad de manejar una gestión de compra desde su cargo, sabrá de antemano que la justicia estará a la vuelta de la esquina, implacable, para castigarlo si la tentación lo venciera para pedir una coima o aceptar un soborno para hacer un negocio en contra del interés público.

El factor clave será la manera correcta  con que se hagan las operaciones en el sector público, que debe ser la norma del buen desempeño  que se debe establecer como norma de conducta en las oficinas del estado. En esto el acompañamiento de la Maccih será determinante, y los miembros de la misión, llegado el momento en que se les venza el período contemplado entre la OEA y el gobierno de Honduras, podrán marcharse satisfechos para informarle al pleno de la OEA que la Maccih ha finalizado en Honduras con  misión cumplida! Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 22 de mayo de 2017.

 

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