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Con las baterías recargadas

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Octubre se ha convertido para los hondureños, lo que agosto es para los españoles y salvadoreños, cuando disfrutamos un período vacacional después de dejar atrás las vacaciones de verano y estar próximos a la temporada navideña. Para algunos, tantos feriados nos interrumpen la carrera productiva, pero esta apreciación contradice las normas de salud emocional que recomiendan que las personas deban disfrutar de varios períodos de descanso durante el año.

Personalmente me resulta inolvidable la experiencia vivida durante casi 20 años con un gran empresario amigo, el recordado farmacéutico Miguel Andonie Fernández, quien trabajaba intensamente durante dos meses, jornadas extraordinarias de 14 y 16 horas diarias de trabajo, que requería para poder dirigir las numerosas empresas de su conglomerado comercial MANDOFER, al que pertenecí casi 20 años en que laboré como director-gerente en el ramo radiofónico.

Para resistir semejante carga de trabajo, Andonie Fernández, que laboraba incesantemente durante 60 días de 2 de la mañana a 7 de la noche, al cabo de dos meses se tomaba vacaciones de 20 días, viajando por diferentes partes del mundo. Que yo sepa, nadie conoció tantos lugares del planeta, viajando con sus propios recursos como Miguel Andonie Fernández.

Años después, por esas vueltas de la vida, me ha tocado trabajar por más de 30 años con otro gran empresario hondureño amigo, don José Rafael Ferrari, cuyas jornadas laborales son de 14 a 15 horas diarias. Don José Rafael Ferrari también acostumbra a tomarse cada dos meses una vacaciones de doce a quince días, para recargar baterías y volver a enfrentar la enorme carga laboral que tiene desde hace 50 años.

Ningún cuerpo humano, por pocas o muchas que sean sus obligaciones laborales, puede resistir con efectividad por largo tiempo sin disfrutar los necesarios períodos de vacaciones, que constituyen la vía de escape para que el organismo alcance el desahogo para aliviarse de las presiones que generan el estrés que termina por mermar el rendimiento laboral de la persona. No hay que olvidar que el cuerpo humano es una máquina que requiere energías para seguir funcionando y realizar todos los mecanismos para cumplir las diferentes tareas que son vitales desarrollar para vivir con decoro y bienestar.

Ahora bien, cuando terminan los períodos de vacaciones, hay que prepararnos para enfrentar con renovados bríos las tareas y obligaciones, porque, para muchas personas, volver a la rutina les representa un bajón emocional. Los expertos han inventado un nombre para denominar este efecto, lo llaman “el síndrome post vacacional”, que son los síntomas asociados a la ansiedad y al malestar que aparecen en las primeras semanas en que la gente  se reincorpora al trabajo después de tomar vacaciones. Como el feriado de octubre ya se hizo institucional, hay que prepararnos síquicamente, previo al feriado, para que este síndrome post vacacional no nos afecte en el rendimiento y ponga en riesgo nuestra estabilidad laboral.

Este año, el feriado morazánico despertó más entusiasmo que el año anterior, no obstante las adversas condiciones del clima, por lo que es de suponer que cada vez los hondureños planificarán mejor el aprovechamiento de estas vacaciones de octubre. El año pasado este período estuvo prendido por las emociones políticas y aun así, hubo una inmensa movilización a nivel nacional.

Este año, disfrutando la distensión social que nos beneficia emocionalmente a las personas, el despliegue humano ha sido cuantioso, muy superior al del año pasado, y si bien los negocios de playa fueron afectados por el corto temporal, que es propio del tiempo lluvioso que caracteriza al mes de octubre, el resto de la actividad turística resultó muy rentable para los empresarios hondureños.

Después de dos años, los hondureños hemos entrado al proceso vacacional de octubre, para el cual debemos irnos preparando y planeando bien su aprovechamiento, lo que conlleva a hacernos la idea de que una vez disfrutadas las vacaciones debemos fijarnos el objetivo de superar nuestro rendimiento laboral, es decir, no agotar todas las energías en el feriado, sino recargar las baterías en el descanso para dar mejores resultados al reincorporarnos al trabajo.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 5 de octubre de 2018.